La conciencia crítica dentro de Jalisco ha crecido en demasía dentro del estándar del conservadurismo tradicional en el Estado, a pesar de la potestad que la iglesia ejerce en la conducción de muchos aspectos de sus habitantes.
El Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, actor político importantísimo, funge en su envestidura un ejemplo de presión hacia todos los Gobiernos en el interior, manteniendo una postura infranqueable en el opinar y acontecer de las decisiones diarias. Sandoval, que directa e indirectamente apoyó por medio de su curia a las campañas del otrora partido conservador de México (PAN), ha sabido cobrar la factura y las cuentas correspondientes al “empujoncito” electoral requerido para el ahora Gobernador Emilio, que a gran voz desde su proselitismo presumió el apoyo de la milenaria institución.
La construcción del Santuario cristero representaría una victoria apabullante de la ultra derecha Jalisciense en base al poder ejercido; sin embargo, a pesar de la mayoría casi absoluta de creyentes dentro del catolicismo en Jalisco, la criticidad de la ciudadanía embistió para oponerse radicalmente a la construcción, y dígase no a la construcción material, sino a la construcción en base al erario público.
No hay ningún motivo que justifiqué la donación del Gobierno de Emilio hacia el Cardenal, aun sea compromiso político, turismo religioso o una seudo generación de empleos temporales. No hay fundación, ni siquiera ideológica, para ocupar el dinero de nuestros impuestos en la creación de obras particulares o de culto, pues es una falta inmensa de respeto a las diferentes posiciones religiosas: si se construye un templo católico, ¿por qué no construir sinagogas, mezquitas o templos protestantes?, o mejor aún, ¿escuelas, hospitales u obra pública?. Tal postura ha originado la base del cinismo trascendental del ala ultra conservadora de Jalisco.
Contradictoriamente, después de hacer millonarias donaciones que ascienden los 130 millones de pesos, el Gobierno Estatal de Emilio quiso generar el impuesto del placazo por “falta de recursos” al Estado. ¿Quién puede regalar tanto dinero y quejarse antes de que no lo hay?. Vaya sandez en la que interviene e Gobernador.
La devolución de la donación de Emilio a la Secretaria de Finanzas del Estado por parte del Cardenal Sandoval representa una derrota política trascendental al fanatismo religioso del panismo, al igual que a la curia que en base a presión malogró la limosna que al día de hoy a tenido que rembolsar.
Y es que, en base a la tolerancia que todos los hombres se merecen, el Estado debe asegurar el bienestar de la sociedad y la búsqueda del bien común para fortalecer la fraternidad necesaria para el desarrollo integral de los pueblos.
Que no se olvide jamás lo dicho por un indígena que luchó por la plena integridad de los hombres: “EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ”. Que Emilio se encargué de eliminar el hambre de los Jaliscienses, que el Cardenal se dedique salvar sus almas.
-* Muy bien dicho !!