El triunfo, tras dos intensas semanas de movimientos en el mundo virtual y real #internetNecesario se apunta un éxito. Una victoria que no puede ser cuestionada dado que es de la sociedad en su totalidad. Un pequeño grupo (usuarios de internet) le hemos dado a los mexicanos en su conjunto un punto de referencia de protesta distinto de las marchas, plantones, desplegados o pliegos petitorios.
Hablar en tiempo pasado con acciones futuras. La génesis del movimiento y la naturaleza de la consigna traían consigo aparejada su extinción; es decir, el objetivo en concreto ha sido alcanzado. Sin embargo esta nueva sabiduría ciudadana no debe ser dilapidada por ningún motivo, de lo contrario la batalla ganada constituirá una guerra perdida.
En términos socio políticos y mediáticos, el movimiento fue de tal impacto que, en la borrachera del triunfo, no hemos logrado dimensionar sus consecuencias. Representa el primer hecho real que separa de tajo a la generación política dominante con una que, está dispuesta a cambiar de fondo la relación entre gobernantes y gobernados.
En el fondo las cosas resultan distintas, los términos en que pasó el apartado de telecomunicaciones en el paquete fiscal, no es tan alentador, en general se verán gravadas con el IEPS y el internet quedará exento. Es decir, ganamos en el debate, sin embargo éste se redujo a la no aprobación del impuesto.
Con la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación, se viene la verdadera lucha ¿cuántos estaremos dispuestos a darla? En este debate será más difícil nuestro papel ciudadano dado que, los diputados no tienen el incentivo político que movió a los Senadores y se dedicarán a obtener más dinero para sus gobernadores.
Será entonces fundamental nuestra tarea, debemos vigilar en esta discusión cuanto de ese gasto estará destinado a infraestructura de comunicación, ancho de banda e interconexión de servicios. Cuánto de ese gasto será orientado para aplanar el camino de la competencia. Qué cantidad de dinero se usará para plazas comunitarias (internet en las comunidades), digitalización de bibliotecas, ciencia y tecnología.
Si la presión en estos rubros falla (no faltará el diputado que diga: “con ustedes ya discutimos y ganaron ¿no?”) habremos perdido: tendremos el mismo precio, pero también las mismas condiciones en que se nos brinda el servicio.