La irremisible situación

La expectativa de crecimiento en el país ha sido disminuida por las cifras oficiales arrojadas por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), colocando a México en el último país dentro del desarrollo económico de la región y sosteniendo a Calderón como un pésimo gobernante.

La situación y las crisis que atraviesa la Nación se refieren a la invocación irracional que amaina el Ejecutivo en las decisiones a lo largo del mandato: relaciones dentro de un absurdo en sus tantos desarrollos y desatinos políticos que representan fracasos y tragedias en los escenarios del país.

Con un crecimiento previsto de apenas 0.5% en la economía mexicana durante el 2009. El país se ubica como el peor dentro de Latinoamérica en éste espectro, debajo de los países más pobres del continente como Haití y Bolivia.

Dentro de los resultados arrojados el desempleo tuvo vital importancia en las previsiones de la CEPAL, constituyendo un aumento del mismo en un .8% con relación a la anterior tasa, es decir, de un 4.9% pasará a un alarmante 5.7%, conviniendo a la tragedia económica de México en las previsiones absurdas de Calderón y su gabinete.

Al realizar entonces un balance de los logros de Felipe Calderón, “el presidente del empleo”, y las maniobras políticas realizadas por su conservador partido, la Nación se recrudece en cifras ignoradas por la mayoría de los habitantes, logrando así una sistemática y efectiva información de ignorancia para canalizar la mentira y la falacia intentadas por los Gobiernos de las diferentes esferas.

Y es que con las políticas absurdas de endeudamiento dentro de Jalisco y sus municipios, 2009 se perfila para ser el año político y económico del estropicio para el Estado, convirtiéndolo en un inmenso cúmulo de deudas y desorganización para las administraciones que han de venir a corregir los desaciertos y desatinos causados por la mayoría de éstos.

El endeudamiento pagadero a décadas por Emilio González Márquez será un lastre que denostará a Jalisco para su infortunio. La decisión irresponsable, avalada por todos los diputados locales del PAN, erigirá considerablemente el abuso de la autoridad y el desastre económico para las finanzas en muchos sexenios que han de venir después de él, después de las tropelías y sandeces realizadas en dos años.

Municipalmente, Jalisco se ha definido por una política económica absurda e ingenua como la del Gobierno Estatal, mancipando las finanzas de sus haciendas como la esfera anterior, obedeciendo a una política monetaria somera y sin desarrollo o visión que pueda llegar a beneficiar cualquier proyecto aplicable.

Lamentablemente, la situación es una y tangible. Que se paguen comerciales, conciencias e ignorancia por parte de los Gobiernos no frenará la crítica real que debe realizarse a las incoherencias y liviandades de sus ignotos y desvergonzados mandatarios.

y si la industria del automovil quiebra?

De avionetas, crisis, narco y demás…

Cuando escuches a alguien decir: Que ésta crisis económica es muy grande contéstale que: Más grande es el amor a nuestro país… bla, bla, bla.

Spot de Televisa sobre crisis económica.

Se acerca el fin del mundo, es irremisible. El mundo está loco. No hay forma ni manera de propiciar cambios para el beneficio de los ciudadanos. Ya ni Televisa, en su férrea defensa a Calderón y a la derecha mexicana, puede levantar mi estima y motivarme para seguir en ese mundito imaginario creado con anticipación por los millonarios y los miopes derechistas de México: habrá que solicitarles la dirección exacta de ese Universo paralelo y las estadísticas con venia de los santos mártires para ignorar la crisis que en mi realidad existe y que se palpa en cualquier zona del país que yo conozco. ¿Crisis?, ¡claro que no, que va!, son revoltosos enemigos del Estado aquellos intransigentes que la han inventado, los que la han mencionado, los que la han cuestionado… ¿crisis?, ¡están locos!, ¿qué no ves el anuncio en Televisa?, no hay crisis, no la hay, y si la mencionan contéstales que tu ceguera es más grande que la crítica y los números rojos que manan de la economía mundial. En fin, el Gobierno y sus esbirros no mentirían… ¿o sí?… ¡claro que no!.

Sucede entonces que, en medio del turbulento clima social y político que reina en la Nación, la avioneta del finado Secretario de Gobernación se derrumba en la capital de la República. Un golpe de épicas proporciones al Estado que repercutirá hondamente en la vida política durante el resto del sexenio. Debe el Ejecutivo, necesaria y obligadamente, esclarecer la situación que rodea al siniestro del Paseo de la Reforma.

