Qué fácil es deslegitimar a los que odian, decirles violentos, alborotadores, criminales, qué fácil es pensar que ante todo debe prevalecer la moderación, la calma, la certidumbre, posicionarnos con soberbia ante quienes actúan con la vitalidad y la sensación del ya nada se puede perder, pensar que si bien no hay perfección estamos en el mejor de los mundos posibles, obedezcamos a la ley y a las instituciones como obedecemos a la gravedad, es que es así, ya nada se puede hacer, pensemos desde la teología y la teleología en que fuerzas divinas terminaran por regular nuestras vidas, nuestros mercados, perdamos nuestra individualidad y volvámonos estadísticas. Esta facilidad engaña, encierra en su discurso una estrategia para la perpetuación del control, recriminar socialmente a quien tiene esperanza, ira, a quien le parezca aberrante el juego, ¿Qué acaso no es obvio? Por que se nos niega la posibilidad de odiar a un sistema que nos ha lastimado, engañado y robado, ¿por qué no odiar a quien pisotea nuestra libertad? Que gastada es la idea de que el hombre debe de sublimar la sensación, lo corporal, que aberrante y bobo es contraponer el deseo a la razón, hay que ver que solo desde la razón se puede conocer la libertad y solo desde el deseo se pude luchar para conseguirla.
Estar hasta la madre no es un berrinche, no es una pataleta infantil, no es un acto de inconsistencia con el deseo de democracia, es desear de verdad, es saber que la evolución hay que dejarla a la naturaleza y la revolución al hombre, es un grito de orgullo y una pelea por la dignidad, no es contra Calderón o contra López Obrador, no es contra Azcárraga o Slim, es contra un proyecto de nación caduco, inservible, inexistente, es contra lo que ellos simbolizan pero de lo que todos somos parte. No es solo la guerra, no solo son las 40mil muertes del sexenio, es el sentimiento, la necesidad de cambio, de la corrupción del día a día, de las prepotencias de unos contra otros, de las reglas no escritas hechas para la supervivencia de cada uno en un país sobre regulado sin regulación. Quien crea que en el mundo contemporáneo se necesitan cadenas para ser esclavo vive en el siglo XIV, no entiende el mundo y no vive en el, vive en el sueño, en los colores de lo pop, pero en las calles se vive desde la periferia de lo imaginario, de lo idílico.
No es con armas ni con gritos, es con el simple hecho de entender que todo es político, es con volvernos agentes en la cotidianidad y exigir a quien nos ha despojado la nación que la devuelva, que termine la partidocracia y el gobierno se vuelva ciudadano, derribar ese muro entre gobernantes y sociedad civil para que todos tengamos los mismo objetivos y el mismo proyecto, es exigir a quien no cumple con su trabajo la renuncia más inmediata, es entender que si se lucha por la seguridad, la democracia y la libertad no se puede ser asesino, antidemocrático y fascista. El mundo está cambiando, Túnez, Egipto, tengamos su valentía, su aprecio por la vida y volvamos a sentirnos comunidad, decirle a quien intente regir nuestro destino que somos adultos, no necesitamos reprimendas, ni cámaras, ni soldados amenazantes, ni drones estadounidenses, lo que necesitamos es unidad, no de la que promulgan los mejor conocido que malo por conocer, sino de los que desean y aman la libertad.
Difícilmente todos estamos de acuerdo con ustedes, al contrario, varios tenemos opiniones muy distanciadas. Y no por eso somos políticos ladrones de naciones o gente caduca, simplemente la ley nos da voz y voto y lo ejercemos con la misma libertad que ustedes tienen.
Yo no creo que sea cuestión de deslegitimar su movimiento… es simplemente que se ha polarizado, es decir, ha tomado como posición el otro polo del problema que vivimos y al hacerlo, se ha vuelto parte del mismo y ya no un intento de solución. Es lo malo de las opiniones polarizadas, que se convierten en parte de la problemática y su único rango de acción es, como bien mencionas, la revolución.
Por cierto, hablas de facsismo, criticándolo, pero esperas que algún día todos tengamos el mismo proyecto de nación… interesante idea facsista
Algún día tendrá que llegar un movimiento que nos incluya (a los que estamos en medio de estos dos polos), lamentablemente hoy no lo hay y eso sí está caduco
Jamás propongo que todos estemos de acuerdo en todo, sería terrible una sociedad donde todos opinemos lo mismo, es por esto que no creo que haya mencionado que quienes no comparten mis planteamientos sean ladrones de naciones ni nada por el estilo, a los que intento describir es a una clase que tiene cooptada las instituciones económicas, políticas y culturales durante años, aunque claro, siempre con sus matices, pero esa clase existe, en sindicatos, partidos, etc.
