“Perdimos un partido de fútbol, ahora a los demás nos toca sacar la casta en lo que hacemos”
Bien se dice: las comparaciones son odiosas.
Hoy podemos empezar, naturalmente, por el vasco Aguirre, quien nos prometió un triunfo en el mundial y se vendió como la imagen de Iniciativa México. Pero podríamos empezar también por cada uno de nosotros. Millones de mexicanos encendimos los televisores y nos reunimos para criticar – botana en mano, desde la comodidad del sillón – la necedad, miopía y estupidez de Aguirre y la selección. Para vanagloriarnos de lo que hubiéramos hecho en su lugar. Para condenar a Osorio y a Franco y llamarlos imbéciles. Para quejarnos de la FIFA y los árbitros y la falta de tecnología. Para vislumbrar y depositar en las manos (o los pies) de un sólo jugador la imagen de nuestro país. Para desear mediocremente “por lo menos anotar el gol de la dignidad”. Para rezarle a quien sea por el triunfo, para gritar desesperados que alguien más haga algo cuando se va acabando el partido. Para compararnos con otros perdedores y autoexplicarnos que no somos tan patéticos.
Las comparaciones son odiosas porque esto ocurre mundial tras mundial y se proyecta sobre ámbitos más importantes. Podríamos empezar por cada uno de nosotros: vanagloriándonos de lo que haríamos en lugar de nuestros gobernantes, culpándolos de realidades que podemos cambiar nosotros, día con día, sin responsabilizar a nadie más. Sin rezos, sin achaques, sin insultos.
Las comparaciones son odiosas porque Ghana, un país africano que va combatiendo su pobreza e intentando crecer económicamente paso a pasito, demostró el gran coraje de vencer al equipo de Estados Unidos. Guardando las proporciones, y aunque no había Maradona, la intimidación y los complejos no entraron a la cancha a jugar con los ghaneses. ¿Qué nos falta en México? Claramente, los habladores sobramos.
Las comparaciones son odiosas si pensamos en Sudáfrica, cuyo gobierno promueve activamente la creación de nuevas empresas y ofrece a las compañías recién creadas capital para su expansión. Las comparaciones son asquerosas si pensamos en India – país que nos legó la versión original de “Iniciativa México” – donde llevan ya una década encima de liberalización económica y crecimiento sostenido basado en la innovación, algo que podríamos y deberíamos comenzar a planear en firme. Las comparaciones son odiosas si pensamos en Corea del Sur, cuyo gobierno promueve activamente el desarrollo del comercio y la inversión destinando un 10% de su presupuesto para apoyar a las PYMES.
Comparaciones con Brasil, Chile y una lista interminable de ejemplos exitosos dentro y fuera del mundial – países que no tienen los recursos con los que contamos, ni el empuje y energía de los que nos ufanamos y que tristemente pareciese que sólo salen a relucir cuando “apoyamos” a nuestra selección de fútbol – que resultan odiosas, porque si ellos pudieron, es una vergüeza que nosotros no podamos.
¿Qué le hizo falta a Aguirre? ¿Qué le hace falta a Calderón? ¿Qué nos está haciendo falta a todos los mexicanos?
¿Que qué le falta? Cambiar su cultura, la cultura genera la psicología que produce fracasos y sentimientos de inferioridad, necesitamos que los mexicanos les pongan el ejemplo a sus hijos enseñandoles que el trabajo duro es lo mas chido que puede haber, que la honestidad es solo de gente grande y chingona y que ayudar y dejarse ayudar es de ganadores, que el dinero es algo bueno, muy bueno y que la creatividad es mejor que la competitivad.
En pocas palabras verda.
Leí tu entrada de la iniciativa México, los hechos: alguien intenta cambiar la cultura nacional a una mas optimista y todos lo critican, a quien putas le importa que televisa salga de ese proyecto como si fuera dios, siempre y cuando tenga éxito.
Los mexicanos necesitamos ser mas prácticos y menos nenas quejumbrosas.
No leíste con cuidado, Grillermo. Te invito a releer y ver que la crítica era a la falta de originalidad y decencia de la empresa, NO al proyecto. De hecho, si lees con cuidado, encontrarás que comparto contigo el deseo de que un proyecto así tenga éxito.
Jesús,
Creo que no es solo un tema de Aguirre o Calderón, es actitud lo que nos falta: cambiar la actitud transformará la forma de hacer las cosas, no esperemos a que nuestros “líderes” hagan todo por nosotros.
Un abrazo.
lo que digo es que importa si no es original un proyecto siempre y cuando sea bueno y necesario, que porque han de ponerle pedos a todo aun cuando sea justo lo que necesitamos o ayude a solucionar el problema.
criticar la decencia de una empresa es como criticar la monogamia de una prostituta
Buen Día, Sr. Jesús Catalán.
Desde tiempo atrás sigo sus articulos en este blog, y me parece que esta haciendo un gran trabajo, espero sus próximas entradas.
Lo que nos hace falta a los mexicanos es un cambio de mentalidad, quitarse ese espiritu conformista y forjarse un carácter responsable, que sea capaz de aceptar y superar las fallas personales, en lugar de ponernos a hacer comparaciones. Desgraciadamente, esto es algo que se debe inculcar desde edades muy tempranas, tanto en el seno familiar como en los niveles básicos de educación, y si nosotros como padres y profesores carecemos de estas características, estamos condenando a nuestro pueblo a la eterna mediocridad.