Emergen inmediatamente tres hipótesis que menguan el criterio de cada persona en torno al suceso: 1.- Falla mecánica en la avioneta. 2.- Golpe originado desde las cúpulas del narcotráfico. 3.- Golpe auto asestado por el Gobierno mismo. La primera, que deberá ser acreditada completamente por los peritos encargados (norteamericanos, británicos y mexicanos) en la investigación, consiente el más lógico razonamiento y la posición más cómoda ante las posibles declaraciones oficiales. La segunda, que es sabida por la mayoría de los mexicanos en la batalla contra el narcotráfico, no podría descartarse como una posible revancha o como un posicionamiento de la mafia en contra del Gobierno. La tercera, más crítica y severa sobre el tiempo actual, evoca el hecho a la necesidad de situar al país en el mayor Estado de Sitio posible para ocupar el Derecho de Emergencia en la guerra del Gobierno Federal. Las explicaciones tendrán que ser amplias y detenidamente detalladas en todo aspecto. El golpe es duro al Estado mexicano, y como tal, debe investigarse hasta las últimas consecuencias.

El lugar del siniestro representa el máximo perímetro de seguridad en México, estando rodeado por el Campo Marte y la Secretaria de la Defensa, detrás de ellos la residencia oficial de Los Pinos y Chapultepec. Es entonces que las especulaciones giran en torno al Gobierno y al narco por el lugar en que la avioneta se impactó. Se debe esclarecer totalmente, ya que tal suceso no es deseable a nadie, ni puede pasar sin castigo a los que lo cometieron (si fue planeado) o ser explicado en sus detalles si la falla fue humana o mecánica.

Esa enfermedad llamada globalización

La globalización funda sobre el proceso del libre mercado mundial la interdependencia de naciones sobre naciones, aglomerando el capital en una inmensa desproporción económica internacional, salvando los intereses de aquellos que, pudiendo competir en la equitativa desigualdad, edifican en la misma naciones imaginarias con mayor poder y solvencia en una sangrienta guerra donde los fuertes acaban sin piedad a los débiles.

Tal idea, cual selección natural, no unifica: destruye el poco patrimonio económico de los países no desarrollados, colonizándoles en la Uninación proyectada del capitalismo salvaje que consume todo aquello que pueda devorar. El poder empresarial consigue la desaparición de los caracteres significativos de las diversas culturas, robándoles la identidad, maniatando la iniciativa de los hombres y reduciéndoles a copias baratas.

La terrible enfermedad de la globalización sangra paulatinamente las colonias del orbe, controlando tiránicamente la libre decisión de las naciones para el autogobierno, tecnificando la aldea del mundo. La acentuación de la cooperación internacional muestra un contradictorio paradigma económico, aceptando la materia y negando al hombre. A bien del primer mundo la conveniencia de tirar aranceles y edificar muros, de importar alimentos y exportar hambruna. No hay en el modelo económico razones humanistas que prevean el incentivo de la sana cooperación entre los pueblos; toda caracterización de libertad se envuelve en una falacia de cultura, medrando a favor del comercio selvático que, amenazando la pluriculturalidad, acepta al hombre cual androide dispuesto a sacrificar su más elemental dignidad.

La globalización ha conseguido lo que ningún astuto mercader: comercializar al hombre como un producto, sobajar su integridad a un número de competencia, eliminar integridad y derechos fundamentales. La globalización estriba en la inconciente caza de todos aquellos dispuestos.

Los fenómenos ulteriores al proceso globalizador cambiarían a bien del tercer mundo en la sana cooperación en agendas reales sobre desarrollo, con políticas de integración y no de segregación. Los hombres no son iguales, somos todos distintos; sin embargo, existe en todos nosotros los valores universales que en todo tiempo y en todas las altas ideas se han buscado: la integración de los pueblos, no en uno, pero sí en aquel donde sobre la igualdad se homogenicen las oportunidades y se rompan los yugos del sometimiento de los menos favorecidos en la pavorosa enfermedad de la globalización.

Que la educación y el desarrollo se globalicen, que las fronteras se derrumben. La globalización no debe ser una obligación, sino una oportunidad para los hombres.

Sin atender a esos patriotismos baratos que tanto daño hacen- a integrar en el desarrollo internacional un nuevo sistema que no corrompa en la decisión monetaria de políticas económicas.

Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.

Einstein.

El riesgoso porvenir

La economía norteamericana se proyecta en un estado inmediato de recesión. Internacionalmente, hay coyunturas que definirán un sistema económico distinto al tradicionalmente aplicado por el capitalismo global, sintetizando la política económica privada en un sendero con prerrogativas inmediatas a la rectoría del Estado.

 

El corporativismo mundial se ha ungido en una desastrosa situación que origina crisis en los países liados a la economía norteamericana, que define directamente los proyectos en sus naciones dependientes. México, inescapable a la dudosa y trascendente situación en los Estados Unidos, zozobra en la suplicante duda de la necesidad del capital norteamericano y ve, lejano, la posible pero inocua solución que los vecinos puedan aportar para salir del mal económico que padecen.

 

El Poder Ejecutivo, en su interminable verborrea, no define el camino que se ha de seguir para que el efecto creado en los Estados Unidos no azote catastróficamente a la economía interdependiente de nuestro país. Los cambios que resultan actualmente, se reflejan plenamente en la baja de capital y en remesas que son fundamentales para el desarrollo de México.

 

Se tiene que aceptar el devenir irremediable en el caso de que en los Estados Unidos se desplome el sistema y esperar una caída monumental –a las que acostumbrados estamos- para fortalecer nuevamente el resurgimiento. Para lo cual, se debe crear ya un plan que prevea la posible situación para que no amedrente en demasía el bolsillo último de los ciudadanos.

 

En el norte, lo que debería provocar certidumbre, se acumula en el riesgo y el terror al quiebre de corporaciones que deberán sortear todo tipo de estrategias para devolver el cause económico a la normalidad, lo que se traduce en la introducción del Estado en las riendas de las ya finitas y quebradas para regresarles la vida y otorgar nuevo aliento al capital norteamericano.

 

Dicha situación, antes de sostener los bríos para nuestro país y alimentar esperanzas, se resuelve en la antesala de un desastre, de una crisis que lamentablemente no se podrá costear porque se depende totalmente de la economía del norte, haciéndonos parte del evento como meros espectadores que ocupan sus gradas para ser juzgados sin poder intervenir.

 

Debe existir ya la prevención para que el azote no lacere demasiado nuestra situación y disponga de capacidad de acción y reacción, sosteniendo nuestra frágil economía en el desarrollo de políticas sustentables que serenen y calmen el huracán que se avecina, y que de forma trascendental modificará de nuevo nuestra República.

 

Son tiempos electorales en ambos países, y quien proponga soluciones verdaderas será el que pueda conseguir confianza en el voto. Las consecuencias, de no existir plenitud en las soluciones económicas, serán lamentables para todos.

Biodisel: el dilema.

Posiblemente este no sea un artículo de critica como tal, pero sí quiero hacer notar mi opinión en cuanto al aumento de precios en los alimentos -canasta básica sobre todo- que estamos viviendo.

Queridos lectores, de mí podrán notar que me preocupo o reflexiono mucho sobre el medio ambiente y cómo desarrollamos nuestra vida en estos días, y no es que sea una persona totalmente ecológica, no, pero estoy consciente del daño que causo al medio cuando por ejemplo, utilizo mi carro, compro un nuevo gadget, o utilizo plástico demás. 

Hoy por la mañana acudí a la panadería cerca de mi casa para comprar un poco de pan que se suponía sería parte del desayuno de mi familia y mio. Obviamente un aumento en el precio del pan sería notorio si estuviéramos en situación económica carente, pero afortunadamente no es la situación familiar. Aún así y debido a que pocas veces que voy a la panadería,  a la hora de llegar a la caja y pagar noté con sorpresa un letrero que decía:

Estimado cliente: debido al aumento de precio en la materia prima de esta panadería, nos vemos obligados a aumentar los precios. De ante mano una disculpa por la molestia -o sorpresa- que esto cause, pero del año pasado a la fecha hemos tenido que aumentarlos pues no podemos seguir sosteniendo nuestros antiguos costes.

El precio que pagué por ellos no fue desorbitante, pero si una familia de escasos recursos quisiera pagar por ellos, estoy segura no podría. No contenta con el letrero que leí, pregunté al dueño de la panadería acerca del motivo principal del aumento en el coste de la materia prima. Debí haberlo intuído pero como siempre peco de curiosa.

