Evolución y empatía, la tauromaquia como un estadio tardío del desarrollo biosocial.

Ya a estas alturas todos lo deben de saber, el 28 de julio el parlamento catalán votó por el “si” a la prohibición de las corridas de toros en todo su territorio, esto ha despertado el debate apasionado de las partes involucradas; quienes están en contra de la medida enrarecen la discusión viendo en la nueva ley actos de nacionalismo, intervención estatal en decisiones particulares y fines electoreros, pero esto no es más que una cortina para desviar la atención de los argumentos innegables que develan a la “fiesta” brava como un acto anacrónico y de una crueldad incompatible con los valores liberales que muchos de los ahora ofendidos dicen defender y quienes en su supuesta lucha por el esparcimiento libre de la multiculturalidad han olvidado que son ellos mismos quienes hacen imposiciones legales basadas en simples dogmatismos místicos.

La discusión debe ser retomada a lo largo de los países con larga tradición taurina como el de nosotros, ya que la prohibición de está practica puede definir el proyecto ético que tenemos como colectivo, no solo con respecto al trato proporcionado a otras formas de vida, si no como un eslabón para la construcción de una sociedad empática guiada por los preceptos de la razón y la ayuda mutua.

Gente como Mario Vargas Llosa y varios de los columnistas y redactores del El País se han esforzado por mostrar a quienes vemos con buenos ojos la medida como  hippies/chairos naïf quienes pasan su tiempo libre abrazando arboles y poniendo flores en las escopetas de la policía, lamentablemente para ellos, la empatía y el altruismo no son creaciones culturales de un altermundismo cursi, sino que son mecanismos evolutivos para la conservación de la especie y que a mayor grado de complejidad biológica y social, mayor grado de capacidad empática. Ya desde el siglo XIX el grandioso naturalista ucraniano Piotr Kropotkin en su fantástica obra “El apoyo mutuo” (compra/PDF) demostraba como el altruismo entre miembros de la misma especie y la empatía trans-especie eran igualmente determinantes para la selección natural que la famosa ley de la supervivencia del más apto.

Ya más contemporáneos tenemos al biólogo Edward Osborne Wilson padre de la sociobiología y quien también otorga al altruismo un papel determinante para el desarrollo individual y colectivo. Pero para quienes deseen tener un acercamiento más profundo y entretenido de lo que la empatía significa para el desarrollo de una especie como la humana (y que la tauromaquia es la antítesis) se encuentra el fabuloso video de la “Royal Society for the encouragement of Arts, Manufactures and Commerce” donde crean una infografía que ilustra perfectamente un discurso del economista Jeremy Rifkin quien es famoso por ser asesor de distintos presidentes europeos y donde hace una defensa muy bien informada desde el ámbito científico de la importancia de una restructuración de la sociedad con base en la idea de la empatía entre humanos y en general entre seres vivos.

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