Sobre la polarización creo que siempre existe y que hasta cierto punto es positiva, es el mismo planteamiento sobre la diversidad de opinión, yo lo que creo que con lo que se corre peligro es con los dogmatismos, con las ideas inamovibles y con la fe ciega a ismos, en una comunidad creo que siempre tiene que haber puntos contrapuestos, tesis, antítesis y síntesis, sobre la idea de lo revolucionario pienso más en una verdadera reincorporación de la idea de sujetos políticos, agentes con poder para cambiar las cosas, no importa que pienses, en México creo que no existe esa idea, existe una medianes sosa.
¡Claro que debe de haber un proyecto de nación colectivo! Pero repito, esto no es destruir la pluralidad, al contrario, es que desde la pluralidad acordemos que queremos para el país, hay cuestiones muy pragmáticas en las que la mayoría está de acuerdo pero se niega su debate por intereses privado, ¿Por qué no comenzar por ahí?
Por último, creo que la cuestión no es que exista un movimiento que los incluya, es que cada quien haga las cosas porque le nacen, los movimientos no son partidos, deben ser espontáneos y no estar pensando en echar marketing. Más allá de lo que piense, creo que nadie puede negar las cosas como la violencia o la corrupción, existimos quienes pensamos que esto es un problema estructural más que particular de alguien o de algún grupo especifico es por eso que mi planteamiento, los fenómenos están ahí, las causas las podemos dilucidar y lo mejor es el debate para resolverlas.
Curiosamente es hasta estos momentos donde los propios intereses de los dueños de los medios de comunicación, de los lideres-gurús sectoriales y de las propias esferas de poder lo permiten; cuando se presenta tan evidente la debilidad del sistema político y legal pero por otro lado la doble moral de una sociedad igualmente corrompida e hipócrita que olvido la impunidad, la violencia y la inseguridad hasta que empezó a tocar las puertas de las casas de los actores de la vida nacional. Allí estaban bien resguardados en la comodidad ficticia de un sistema que extendía la mano derecha y se coludía conveniente para mantener una estabilidad superficial, mientras sacrificaba poco a poco las pocas bases que le quedaban a esta nación.
¿Por qué estas hasta la madre ahora México? ¿Eres una sociedad tan autocomplaciente que olvidas que esto solo es el resultado de años y decadas de patética sumisión? ¿Sales a marchar solo cuando matan al hijo de alguien importante? La impunidad no comenzó ayer, ni en este sexenio ni hace diez años. ¿quieres voltear al norte para que veas a cuantos hijos a explusado este padre? ¿quieres poner tus ojos fuera del monitor de tu PC para que veas cuantos mexicanos están fuera de está realidad?
El sistema siempre estará mal por que esta construído en bases que fomentan principalmente el obedecer y se olvidan del razonar; esos politicos corruptos, criminales corporativos y criminales de calle, todos son resultado de el, cada quien obedeciendo a objetivos distintos, pero igualmente desilagos de cualquier razonamiento que los una a una sociedad. Hasta hoy ningún pais sabe lo que significa un sistema social y político justo por que quizás es sea imposible. Nunca ha construido nunca nada partiendo del odio, ni de deseos mágicos de fraternidad; solo se puede partir de la acción comprometida de vivir con un ser humano responsable de si mismo y de los entorno que invariablemente deberá compartir con otros. Esa responsabilidad y compromiso solo se puede generar al educar y emular, conceptos demasiado lejanos a una sociedad que confía ciegamente en el contrato social que firmo con su gobierno al ser bautizado con una nacionalidad que por azar recibió.
Si es tiempo de criticar y analizar una sociedad y su gobierno evidentemente deficiente, tambien es tiempo de analizar y juzgar con la misma rabia nuestra propia apatía o interes individual que ha colaborado en esa fragmentación; tambien ser capaces de ver que algunos de nuestros propios valores y creencias personales y familiares tambien forman parte de este sistema fallido. Nos guste o no, al menos de forma económica o social, al menos los que leemos esto formamos parte de este sistema.
Veamos el cuadro completo.
No podría estar más de acuerdo con tu comentario, la responsabilidad es de todos.