Su explicación fue simple y directa: muchos productores de trigo y sémola están cambiando sus plantíos por maíz para venderlo como combustible. El llamado biodisel a pesar de que no está siendo desarrollado al 100% en nuestro país, ya comienza a afectarnos. Eso más el aumento del dolar, del petróleo están causando movimietnos económicos muy fuertes.

Y claro navegando no podía faltar una imagen ilustrativa de lo que viví hoy por la mañana:
 

Foto: Kevin Lim

Estoy de acuerdo con dejar de utilizar combustibles inorgánicos, pero el uso de los combustibles orgánicos de esta manera haría que los costos de toda la comida aumentara muchísimo, y entonces sería más caro comer que transportarnos. No creo que el desarrollo de este tipo de combustibles sea buena idea, le apuesto más a comenzar a desarrollar el uso de energías alternativas como la eólica en México. Veremos en algunos meses cómo se pone el costo de la comida y los productos básicos.

¿Pero ustedes qué opinan? ¿Es buena idea el uso de biodisel para sustituir al combustible de carbono? ¿Valdrá la pena aumentar tanto el costo del maíz y granos para desarrollar combustibles ecológicos?

El modelo económico mexicano

México subsiste económicamente en un sistema absurdo y obsoleto. La situación contemporánea necesita de radicales cambios a la estructura y de un saneamiento drástico a las instituciones, incluidas reformas que tajantemente inciten un cambio constitucional a las leyes económicas reglamentarias.

La Nación atraviesa críticos cambios en el sendero económico, mismos que no reditúan tangiblemente en la economía de los mexicanos: la brecha entre ricos y pobres se acelera con el crecimiento de una seudo clase media, sosteniendo a las macroempresas del país con una mano de obra que deja poco a poco de subsistir ante la tecnología, orillando a dicho sector a la prestación de servicios, ya sea pública, a la empresa o a la iniciativa privada.

Ahora bien, con la simulación económica que desde hace más de 25 años, sexenio tras sexenio, se invierte en el llamado neoliberalismo económico, ha dejado tambaleando a la economía con graves crisis y errores inadmisibles que representan confusión y desatino en la inversión y tutela en la economía.

El sistema económico mexicano pertenece a una dualidad de acepciones y teorías manadas de la izquierda y la derecha; estos es, un sistema económico mixto, que según la Constitución pareciera de corte casi socialista, y en la praxis absorbente al sistema global imperante.

Tal circunstancia, como un impedimento teórico para formular un sistema económico coherente y atinado, parece el mayor escollo para el intento de una mejora integral a dicho sistema. Se puede encontrar en estos días una inevitable sanción en el campo energético, que sea mencionado de paso, sería un atentado a la Constitución y quizá, sólo el futuro dictará, un plus ultra a los ingresos de la Federación.

Ahora bien, el fundamento de lo anterior viene a cabo ante la circunstancia real de estos momentos: el sistema mixto mexicano. El petróleo, que a todas luces sería el fundamento natural y único para el cambio de la rectoría estatal en la economía, viene a ser un mero detonante para iniciar cambios profundos en lo referente a la materia económica. Es tiempo de aceptar el fallo histórico del neoliberalismo económico, que no ha dejado un solo día de estigmatizar al país desde que se concibió como modelo. Es tiempo ya de profundizar en la teoría las soluciones, o los planes a mediano y largo plazo, que sometan económicamente al país en un régimen inviolable para salvaguardar los intereses que se impriman

Sea a bien de la izquierda, un cierre total de fronteras, una dictadura económica; sea a bien de la derecha, una apertura total de fronteras, una fideicomiso internacional a la globalización. Sin embargo, se debe sanear el cómodo vicio de mantener ambas posturas que únicamente dañan lo establecido en la Constitución y consuman la tímida postura del Poder Ejecutivo en el momento de originar certeza.

Para bien o para mal, la Constitución debe tener cambios que revoquen el sistema preventivo social y las prerrogativas que otorga a sus ciudadanos, o bien, justificar los ya existentes y permear totalmente la actividad económica para mantener tutela y rectoría del Estado en toda materia económica. Es necesario, debe existir el cambio urgente que centre los esfuerzos de todos en lugar de vagar en ambos sentidos sin un rumbo que aseguro cambios al sistema.

Los extremos pueden ser malos. Pero hay momentos en que son necesarios para tender a la evolución o la extinción.