Aunque claro, esa solo es mi humilde opinión.
hola todos.
lo que yo creo que hace falta (a parte de ganar un mundial) es que el gobierno deje de ser corrupto. de compartir con la gente las riquezas que tenemos en mexico, que deje de llenar sus bolsillos y dejar al pais mas en la ruina, porque a pesar de sus estudios y el apoyo que le da la gente humilde y en la pobreza que nos encontramos, les damos el voto y cuando ya se encuentran en el poder no cumplen sus promesas. Y NOS OBLIGAN A SALIR A ESTADOS UNIDOS de inmigrantes y a pasar discriminacion.
No se porque la gente sigue quejandose del gobierno mexicano como si fuera un organismo de otro planeta o estuviera formado por invasores extranjeros, no es que la gente magicamente se convierta en corrupta en cuanto lo enrolan en alguna rama del gobierno, somos los mismos mexicanos, nuestra cultura la que forma ese tipo de personas, no existe tal cosa como “el gobierno” y “nosotros” todos somos los mismos, la cultura es la que está mal, es el mismo tipo de mexicano el que se queja de “el gobierno” y el que esta fuera de él, ya estuvo de taparse los ojos culpando a un ente imaginario porque es mas comodo, creando un ente nuevo de la nada como por arte de magia oscura, ellos son nosotros nosotros somos ellos, el problema es la cultura, quieren que México cambie? eduquen a una nueva generación de mexicanos advirtiendoles lo que la generación anterior ha hecho y reconozcan que esos nuevos niños y niñas van a ser fundamentalmente de otra cultura, serán extraños en su tierra y asi debe ser.
Excelente análisis y esto refuerza mi punto del “sindrome de la desesperanza aprendida” cuantas generaciones llevamos escuchando que México es un país de perdedores y absurdos problemas políticos sin solución inmediata y responsabilidad mal asignada, lo que te puedo decir es que los juegos de Mexico me dieron la oportunidad de tener “Espacios de esperanza” y pude lograr que mi hija de 7 años portara el uniforme de la Selección, le apostara a su país, lo respetara y sintiera una gran emocion en cada gol, en ningun momento descalificó y acepto la perdida como una posibilidad real de todo juego, independientemente de la carga en nuestras espaldas al respecto, un tanto infundida a nivel familiar y un mucho reforzada por los medios de comunicacion convencionales.En todo juego hay un ganador y un perdedor, la lectura que le demos al resultado es nuestra responsabilidad individual y sobre todo que aprendizaje tengamos de la experiencia.Ahora mi hija sigue orgullosa de su país y conocio un poco de la felicidad y la fuerza que da apoyar a tu país además del sentido de pertenencia que eso otorga.Ese es el resultado de la participación y desempeño de la seleccion mexicana y la orientación que le dimos como familia a la situacion y desde este punto de vista mis respetos y felicitaciones a Aguirre y su equipo.
Saludos.
Hace no mucho leí que cuando niños, le echabamos la culpa al demonio de todo lo malo que sucediera, luego terminamos por echarle la culpa al sistema, y en la actualidad a la globalización. Nos hace falta una cultura de la responsabilidad, pues siempre buscamos un sujeto que está más allá y que nos libra de responsabilidades. Todo depende de nuestras acciones, desde el que acepta pagar la mordida sabemos que algo no está bien. Nos falta educación.
pork en mexico, los directivos solo se preocupan por ganar dinero, y no se preocupan por levantar el nivel de futbol de la liga que en realidad es muy mediocre, 100 millones de habitantes en Mexico y muy pocos jugadores de calidad, en cambio uruguay 2 millones de habitantes y mejor calidad de jugadores
Me parece que esto no es sobre el futbol, esto es sobre la sociedad mexicana en general, y realmente es compleja la situación en la que vivimos en este pintoresco país llamado México (pintoresco no es una burla, pintoresco por el hecho de tener al hombre mas rico del mundo y mas de 50 millones de mexicanos en pobreza extrema). Esta es mi manera de intentar entender los principales problemas que nos aquejan, y el por que, desde mi punto de vista, México sea una nación que “nunca puede”.
1. Educación: Es necesario hacer un cambio radical a la forma de enseñar en nuestro maltrecho pero aun asi querido país, realmente no podemos culpar a los niños de primaria no tener una preparación medianamente decente, cuando los profesores que les imparten esta “educación” mas del 50% no pueden pasar la prueba enlace, se requiere de profesores capaces para tener estudiantes capaces, esto nos lleva al segundo punto.
2. Alimentación: ¿De que nos sirviria tener el mejor sistema educativo cuando los infantes no podrian aprovecharlo?. Es un hecho, los 2 primeros años de vida son escenciales para el resto de nuestras vidas, durante este periodo de tiempo el cerebro se desarrolla en mayor medida, la falta de proteinas de buena calidad impide el correcto desarrollo del cerebro y por lo tanto nos impide el poder aprender con normalidad.
3. Pasión: No me refiero a pasión amorosa o calenturienta, hagamos las cosas por convicción, no por obligación.dejemos de leer por obligación, hay que convencernos de que la corrupción nos hace daño a todos.
Tal vez no sean los unicos problemas que tengamos pero si podemos superar estos, el futuro sea un poco mas alentador