Hoy, muchos de los que usan Internet y probablemente lean este blog ni siquiera lo vivieron, para ellos es algo de épocas pasadas; para algunos otros como yo, es un recuerdo lejano de la infancia, una tragedia de la cual sólo queda el eco… A los mayores es un recuerdo que les cuesta trabajo olvidar. Para los que lo vivieron en carne propia ha dejado una cicatriz en la memoria que es preferible eludir…
Recuerdo el relato de un gran amigo, que me comentaba cómo hace algunos años (en el 20 aniversario) fueron a entrevistar a habitantes de los edificios de Tlatelolco, esto con la idea de rescatar algunas vivencias y crear una novela gráfica que recordara el suceso. Su sorpresa fue grande, mucha de la gente prefería no hablar de eso, hacían como si no hubiera sucedido, otros más habían mimetizado los recuerdos, revolvían memorias del 85 y del 68. Parece ser que lo más sencillo es olvidar.
A 24 años de esta tragedia nacional, para la mayoría de nosotros, sobre todo los que vivimos en esta atiborrada ciudad, representa poco, algunos vagos recuerdos, la plática ocasional de: “¿Y a tí dónde te agarró el temblor?” y la tal vez el tedio de un macrosimulacro que con los años se ha hecho más protocolario que cívico.
A 24 años de la tragedia, les comparto este video. Al verlo tal vez los que no lo vivieron entiendan un poco más sobre esa cicatríz que quedó marcada desde entonces en los mexicanos. Tal vez, los que lo vivimos rescatemos algún recuerdo que ahora, que tanto lo necesitamos, nos confirme el carácter de nuestro pueblo ante la adversidad y también tal vez, si así lo desean los que lo sufrieron de primera mano, puedan encontrar un aliciente para poder reconciliarse con sus memorias.
Terremoto en México, 1985. Documental producido por la Organización Panamericana de la Salud.
El mexicano olvida.
Somos la cultura del olvido, olvidamos los gobiernos (buenos y malos) olvidamos las alegrías, olvidamos las derrotas…
Olvidar es un mecanismo de defensa, y es lo que, al contrario de en otras culturas, nos mantiene así sumidos en la apatía y el desgano.
Hay que recordar. Hay que tener conciencia como gente, como pueblo.
Muchas cosas nos hacen fuertes al superarlas, o nos enseñan.
Recordarlas, aprender y ser mejores… a veces eso nos falta.
El mexicano olvida.
¿De acuerdo o en desacuerdo?
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