Las campañas electorales están llegando a su crepúsculo, todos los candidatos aceleran sus recorridos y replantean estrategias para cerrar encomiablemente. No se pueden cometer errores y sus filas, herméticas, recapacitan sobre aciertos y errores que pudieran llevar a sus partidos y candidatos a la victoria.
La semana en curso presentó los primeros ápices de violencia durante la campaña: Los seguidores del PAN y de Mercado, lamentablemente, agredieron físicamente a una integrante del contingente de Juan Manuel Alatorre, demostrando así la incapacidad que tienen para el diálogo y el debate, exacerbando su ineptitud para defender con golpes lo que no pueden con propuesta y convencimiento. Así, por el único medio que conocen, el de la violencia, pretenden amedrentar a la ciudadanía para volver a los tiempos del feudalismo y de la ley de la selva donde el más simiesco se impone.
Es deleznable que en pleno umbral del siglo XXI aún existan gangsters que confíen en la agresión y en la política del terror para conseguir la confianza del electorado, pues no puede existir otro método para el PAN, donde a sus ojos todos son narcos y solamente puedan, por medio del pavor, detractar a los candidatos de otros partidos.
Sin embargo, a pesar de las tropelías del partido en el poder en Ocotlán, a pesar de aquellos delincuentes que hacen el trabajo sucio para denostar a los demás colores políticos, escudados en el anonimato y las sombras de la noche, escondiendo la más vil cobardía, el PAN ha bajado al tercer lugar para dar espacio en segundo al PT de Lagunas, y con mucho, Alatorre del PRI como el virtual Presidente de Ocotlán.
PAN. Mercado, a pesar de ser buena persona, no deja de ser el candidato improvisado que a estas alturas de la campaña no cuenta con una decisión propia que pueda cambiar las riendas del PAN en Ocotlán. Mercado tiene que explicar a los verdaderos panistas la imposición de Pedro Jaime Zúñiga –ex alcalde priísta-, cuarto lugar en su planilla de regidores. Además, debe dedicarse a hacer campaña y a proponer plan de trabajo en lugar de amparar a los delincuentes que obstaculizan el trabajo de los demás candidatos, ya que si los protege, expresamente se convierte en uno de ellos.
PRI. Para Alatorre es benéfico que de una vez por todas, los priístas ortodoxos, que nunca votan por el PRI, salgan voluntariamente del partido para ir en busca de sus ambiciones personales a otros partidos, de su propia calaña. El recibimiento que Alatorre tiene en cada colonia y comunidad a la que llega, es un hito sorprendente en el cariño que los vecinos demuestran al candidato del PRI. A pesar del anuncio de la apertura del hospital, es un hecho que la presión que Alatorre ha ejercido, movilizó a las altas cúpulas del PAN para desacreditar. Las encuestas lo posicionan como el próximo Presidente de Ocotlán.
PT. Lagunas despunta por encima del PAN. El trabajo que realiza en las visitas domiciliarias le resulta productivo ante la inactividad de la mayoría de los candidatos. Los integrantes del grupo de trabajo de Lagunas son interesantes por la gran calidad moral que pesa sobre ellos. El punto malo para la campaña de Lagunas es la respuesta que da sobre la destitución de su administración cuando fue presidente municipal. Sin lugar a dudas, la pelea por la silla presidencial se encuentra entre Lagunas y Alatorre.
