“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos… por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida” Don quijote de la mancha.
México evoluciona hacia la trascendente encrucijada de los Derechos Humanos de cuarta generación, Derechos cuya importancia radica en el desarrollo unipersonal que cada individuo posee y lo caracteriza dentro de la sociedad, haciéndolo parte única, fundamental en la vida cotidiana.
Éstos Derechos contribuyen al cultivo de la tolerancia y el respeto de los hombres, recalcando un comportamiento democrático de interacción y convivencia que arropa idiosincrasias distintas y muy diferentes, que concilia y armoniza y hace sostener las bases de un pueblo organizado, cuyos miembros pueden expresarse según sus formas, ideas o costumbres.
Con la legislación aprobada A.I. (antes de la influenza) en lo concerniente a la portación de varias drogas en el país, se crea un hito hacia éstos Derechos que se caracterizan por una “liberalidad” pandémica a las buenas costumbres y a la antigua moral. La anterior legalización del aborto en el D.F. y la Ley de convivencia entre personas del mismo sexo abrieron el foro de discusión sobre los Derechos de cuarta generación en el país, y desataron los terribles demonios del sector más conservador de la sociedad, polarizando en un cisma los que respetan y los que se hacen respetar.
Quiérase o no, se aprobarán con el tiempo y con mayor libertad de acción lo ya mencionado, para salvaguardar los Derechos de las minorías y terminar con el oscurantismo jurídico que mengua en nuestros días. La aceptación índica un crecimiento en la cultura democrática y hace del respeto piedra angular para lograr convivir en sociedad con distintos modos de pensamiento, pluralizando y aceptando a los miembros de las sociedades.
La libertad no puede ser coartada por no encajar en la visión propia, ni puede amputársele a otro que quiera hacer uso de ella cuando en su actuar se contravenga mi pensamiento. Es hipócrita actuar de un modo y censurar de otro, predicar y cultivar el desarrollo cuando se interviene en la vida de los demás.
Dentro de la libertad se tendrá que aprender de la tolerancia para armonizar en sociedad, y lograr coincidir en los puntos que afecten directamente la vida de los individuos. Consolidar esos verdaderos valores ayudan a desarrollar íntegramente la convivencia y ayudan a consolidar a las democracias desgastadas. Después de la influenza, habrá mucho de que hablar.
