Un cónclave amarillo.

Se viene la oportunidad para renovar o refundar, obligadamente, al PRD. El cónclave que inicia hoy en Morelia dará las bases para cercenar de tajo a la opción de “izquierda” o anticipar la reflexión que conforme el nuevo pacto de las tribus que deciden al interior del partido.

El PRD, con una edad de 20 años, parece mucho al joven convulsionado que debe definirse de una vez por todas el futuro que ha de buscar en lo venidero. Con una crisis existencial enorme y una resaca moral post electoral, la definición es necesaria para consolidar una propuesta viable de reestructuración que otorgue confianza a los afiliados y certeza política a los electores con vistas a la elección presidencial del 2012.

La lucha intestina de las diversas corrientes del PRD debe esclarecerse en un pacto que aglomere todas las expresiones en un fin común, que no exceda la posibilidad del diálogo y que encuentre en la reflexión las raíces en las que fue fundado. La exacerbación de sus líderes mostrará la capacidad que tiene el PRD para tomar acuerdos y retomar la lucha social que encabezó desde la oposición, ocupando en diversos episodios históricos una opción latente de cambio, que en nuestros días se nubla y se finiquita en las grescas de poder de su cúpula.

En un acuerdo tácito, parece que el cónclave amarillo no dará revueltas de expulsiones y mantendrá una posición estoica para tratar de zurcir las heridas del proceso anterior, subsistiendo en la simulación política y en el rearme de fuerzas. Temas dolorosos como el voto en contra pedido por Obrador y la épica derrota encabezada por los Chuchos, tal vez no pasarán de una inequívoca pelea, ya tradicional, que fortificará liderazgos en el camino a la Presidencia de la República.

Es tiempo de héroes en el PRD. Tienen que manar de sus filas perfiles con una alta diplomacia y un sentido histórico que inicien lo que hoy se ha perdido. La política mexicana necesita de una oposición fiable que no negocie vergonzosamente los intereses personales de sus líderes con la supervivencia política a la que se han acostumbrado. La “izquierda”, si puede llamársele así, deberá mostrarse antagónica a lo establecido y sobreponerse arduamente a los tradicionales cacicazgos y a los cultos de personalidad que le han herido desde su fundación.

El cónclave amarillo dará historia moderna al PRD o le seguirá en las riendas de la mediocridad, todo depende de la voluntad política que pudiesen demostrar los pesos pesados. Tristemente, la única izquierda que pueden vislumbrar es la ubicada en el cheque que muestra números de pago. El joven PRD debe madurar y tomar las riendas de su propia vida para salud de todos los mexicanos.

Sobre el Autor

Licenciado en Derecho por la Universidad de Guadalajara. Se ha desempeñado en la misma como Auxiliar del Departamento de Política y Sociedad; Consejero Propietario, Representante General del Alumnado, Secretario de Cultura y Sub Coordinador Zona Ciénega de la Federación de Estudiantes Universitarios. Ha sido miembro del Consejo Editorial del Centro Universitario de la Ciénega, Jefe de Edición del Periódico Estudiantil Voces e integrante del Consejo General de la FEU. Actualmente es articulista de varias Revistas y Periódicos, miembro del Despacho Asesoría Legal y Técnica y Coordinador del Instituto Ocotlense de la Juventud, contando con un libro de poesía publicado.

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