Hace tiempo que algo anda mal con la academia o anda normal, que para fines de entenderlo da lo mismo. Las siguientes imágenes dan cuenta de lo que quiero decir:
Una misa en algún lugar y una una cátedra en el paraninfo de la Universidad de Guadalajara respectivamente.
Una primera ojeada permite darse cuenta de la similitud que ambos lugares mantienen. La disposición del espacio puede discutirse “se organizan así para que puedan escuchar todos y además es la mejor forma de que todos vean a la persona que está hablando”. Pero si se piensa un momento la imaginación irá dandonos otras alternativas menos “divinas” para expresar las ideas. Lo más común es identificarlo como una herencia de los antiguos y primeros foros griegos. Una invención genial que vehiculó el carácter de lo público en la sociedad, la divulgación del conocimiento y la cuna de la democracia.
¿Ves Christian?, ¡es lo mismo!
Siguiendo con la idea. La función de aquellos foros ya no es la misma que la que se les da hoy. De ahí que ahora de el salto a lo que independientemente de la disposición y uso del espacio vale la pena discutir: Los rituales. Existen una serie de conductas estereotipadas que carecen de un sentido “práctico” y que se repiten en todos los casos. Tal es el caso del pararse y el sentarse en los momentos más solemnes, o la lectura de aquello que se va a discutir en un estrado. En ambos casos incluso es apreciable que en el centro descansa lo más sagrado e importante, en las fotografías si observamos el centro podemos ver un símbolo en común: una reproducción de cristo crucificado, el escudo de la Universidad de Guadalajara y la Bandera de México.
¡Oh no! alguien conspira contra nosotros!
Antes de que alguien se asuste demasiado hay que hacer mención de otra posible lectura de esto. Lo que este tipo de rituales intenta es el respeto por aquello que va a ser dicho o expresado. Un tipo de baño sacralizador para aquellos que se disponen a iluminarnos. Es ahí precisamente donde radica el problema y donde aquello de lo público que intentaban los antiguos griegos se esfuma. Originalmente en el foro la palabra pertenecía a todos y no era requerido pedirla o tener que rogarle a un ente divino porque la señora enfadosa que no puede organizar sus ideas en el congreso no se comiera todo el tiempo de preguntas.
Además de este detalle están aquellas consecuencias que este tipo de rituales traen para los ponentes o catedráticos (la palabra cátedra tiene un vínculo compartido entre la religión y la academia que vale la pena revisar) quienes después del evento no pierden esa investidura, porque claro, “su trabajo les costó ganársela” y de aquí se deriva otra consecuencia. La desvalorización del conocimiento a cambio del espectáculo del mismo. En un libro publicado en 2008 por Michel Onfray en el que a manera de guión de cine nos cuenta la vida filosófica de Nietzche, tratando su amistad pérdida con el compositor y músico Richard Wagner se encuentra el siguiente diálogo:
-Wagner no soporta que nadie esté a su altura. Quiere tener discípulos, fieles, admiradores. Y a mí se me hace odioso seguir… a alguien. A él habría que servirlo, quería que todos profesaran el culto de su persona…
Sobre la gente que asistía a sus concierto que según Onfray llamaba misa wagneriana dice lo siguiente:
-Ese público se aburre durante sus representaciones, pero se hace ver porque hay que hacerse ver [...]
Así es…muchos asisten a los eventos académicos para hacerse ver y como todo buen ritual, esto lleva muuucho tiempo practicándose. No siendo suficiente con ello aún existen bastantes oyentes que al terminar las charlas se dirigen a aquel mesías para pedirle un autógrafo en lo que podría ser un ejercicio de canibalismo simbólico. Lo que aquella audiencia busca es llevarse un pedazo de aquel intelectual que tanto se admira.
Con eso de los autografos el conocimiento se posiciona como algo de lo más interesante, tiene el fanatismo del rock, la divinidad de la religión y las ventaja de no ser tan juzgada por los ateos. Podría hacerse la pregunta ¿para qué romper con esos rituales si son tan bellos y comunes? eso depende de cada quien, en lo personal no deja de sorprenderme que a pesar de ser tan evidente sea tan poco cuestionado.
¡Amén! :)
Me das tu autógrafo?
Jajajaja Rene, volviendo al tema de la crítica (http://criticapura.com/?p=4763) tu comentario sería un buen ejemplo de la trolleadora o de la cómica :)