La representatividad de la política mexicana lía con el paso del tiempo los extremos, correspondiendo conquistas inusuales y haciendo de sus actores, en ambos polos, folklóricos personajes que, en formas y pensamientos podrían parecer paralelamente distintos, y en cuya esencia y actuar, son tan similares separándose solamente de sus peculiaridades y distintivos. Tales casos, tan palpables en la política del país como en la derecha ejemplificada son Vicente Fox y Emilio González Márquez; en la “izquierda”, Andrés Manuel López Obrador y Gerardo Fernández Noroña.
De éste último, singular diputado federal, hipérbole y paradoja del sistema, figura de un mastín reacio y contundente de la apología Lopezobradorista, defensor de la “causa”, de la ideología y de los estrictos y jurásicos principios de la izquierda, amén del brazo legítimo, sobrarían las descalificaciones y alabanzas en su actuar por el correcto funcionamiento del Estado, de la justicia social y, definitivamente, de los espectáculos que brinda cotidianamente desde el palacio de San Lázaro.
Noroña es sin duda el espejo de la actual condición de la izquierda en el país, esa izquierda triste y deslucida, facción política que desde hace un tiempo se autonombró como tal y que en la práctica y ejercicio del poder, actúa colateralmente como un círculo conservador.
Lamentablemente, la energía que se gasta en burdos intentos desde el PRD y sus partidos satélites, no ha fructificado aún en alguna obra magna o reforma trascendental que la haga parecer, al menos por unción oficial legislativa, un acercamiento a las izquierdas sudamericanas que han brindado desarrollo en sus países, o comparecer políticamente como el euro socialismo tan en boga estos días. La izquierda mexicana, la cuasi histórica, la dura, la radical, quien sabe en que punto, en que sexenio, palideció en las negociaciones.
Esa izquierda, infructífera y ruidosa, de discurso incendiario y vituperio constante, se agazapó en la lucha sin cuartel contra todos y contra nadie. Su enemigo, según Obrador, va desde Salinas de Gortari en un principio, Fox en la fecundación de su fortaleza, Calderón como un villano necesario y, ahora, contra Peña Nieto en un intento por seguir en la lucha y, específicamente, contra ellos mismos. Esa izquierda, incrédula de todo y todos, sin capacidad de acuerdo y diálogo, enarbola el ascua de la idea de la nada.
¿Porqué, en sus afanosos golpes contra cualquier cosa y en cualquier sentido, Obrador, Noroña y demás autonombrados defensores de la izquierda mexicana, jamás fueron contra las manos que los alzaron, contra el fuero presidencial de Ernesto Zedillo que los protegió y demás compinches de la gresca neoliberal y democrática de finales de siglo?. ¿Porqué esa izquierda legítima, cansada del fanatismo y sus consecuencias, se ha ensimismado en una loca y maniática tesitura de postulados, contradictorios las más de las veces, cobrando con su puño izquierdo el cheque espurio de la derecha?.
En algún momento, espero, la reflexión y coherencia arriben a la “izquierda” por el bien, no de la política, sino de la idea generalizada que causa tan bella posición social.

Muy de acuerdo con tu publicación, sin lugar a dudas la izquierda ha sido mermada por sí misma, donde su lucha es en defensa de la izquierda y no del pueblo (es decir en pro de ellos mismos). Sin embargo, es obvio y necesario recalcar que no es únicamente la izquierda, sino también la derecha, los socialista, capitalistas, neoliberales, y cualquier otro ente de clase política. Digo que se han olvidado que la política significa la participación del ciudadano en el gobierno. Y bueno, en México se trata de supuestos, como el de que vivimos una democracia, lo que nos lleva a polarizarnos y crear nuevas clases sociales, la clase política, clase empresarial y el resto de la ciudadanía que se reparte, pelea, clasifica y discrimina entre, por y a sí misma.
Flaco favor le haces a la democracia de este pais denostando a especificos izquerdistas que suelen alzar la voz. Desafortunadamente parece que has caido en la dinamica de las “noticias” de los medios alineados. Parcticamente digeridas y con los repartos bien definidos, donde se establencen villanos que son incomodos al regimen.
El ataque directo a contra Obrador y Noroña deja en claro que has dejado de lado hechos recientes y los que pueden ser considerados como los herejes de las izquierdas. Ademas de que por los cambios en los hechos y la dinaimca espacio temporal de los acontecimientos nacionales, aseguras que le pegan a todo y a la vez a nada.
Desafortunadamente solo son mostrados cuando algo los hace ver mal, y en otras ocasiones, “cuando sus incendiarias frases” son asistidas por evidencias en los hechos suelen ser silenciados o ignorados con cuestiones de quiza menor importancia para los medios.
En el caso de la negociacion PRI-PAN de hace un año para aprobar la ley de ingresos del año que agoniza, que posteriormente salio a la luz los tratados entre ambos partidos y fueron “debatidos” en el congreso. Tristemente la conclusion mediatica, y en consecuencia de las masas enajenadas con “el compromiso con la verdad” de los noticieros, fue el hecho de “sentir verguenza” por el comportamiento de los diputados y “exigir -desde los medios- que se pongan a trabajar”.
En una democracia real, con personas suficientemente enteradas de sus derechos -no solo la obligacion de votar- ya se habrian movilizado, exigiendo la disminucion de impuestos, e incluso por la via de la resistencia civil.
Ah! Lo olvidaba! Eso es de izquierdosos trasnochados y retrogradas. Practicamente lo que le deberia costar un enorme descredito a los partidos PRI-PAN-PVEM-PaNal -incluso deberian de ser desaforados e ir a la carcel de ser posible-, ha sido reducido a una cuestion de “mal comportamiento”. Aunque como los protege su fuero y su mayoria, entonces los metodos de protesta de “las retrogradas izquierdas” son la unica opcion viable en un futuro cercano para los cada vez mas deseperados ciudadanos de a pie.
Aunque parece que la consigna esta dada. Hay que crucificar a los pocos izquierdosos que alzan la voz (que aunque no sean la mejor opcion, por el momento son opcion). No vaya a ser que apliquen el puño que si se ve y que facilmente puede ser escondida su represion como un delito de los que ahora abundan en los tiempos del “vivir mejor” y que se ha hecho tan habitual para muchos.
Carece de sentido tratar de señalar los medianos y pequeños males, cuando se deja de señalar los que son evidentes, los mayores y los mas apremiantes por resolver.
Saludos a Luis y Ortega por la lectura y participación de ideas. Paso a lo siguiente:
Ortega, si bien es cierto tu mención de aciertos que, en específico, el ala del Gobierno Legítimo ha dado en lo que val del Gobierno Federal de Calderón, en lo personal, puedo decirte respetuosamente que no he visto un avance, material o al menos propositivo, en las propuestas de López Obrador.
La izquierda mexicana, que en mi pensar no caza con ninguna idea de izquierda, se me figura como un burdo intento de lograrla; tal comentario, puede ser contrario a tu forma de pensar, pero es tal como yo puedo captarla.
De Noroña, simplemente no es, aunque quiera parecerlo, un paladín o un justiciero social, sin tratar de denostar las opiniones contrarias a la mía. Ese tipo de gangsterismo populista –que en nada es popular-, de rabia vulgar y de imposición por gritos y pedradas, es a mi parecer, una incapacidad de diálogo o también, de imposición seria por medio del debate.
Sin lugar a dudas, en todos los partidos hay políticos mezquinos y corruptos, que deberían estar como tú lo dices en la cárcel, pero ese es el fuero constitucional.
Agradezco los comentarios. Saludos.