Alejandro Corona (@acoronab en twitter)
Participación en el foro ciudadano convocado por ANCA.
Buenos días, compañeras, conciudadanos, amigas y amigos
En estos días he vivido simultáneamente los quehaceres de dos movimientos que se ven muy distintos: el de la Asamblea Nacional Ciudadana, la que convoca a este foro y el de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros, la UNTYPP, y ya que hay foro voy a tratar de rescatar algunas enseñanzas de esta doble acción.
La primera: En días recientes me la he pasado en la Cámara, viendo diputados por la lucha que lleva esta Unión de Técnicos Petroleros por no ser aplastados por el STPRM, el sindicato de Romero Deschamps y el propio Pemex. En estas visitas, me ha tocado ver diputados que trabajan fuerte. Incluso podría afirmarse que hay algunos que sí nos representan, en algunas ocasiones. Por lo menos, varios de ellos ya rubrican sus actuaciones con “para eso estamos, para servirlos”. Sin embargo su actuación sigue totalmente dominada por la línea partidista. Me queda claro que la lucha ciudadana principal no puede estar en tratar de modificar su conducta, sino en aprender a organizarnos nosotros mismos.
Una segunda, que es de interés general y que pudimos vivir el 1 de septiembre como ANCA a las puertas de la Cámara: a pesar de sus campañas por parecer más abiertos, necesitas un diputado esperándote allá adentro para que puedas entrar. Los números telefónicos y mails están a tu disposición en internet, pero si tratas de gestionar por estas vías una visita a “tu” diputado para exponer algo al interior de la cámara, si no vienes recomendado, tienes pocas probabilidades de éxito. Claramente, hacen falta dentro de los planteamientos de #ANCA y #DHP(no digamos de los partidos políticos) que esté reglamentado el derecho de audiencia con tu diputado.
La tercera surge de hacer un comparativo de los movimientos ciudadanos como ANCA vs. las luchas sindicales como UNTYPP o Cananea. Uno es un moderno movimiento ciudadano que aspira a la libertad en la diversidad, que no puede pretender constituirse en un núcleo de poder, sino que quiere ser un arcoíris de expresiones, el otro en cambio va por la defensa de la materia de trabajo y requiere cierta conducta unitaria, líderes formales, “jalar parejo”, etc.
Lo que hace la asamblea nacional ciudadana es una lucha social. Lo que hacen los mineros de cananea también lo es. ¿Porqué entonces parecen cosas tan distintas, tanto como que ni ellos saben ni les interesa lo que hacemos nosotros ni a nosotros parece interesarnos mucho lo que ellos hacen?
Acá de este lado, sonrisas, los senadores nos quieren escuchar, los comunicadores más de onda nos entrevistan, el Secretario de Gobernación quiere que lo escuchemos (algo es algo, dirán algunos) quizá no nos harán caso en muchas cosas pero estamos de moda. De aquel lado, caras sombrías, desesperación, determinación, pero la de los dientes apretados, de esa en que se rompe uno la dentadura.
También ellos son recibidos por algunos políticos, pero en general no son los bienvenidos. Sobre ellos pesan amenazas de muerte. De este lado, afortunadamente no he visto ninguna hasta ahora.
Acá usamos twitter y facebook, de aquel lado el volanteo. Acá está el futuro, de ese lado traen banderas de hace más de cien años. De acá para allá, un cierto desinterés, de allá para acá, una cierta desconfianza.
Permítanme un giro en la exposición. ¿Que sigue después de la reforma política? Unos festejarán, otros se enojarán, quizá festejemos 24 horas para luego seguir empujando, porque lo que los políticos finalmente negocien entre ellos y que resultará sin duda por la presión de este movimiento ciudadano reunido hoy en toda la República, seguramente estará lleno de triquiñuelas y de “atole con el dedo”.
La tarea no acaba, incluso con respecto de los puntos que salgan aprobados finalmente, porque habrá que estar atentísimos a los abusos que se quieran perpetrar con los nuevos instrumentos. Así que el que se quiera seguir por esta línea, tendrá mucho que hacer.
Sin embargo, hay otras tareas. Una de ellas es precisamente entender al otro, al de cananea o a otros más amolados aún, el otro 50% de México. En algunas reuniones de ANCA ha habido representantes de organizaciones populares, pero no han regresado, así que reiteramos la invitación a que participen más de éste movimiento, aunque no aprecien frutos tan inmediatos como los que quisieran para sus causas.
Por otra parte tenemos el ejemplo de compañeros como Denise Alamillo, Daniel Gershenson y Jesús Robles Maloof, empapados ya o conociendo de primera mano en la problemática de derechos humanos en el estado de Chihuahua, en Cd. Juárez, viendo por los menos beneficiados de este país.
¿No estará ahí, me pregunto, la llave para cambios aún más profundos en nuestro país?
Acá andamos peleándole espacio a la oligarquía, allá van por el pan diario. De este lado hay una buena dosis de freelancers, de gente que se gana la vida en el sector informático, gente que no quiere instancias controladoras, que se siente a gusto en un ambiente de libertad económica, de aquel hay gente que apuesta a un estado protector, benefactor, que modifique sus condiciones de vida.
De aquel lado (luchas sindicales), no les importa que sus organizaciones no sean horizontales, mientras el pan diario esté asegurado. Sin embargo, no podemos repudiarlas. Esas estructuras, sindicatos, asambleas de barrios, cooperativas, existen para hablar por ellos. Si no, ¿quién lo haría? Esas diferencias en la forma de organizarse y de preferencia por el tipo de modelo económica son raíz de esta especie de fobia mutua de la que hablo y que hay que hallar el modo de trascender.
Como posdata: Una buena acción de los tuiteros fue frenar el impuesto al internet. Quiero pensar que el internet todavía puede hacer muchas cosas por las organizaciones obreras y populares. Una de ellas es facilitar su capacidad de organización y la otra es permitir que algunos de ellos se escapen de ese mundo de estructuras verticales o incluso, que los lleve a organizarse más democráticamente.
