Los juegos panamericanos son, probablemente, la apuesta más ambiciosa del PAN en Jalisco desde que arrebataron al PRI la administración del estado en 1994, durante el camino se perdió la sede ante Santo Domingo (2003) y se retiró la candidatura en la elección que dejó a Río de Janeiro como sede (2007). A lo largo de 18 años, Jalisco se ha caracterizado por crecer y consolidarse como la potencia deportiva juvenil del país, una década dominando el medallero de la Olimpiada Nacional no es poco, involucra un mucho trabajo tanto de atletas, sus padres y las autoridades, y de estas últimas el compromiso de proveer instalaciones (de preferencia de calidad), equipo y entrenadores de calidad (varios de ellos vienen del extranjero), este es probablemente el logro más significativo de las administraciones panistas en esta región en prácticamente dos décadas.
Un evento deportivo de esta naturaleza suele ser el inicio de una transformación radical para una zona metropolitana, en 1992 los Juegos Olímpicos fueron la punta del iceberg de la transformación de una ciudad industrial abandonada en una ciudad que buscó recuperar su entorno urbano y al mismo tiempo ser atractiva para el turismo y la inversión; Río de Janeiro hizo una apuesta ambiciosa, basada en la organización de los Juegos Panamericanos, que le redituó en ser la sede de los Juegos Olímpicos en 2016 (y del Mundial de fútbol en 2014) y convertirse en un importante centro de inversión extranjera.
Con estos antecedentes, no sería nada extraño afirmar que la apuesta de Guadalajara va por este sentido, el utilizar un evento internacional para posicionar la región como un atractivo turístico y de inversión (incluso el gobernador ya expresó su deseo en que se compita por la sede de los Juegos Olímpicos). Estamos hablando de dos sectores que aportan bastante al crecimiento del país, tan solo el turismo significa el 9%, sin mencionar la relación (tan buscada y anhelada) por parte de cualquier político, una suma prácticamente positiva si dejamos en la ecuación únicamente a los empresarios y a los gobernantes institucionales que se encargan de la planeación, organización y dirección del evento.
Y aunque existen cuestiones que se pueden llevar varias medallas al mal gusto,la gente está involucrada en el evento y prácticamente son pocas las fallas (hasta ahora) en la organización, y aunque sigo sin entender cómo funciona la mafia de la reventa porque son los primeros en conseguir e inflar el costo de los boletos, las cosas han ido mejor de lo que se esperaba, incluso ya nadie parece acordarse del retraso y sobreprecio en las el estadio de atletismo o del cambio del original proyecto de recuperar el centro histórico por medio de las villas panamericanas.
Sin embargo, existe un pequeño pero fundamental factor que en varias ocasiones se deja de lado, el ciudadano (quienes vivimos aquí con y sin juegos, o con y sin temporada turística), nosotros somos los que mantenemos viva día tras día la vía RecreActiva domingo tras domingo,somos quienes debemos de preguntarnos una vez que termine el evento ¿qué sigue?, uno podría esperar un seguimiento puntual a las irregularidades detectadas en la auditoría al Comité Organizador de los Juegos Panamericanos, o un explícito rechazo a los rumores al respecto de la privatización de algún estadio en beneficio de ciertos empresarios.
Incluso en este momento uno se pregunta porqué no se ha aprovechado el foro y los reflectores de los medios para canalizar un poco de apoyo a las zonas afectadas por el huracán Jova; pero haciendo una pequeña reflexión, esto no extraña ya que los representantes del gobierno del estado pusieron como prioridad la inauguración del evento y dejaron en segundo lugar los daños por el fenómeno meteorológico; tan es así, que el Secretario de Gobierno tardó 12 días en emitir la solicitud de declaratoria de zona de emergencia para que el Gobierno federal libere recursos del Fondo Nacional de Emergencias, no me gustaría pensar que fue porque Fernando Guzmán Pérez Peláez se distrajo un poco ya que suena para ser candidato a gobernador.
Ya lo comentaba Jaime Barrera en su columna de Milenio:
Desde que el Gobernador Emilio González Márquez visitó cuatro días después la zona, planteamos aquí la urgencia con la que se debía atender a los damnificados y lo desafortunado que la partida para desastres de 800 millones de pesos se hubiera empleado para apoyo a empresarios y gasto corriente, y sólo 4.9 millones para lo que estaba destinada, según los 221 millones de pesos que se habían transparentado hasta ese momento.
#Yosoypanamericano, hace varios años que no seguía con tanto interés un partido de basquetbol como ayer en la noche con la final femenil, pero también soy ciudadano y me preocupa que el bienestar y la visión desde y para el ciudadano no se incluya en proyectos tan ambiciosos, me preocupa es que ningún partido político haya levantado la mano para ponerse del lado de los ciudadanos en el tema de los juegos o con los damnificados del huracán.
Únicamente estoy esperando a ver cómo la ciudad se inunda con pintas de paredes y espectaculares previo a las elecciones del próximo año (cosa que ya se empieza a ver por parte de panistas y priistas), únicamente estoy esperando que volteen a vernos con las mismas promesas y los anticuados argumentos de siempre, únicamente estoy esperando las elecciones para no votarles y demostrarles que, como muchos, estoy harto de la clase política…. tan harto como lo pueden estar los los egipcios, los españoles o los gringos.
No perdamos lo nacional.Esto va más allá de velas y panteones http://bit.ly/voNMsP