La importancia de contar con respaldo edilicio.

El cabildo de Ocotlán, Jalisco se ha convertido completamente en un infierno. La división entre grupos al interior del cuerpo edilicio cobra ya facturas fuertes tras la ruptura previa a los comicios internos del PRI municipal, y con ello, la vuelta de varios regidores a las decisiones o iniciativas del presidente municipal que, teniendo una minoría de cuatro en contra de nueve regidores, merma en todo intento de aprobar o consensar acuerdos en lo que resta de la administración municipal en poco más de un año de gobierno. La cuenta pública y el endeudamiento, que requieren aprobación por mayoría calificada de los regidores ocotlenses, y algunas otras iniciativas de no menor importancia, son en éste momento imposibles para la substanciación de acuerdos que beneficien a la población.

En los medios locales, en los círculos políticos de todos los partidos y en la boca de la ciudadanía se ha comentado durante el mes anterior la situación que impera y que se desglosó tras la ruptura en el PRI municipal. Por un lado, el bloque oficialista, con el poder de nómina, encabezado por el presidente municipal Juan Manuel Alatorre Franco; y por el otro, la denominada disidencia, liderada por el regidor Juan Carlos Godínez Godínez, quien fue apoyado por varios funcionarios en el gobierno municipal y por militantes ajenos a la estructura oficial.

Anteriormente, el principal operador político y quien hacía las veces de “bombero” apagando fuegos en asuntos de gobierno del presidente municipal, el regidor Juan Carlos Godínez, ya no representa más los intereses particulares del grupo en el poder; sino que, al contrario, se ha presentado resueltamente en una posición crítica hacia el gobierno e inicia paulatinamente un cambio estructural en las tomas de decisión en el cabildo, ahora adverso, a lo que antes de un mes estaba a modo para el presidente municipal.

Las consecuencias que arrojan la incapacidad para generar acuerdos ha llegado a la sala de cabildo en la anterior sesión en pleno. Quien antes defendió a capa y espada al presidente municipal y quien atendió el despacho presidencial durante sus ausencias, se ve hoy confrontado y deja un hueco irreparable en el equipo del presidente: No hay un solo perfil hoy en día al interior del gobierno municipal que cumpla con las características del regidor Juan Carlos Godínez, quien hacía las veces de diplomático y lograba el consenso con los regidores opositores al presidente municipal para pactar acuerdos; a lo que ya se refleja en éstos momentos entre todos los regidores.

La administración anterior se caracterizó por problemas graves e irreconciliables en el cabildo, salvo que el anterior presidente contaba con seis regidores y el voto de calidad le favorecía. Lo anterior, le llevó a tener una gran problemática que afectó hondamente la vida política del municipio y consolidó la salida del partido anterior en el poder. Para lo que hoy, la crisis política que se refleja en cabildo es mucho más grave que la anterior administración, pidiendo ya el bloque adverso al presidente las destituciones de cuatro funcionarios del más alto nivel por anomalías en su actuar.

Los regidores deben posicionarse para obtener los mejores acuerdos en beneficio de la población y deben subsanarse los conflictos para avanzar a favor del gobierno municipal. Si no, la ingobernabilidad se asomará muy pronto y el resultado será devastador.

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