La globalización y el Biopoder.

Retomo esta primera parte de un ensayo-reseña que escribí sobre el articulo de LA GLOBALIZACIÓN DEL BIOPODER Y DE LA BIOPOLITICA EN LA “EMPRESA POSMODERNA” parte de una tarea.

La sociedad moderna es una sociedad disciplinaria que utiliza mecanismo ideologizantes para el control total del sujeto, estos mecanismo son las instituciones como la prisión,
la fábrica, la universidad, la escuela, la familia, los organismos internacionales que “estructuran” el terreno social y presentan las lógicas adecuadas a la “razón” de la disciplina. Y es que al contrario de lo que podría pensarse, las instituciones no son un fin a controlar, si no son un medio que sirve como mecanismo para implementar el control al sujeto social que es el verdadero objetivo.

Y es este paradigma proveniente de la fase moderna capitalista y de la sociedad del control que ha sido heredado para la sociedad posmoderna cuya característica principal es la internacionalización del capital, esto mismo trae como consecuencia el nacimiento de una nueva forma de poder “La Biopolítica”esencial para entender el paso de una noción de Estado-nación, moderno, a otra de Estado global. “El control de la sociedad sobre los individuos no se ejerce solamente a través de la conciencia o la ideología, también se ejerce en el cuerpo y con el cuerpo. Para la sociedad capitalista, lo más importante es la biopolítica, lo biológico, lo somático, lo corporal” (Foucault, 1997).

Es este poder disciplinario, esta forma de control de la subjetividad del sujeto que se presenta como una nueva física del poder en donde se regulan el cuerpo en sus dimensiones corporales, gestuales y cognitivas, y es en este escenario que el sujeto se convierte en unidades impersonales, con capacidades comunicativas, cooperativas y de producción para el mercado global.

La engañosa idea de que el mercado capitalista y el sistema capitalista de producción son eternos e insuperables determina estructuralmente las condiciones sociales de los sujetos. Las diversas posiciones teóricas que no ven ninguna otra alternativa a la forma actual de dominio truncan la posibilidad de realización de ser del sujeto y es esto que crea en el sujeto la imposibilidad del sufrir cociente impidiéndole tener un punto de vista transformador. Toda esta idea del capitalismo eterno es reforzada por la virtualidad de la biopolítica que se expresa en la creación de deseos colectivos que se convierten en una fuerza emancipadora para la acción subjetiva.

Sin embargo en contraposición se encuentra deseo del individuo de proyectarse a si mismo en el futuro, que a la vez se convierte en una proyección de otro mundo es el deseo firme de ser y construir su subjetividad en la perspectiva de una visión de mundo diferente, distinto entre los diferentes contextos de marginalidad y fuera de sus necesidades materiales.

Esto pernea en los procesos de reclutamiento o contratación laboral, ya que el sujeto crea sus proyectos biográficos laborales entorno a estos contextos pasados, a sus contextos presentes y a sus proyecciones del futuro, donde se interceptan a la vez sus expectativas, deseos y sueños, La victoria y la esperanza de los tiempos modernos se encuentran fundadas en el futuro, en un futuro biopolítico, que entraña el deseo que no es otra cosa que la producción concreta de los sujetos en acción.

Sobre el Autor


¡Sígueme en Twitter!