Muchos pensaran que Juanito es un pobre pendejo, y a decir verdad tal vez lo sea, pero Juanito esta dando el ejemplo de un modelo insipiente y en su caso naïf del marketing político del sigloXXI y es que pareciera que la versión tercermundista de Chris Hughes esta ya detrás del gran espectáculo llamado Rafael Acosta un ex actor de ficheras, ex desnudista, ex luchador, madreador profesional, comerciante ambulante y muy a pesar de los pesares de la razón y la ortodoxia, Juanito y su equipo han creado la campaña más emocionante, creativa y simbólica que alguna vez haya existido en este país.
Juanito como marca.
El delegado electo de Iztapalapa desde que llego a la escena política nacional, no hay semana y conforme pasa el tiempo, día en el que no sepamos de el, esto debido a dos factores, a los decadentes y amarillentos medios que ven en su figura una forma fácil y rápida de captar audiencia y del equipo de comunicación que vio la oportunidad en lo anterior para atiborrarnos de la Juanitomania, los medios son los nuevos guaruras del sr. Acosta. Ademas Juanito es una marca por merito propio, tal vez inspirado en algún sobrinillo, vecino o correligionario otaku y es que su bandita es la versión nacional de la de Naruto, un objeto que para el merchandising puede resultar en la panacea y en el objeto que todo niño querrá tener de su héroe.
Juanito como icono.
Juanito es también un icono del pueblo, solo basta con asomarse a su facebook para darnos cuenta que Juanito representa el arquetipo del mexicano, que si bien imperfecto, de la pinta de buena gente y que para el hartazgo de buena clase de la población, el perfil de honesto es suficiente. Rafael Acosta tiene a su Lex Luhtor, amigo primero, enemigo después, AMLO el cual ha sido cuidadosamente objeto de sátiras por parte del equipo del ex luchador, lo tratan de convertir en un desviado como a Anakin Skywalker, que ahora en su papel de padre AMLO intenta convencer a Juanito de unirse a lado obscuro, pero este con su bravura y una rebeldía picara se niega ha ser como su padre, y magnifica este arquetipo ideal en buena parte de la inconsciencia mexicana, “tonto pero honesto = mejor que cualquier político conocido” Juanito ha sido creado como el icono de la honestidad.
Juanito 2.0
Obama dio muestra del poder de convocatoria, político y mercadotécnico que tiene la red y fue fácil pensar para los publicistas en las elecciones pasadas que llenar la bandeja de myspace y facebook con solicitudes de amigos era hacer algo a lo 2.0 y que pseudo-imitar la estrategia del actual presidente de EE.UU. Iba a funcionar, Juanito crea la interacción y los canales de comunicación a lo verdaderamente 2.0, pero tal vez más por instinto que por conocimiento, cual sea el motivo ellos dieron en un punto clave, tercermundizaron la Internet, no cayeron en la pretensión de imitar, si no que están sabiendo adaptar, y es que se trasladan en mensajes para el inconsciente de la cultura pop que todos llevamos dentro, de local a lo global, parodiando desde las calcomanias del peje hasta la reinvención de astroboy (juanitoboy o astrojuanito) diseños alegres y cercanos, alejados de la estética mainstream y retomando el mexican street disgn, que decora nuestras refaccionarías, puestos de tacos, mariscos, las peluquerías, los tianguis, esto convierte a Juanito en alguien totalmente cercano.
Por ultimo, Juanito el nombre.
El lema sacado del Subcomandante Marcos o en todo caso ideado por V for vendetta, “Todos somos Juanito” tal vez no todos nos llamemos así pero a cuantos no conocemos y a cuantos no vemos reflejados en la ahora internacional figura del kitsch mexicano.
Juanito puede representar para buena parte del inconsciente de los mexicanos lo que el joven de apple significo para los gabachos, es el marketing político de este siglo, es el marketing político para nuestro pobrecito tercermundo.
Es una pasada esta campaña.
saludos