En México el Partido Verde representa lo peor de la clase política, es una de las más grandes sanguijuelas que chupa enormes cantidades de dinero del presupuesto público a costa de las más burdas y demagógicas estrategias, no es que los demás no lo hagan, pero el “Partido Ecologista” es sin duda en el escalafón de las atrocidades surgidas de un sistema gubernamental como el mexicano, lo más bajo posible.
Los Partido Verdes en el mundo surgen en la década de los 70 con United Tasmania Group que con el tiempo se convirtió en el Australian Greens, hoy por hoy existen alrededor de 72 naciones con partidos verdes, la mayoría adscrita a la Carta de los Verdes Mundiales cuyas líneas generales de acción y fomento se pueden resumir en “democracia, equidad, cambio climático y energía, diversidad biológica, sustentabilidad económica, derechos humanos, alimentación y agua, planificación a largo plazo, paz y actuación global” cabe decir que el partido verde de México perdió todas sus credenciales ante las organizaciones verdes internacionales por no respetar dicha carta.
Como podemos suponer, tenemos la desgracia de contar con uno de los peores PV del mundo, sin embrago como ha venido ocurriendo en la última década, el sur del continente nos esta enseñando como hacer las cosas y el ejemplo está en dos figuras centrales en las políticas nacionales de Brasil y Colombia, con sus respectivos candidatos a la Presidencia adscritos al Partido Verde.
En Brasil tenemos a Marina Silva, ex ministra de medio ambiente en la administración del presidente saliente Luiz Inácio Lula da
Silva y de quien decidió separarse debido a sus discrepancias en materia medio ambiental apoyadas por su ahora rival política la poco carismática Dilma Rousseff. Silva de extracción Marxista posee entre sus interesantes propuestas “cambiar toda la flota de taxis de Brasil, que hoy usan combustible contaminante, por coches eléctricos; que el Gobierno ofrezca incentivos fiscales a las empresas periodísticas que ofrezcan libre acceso a su contenido en la Red y ayudas federales a los Gobiernos locales que limiten el uso de vehículos particulares en algunas zonas clave de las grandes ciudades, incentivando el uso de taxis baratos.”
Además de la vocación ecologista de Silva, la candidata del Partido Verde también tiene un acercamiento y visión progresista sobre los medios digitales, radicalmente diferente a las que cúpulas como la mexicana alguna vez llegaran a tener y es que no solamente vislumbra a estas herramientas como parte más del marketing de campaña si no como forma de generar bienestar entre la población, a tal punto que gente como Gilberto Gil músico y ex ministro de cultura, además de ferviente promotor de la cultura libre y el copyleft, ve en la candidatura de Silva una excelente opción para estar en la silla presidencial, incluso dijo aceptar con gusto si se le ofreciera ir junto a Marina como candidato a Vicepresidente
“Claro que existe la posibilidad de decirle que sí. Existe posibilidad de todo si Marina me lo propone” “Marina es una persona muy importante para la renovación política brasileña. Su candidatura sería algo muy interesante”
Lo malo es que en las últimas encuestas a Silva se le estaría otorgando tan solo entre un 8% de los votos, todo indica hasta el momento que el sucesor de Lula seria el opositor y ex Gobernador de São Paulo José Serra.
Por el lado de Colombia tenemos ha un ex alcalde de Bogotá (en dos ocasiones) y quien a diferencia de Marina Silva todo indica que será el próximo presidente de Colombia, su nombre es, Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Šivickas mejor conocido solo como Antanas Mockus y como ya debieron adivinar no es precisamente de descendencia latina, su familia proviene de Lituania y a decir verdad a mí me despierta una simpatía personal ya que es una especie de AnarcoNerd, su trayectoria así lo delata, es Licenciado en Matemáticas y filosofía por la Universidad de Dijón en Francia, Maestro en Filosofía por la Universidad Nacional de Colombia y Doctor Honoris Causa por la Universidad de París XIII, Francia. Fue rector de la UNAL hasta el momento en que en medio de una platica con estudiantes y porros dentro de la instalaciones de la universidad decidió bajarse los pantalones y mostrarles su “bandera blanca” para poder captar su atención.
Como Alcalde decidió cambiar a la sociedad y no sólo la infraestructura, cambió el fondo y no la forma, ya que procuró darle al ciudadano una especie de reestructuración mental salido de un detallado análisis académico pero con estrategias que serian catalogadas de activismo si no hubieran salido del mismo gobierno.
La verdad es que podría hablar mucho sobre Mockus y su extravagancias pero para quien este interesado le recomiendo el siguiente documental:
Es una verdadera lastima que en México no existan este tipo de políticos, aunque en ocasiones si de las políticas, claro que mal copiadas, implementadas de la peor forma posible, para quien vea el documental verá que junto a otro ex alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa, Guadalajara quiere utilizar la forma Colombina, pero eso servirá para otro post.