Desde la década de los años ochenta AL ha entrado de lleno al fenómeno de la integración en su diferentes niveles, trans-supra regional, continentalización, postnacionalización y localización, estos englobados e impulsados por el fenómeno de la mundialización o como Castells lo plantea, por el nacimiento de la era de la información. Este nuevo mundo fluye entre la virtualidad y la realidad, lo que redimensiona las concepciones espaciales en donde se encuentran los Estados; esta nueva configuración espacial podríamos dividirla en cuatro niveles: el global, el transnacional, el postnacional y el local los cuales interactúan y se complementan; pero a la vez se contradicen y se confrontan, todo esto es el umbral de nuevas oportunidades para una globalizacíon más completa y compleja diferente a la promovida por el neoliberalismo, que resume la integración a factores de intercambio de mercancía y de lógicas de mercado.
Este panorama nos enfrenta como latinoamericanos ante las decisiones de la dirección, el enfoque y el cómo vamos a enfrentar esta nueva etapa de la humanidad, lo que determinará la posición de AL dentro del nuevo orden mundial. Ante este devenir, el posicionamiento más claro y el que ha tomado las riendas de esta transición histórica es sin duda la posición de los neoliberales que anhelan el fin de la historia y el reino del libre mercado, es por eso que surge la necesidad de crear actores, pensamientos y situaciones alternas, crear un mundo alterno a los designios del mainstream mundial, debemos convertir la frase “otro mundo es posible” en el estandarte de esta transición histórica, retomando la riendas y dirigiendo su curso.
El contexto en el que este nacimiento se da son varios, en primer lugar y el más obvio de estos fenómenos es el fin del sistema mundo moderno capitalista el cual lleva un reinado de cinco siglos, por lo que se ha desgastado entrando a una etapa de crisis sistemática y dando fin a la primera globalización, el segundo fenómeno es la revolución Tecnocientífica o la revolución de la información en la que surgen los niveles anteriormente mencionados y a la que podríamos conocer como la segunda globalización y por ultimo el nacimiento de un mundo virtual postnacional directamente relacionado con el punto anterior y que es donde se contiene el potencial de desarrollar un nuevo sistema político mundial.
Dentro de este concepto postnacional, también se puede situar el concepto de lo regional, como una visión epistemológica que pudiera desplazar al concepto estado-nación, aunque si bien no destituyendo los valores de la territorialidad más clásicos, si acrecienta y fortalece la nueva visión de las dimensiones espaciales para los estados. Además como Alfredo Guerra Borges propone a la regionalización de la globalización como el contra punto a la globalización de la regionalización evidentemente esta ultima impulsada por las lógicas neoliberales.