¿Por qué debe importarme “la política” si de todos modos “siempre es lo mismo”? esta pregunta, la formulan miles de ciudadanos todos los días. Mi respuesta es: porque todos hacemos política todos los días. Porque somos precisamente los ciudadanos quienes tenemos el derecho y la obligación de elegir el gobierno que más nos convenga. En términos simples: el gobierno y sus representantes son nuestros empleados, pero hay que asumirnos como “jefes” de lo contrario, quienes dicen representarnos, lo hacen a título personal.
México hoy atraviesa una crisis en todos los sentidos, podríamos definirla como existencial. No sólo es presa de una crisis económica global. Los índices de pobreza han crecido, el Estado sigue desbaratándose ante el narcotráfico y el crimen organizado. La educación recortada y secuestrada. Las instituciones que fundan la base del Estado mexicano, como lo es el Poder Legislativo, cuestionadas en su legitimidad y representación. ¿Cómo podemos generar un cambio?
Este 1º de septiembre, será una fecha para recordar, tomarán protesta los 500 diputados electos el pasado 5 de Julio, pero también lo haremos los ciudadanos. Tras una elección que tuvo la sombra de millones de ciudadanos; hartos de la clase política actual, que hoy nos hacemos responsables de generar nuevos horizontes para la nación. Un movimiento, cuyo éxito radica en haber posicionado en la agenda nacional temas fundamentales para el avance democrático de México.
El primero de septiembre, los ciudadanos, debatiremos sobre estos temas: democracia directa efectiva, transparencia y rendición de cuentas y democracia participativa. Agrupados en la Asamblea Nacional Ciudadana y en individuos simpatizantes, lejos del antiguo rito de la toma de protesta, firmaremos un juramento donde nos comprometemos a generar un cambio radical en la manera de cómo funciona el país.
La suma de cada ciudadano, el eco de cada voz, es un instrumento que hoy tiene más valor que nunca. Está en juego continuar con la misma clase política que no representa nuestros intereses o cambiarla, está en juego demostrar nuestro poder como ciudadanos o permitir que las decisiones del rumbo del país se sigan tomando en “lo oscurito”. Por ello debemos involucrarnos, cada quien tiene cosas importantes que decir, que aportar, la asamblea es un foro idóneo. Restituyamos la voz ciudadana, volvamos a tomar las riendas del país y ejerzamos el poder que la Constitución nos ha otorgado.

Más info: http://www.anciudadana.org/