Hola #ACTA, adiós democracia

Hace poco más de un año el tema del Acuerdo Comercial Anti Falsificaciones (ACTA, en inglés) y su vinculación con México era abordado por algunos blogs (no muchos, ni hablar de los “medios de comunicación”), en ese entonces se expresó la preocupación de que el país firmara el acuerdo por tres cuestiones: en primer lugar, es un acuerdo que pretende abordar de manera jurídica y legal un problema con implicaciones tecnológicas, culturales, de libre mercado y competencia; independientemente de que el tratado considera la acción de copiar como un robo, cuando claramente son dos cosas diferentes.

En segundo lugar, el cabildeo del acuerdo no ha tenido un proceso incluyente ni transparente, tuvo que ser una filtración de Wikileaks la que develó la naturaleza del acuerdo y el interés por la participación de nuestro país en el mismo, entre otras cosas ser un aliado de Estados Unidos contra “los esfuerzos brasileños para socavar los derechos de propiedad intelectual”.

En tercer lugar, ACTA plantea un monitoreo por parte de los proveedores de acceso a internet para detectar cualquier infracción de copyright por parte de los usuarios, permitiendo que se les sancione por medio de un “comité” que hará valer el tratado en territorio nacional.

Pero no se trata solamente de internet: ACTA es también un inhibidor de la industria y comercialización de medicamentos genéricos.

En aquel entonces, el tema de la adhesión de México al tratado se discutió en diversas mesas de trabajo en el Senado de la República, situación que se dio gracias a la movilización ciudadana. En principio el grupo fue pequeño (@sinkdeep,@antoniomarvel@lion05), pero posteriormente recibieron el apoyo del senador Javier Castellón (@CastellonNay) y el tema entró en la agenda de trabajo del Senado, tal y como se describe en el tercer capítulo de Ciudadanos MX: Twitter y el cambio político en México.

En discusión participaron académicos,representantes del gremio cultural y algunos artistas, así como representantes de empresas que se pueden ver involucrados de manera directa en el acuerdo. Al final, se presentó ante la Segunda Comisión Permanente en el Congreso Mexicano un punto de acuerdo para que el poder  Ejecutivo no firmara ACTA.

Las mesas de trabajo también dejaron un posicionamiento en contra del tratado por parte de empresas como Google y Telmex, así como por parte de organizaciones no gubernamentales como Médicos sin Fronteras y Reporteros sin Fronteras. Incluso la COFETEL y el IFAI se pronunciaron en el mismo sentido.

Sin embargo, el sexenio de Felipe Calderón se va a recordar por su nulo diálogo y falta de empatía con los ciudadanos, por un autoritarismo en el que el Ejecutivo da pie a acciones que dejan de lado la transparencia o al mismo poder Ejecutivo. Ejemplos hay varios: la total impunidad a los responsables de la guardería ABC, los “daños colaterales” de la guerra contra el narco, etcétera.

Sin duda alguna, la firma de ACTA en Japón –país depositario del acuerdo– por parte del embajador mexicano es el colofón de un sexenio opaco, sin rendición de cuentas y con un presidente más interesado en cumplir un compromiso con Barack Obama que con sus instituciones y ciudadanos.

A pesar de que existen varios filtros institucionales que pueden detener la ratificación del tratado, como el poder Legislativo e incluso la Suprema Corte, la adhesión de México al tratado se notifica por medio de un comunicado del IMPI plagado de afirmaciones que se contraponen de manera categórica a lo expresado en las mesas de trabajo y el punto de acuerdo en el Senado.

El día de hoy, en una tuitcam@lion05 comentó que la redacción de ACTA es ambigua y se corre el riesgo de que la autoridad cometan un abuso en la ley, además de ser una cuestión adversa a los ciudadanos al limitar su acceso a la información y libertad de expresión. Incluso puede utilizarse como una herramienta para regular lo que sucede a través de internet, argumento prácticamente similar al utilizado por el Parlamento Europeo hace un mes cuando no ratificaron la firma de la Unión Europea al acuerdo”.

ACTA privilegia los derechos de autor y propiedad intelectual sobre los derechos de los usuarios de internet y el mercado de medicamentos genéricos, y desafortunadamente son pocos los trabajos que han abordado el tema de manera integral. En el ámbito digital se trata de una industria (la del copyright) que basa sus actividades productivas en el control de las copias, frente a una infraestructura comunicativa (internet) cuyo funcionamiento se basa, precisamente en la copia.

La problemática se debe abordar tomando en cuenta factores económicos, culturales y de competencia, al respecto, destacan el FCForum sobre Modelos Sostenibles para la Creatividad en la Era Digital y el reporte Piratería de Medios en Economías Emergentes, como esfuerzos que abordan la problemática de manera integral y plantean alternativas diametralmente opuestas a lo que significa ACTA.

Al respecto de la firma del tratado, habrá que empezar a identificar a los senadores electos que van a recibir el tema para ratificar o no el acuerdo; por Jalisco son Arturo Zamora (PRI, @arturozamora), Jesús Casillas (PRI, @JesusCasillas06) y José María Martínez (PAN, @ChemaMtzMtz).

Los invito a seguir la lista de los senadores electos en los demás estados en los comentarios, con el fin de identificarlos y que nos compartan su postura sobre el tema.

Actualización
El día de hoy, @marweea subió a su tumblr un listado con reacciones por parte algunos senadores electos al respecto de la firma de ACTA, aqui el link.

Aquí Guik Blog subió el listado de los senadores electos que tienen twitter (aunque faltan algunos senadores), habrá que preguntarles su opinión.

Con la info de @marweeaaquí vamos a ir registrando los tuits que expresen la posición de cada senador electo frente a ACTA.

 

La primer edición del post la publicó la el blog de la redacción de la revista Magis; la imagen pertenece a este post de Boing Boing.

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