QEPD Carlos Briseño Torres.

“Nadie es una isla completo en si mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la Tierra. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; por eso la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por consiguiente, nunca preguntes por quién doblan las campanas: están doblando por ti.”

Con gran indignación y un profundo coraje he recibido la noticia del suicidio del rector destituido de la Universidad de Guadalajara, Carlos Briseño Torres.

Alejado de mi tierra y con una indescriptible consternación, la terrible mala nueva azota los pilares políticos del argot en Jalisco.

De Carlos Briseño he de decir, que como hombre, fue poseedor inmenso de una calidad humana rica y basta, impecable de trato y de un humor afable. Como el político, Carlos obtuvo las victorias y los descalabros que todos conocemos, y que de manera consciente, no pueden ser mencionadas en éste doloroso suceso.

El hombre idealista que Carlos Briseño encarnó trató de luchar en contra de lo establecido, a favor de un sueño que comprendió una grotesca guerra en contra de todos, en contra del monopolio. La tenaz figura del Maestro forjó la escuela en muchos sentidos de varios de los investigadores y políticos que actualmente están ligados a la Universidad de Guadalajara.

Ya, en algún lugar, el reconocimiento a la visión de Carlos Briseño será reconocida como el cambio insistente que la democracia necesita para su perfección.

Con profunda pena y con un luto inmenso, queda solamente recordar la figura de ese gran hombre que fue fundamental en la historia de Jalisco: Mtro. Carlos Briseño Torres. Que en paz descanse.

Sobre el Autor


¡Sígueme en Twitter!