El neopanismo y sus varias consecuencias

 

“Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt. 22, 15-21)

 

La política esta llena de contradicciones. Sin embargo, mantener la visión singular requerida ocupa un primordial recuento de acciones y propuestas. No hay quien (dedicado a la política) sostenga un doble discurso y siga en la manutención estatal durante mucho tiempo, pero… ¡viva México!, siempre hay excepción en la regla. 

 

El PAN, singular asociación caracterizada por sus bases políticas, ocupa hasta el día de hoy el primordial posicionamiento en la escalada gubernamental. Debe analizarse amplia y concisamente a los actores, asociaciones, propuestas emitidas y demás factores que intervienen de facto en  la ideología y planeamientos que avala su proyección. Se advierte que el PAN ha nacido como la inevitable reacción de los círculos conservadores (oligarcas, terratenientes, burgueses, religiosos y demás) al triunfo renovador de la Revolución Mexicana; por tanto, con mucho celo y devoción, han escalado hasta conseguir el poder tan ansiado.

 

Los grupos de presión “místicos” que avalan dicho partido nacen de lo más profundo de la aristocracia mexicana: dicho sea de algunas congregaciones católicas, cierto grupo mayoritario dentro de la iglesia y su terrible brazo armado denominado “el yunque”. Como tales, abarcan sobre el misterio de la fe a la resignación y el azar dentro de la política, conservando con la ignorancia el terrible miedo más allá de la eternidad.

 

“El yunque”, manifestación reaccionaria y totalitaria cuyo movimiento se consagra a servir de un modo enfermizo y fanático a la fe católica, favorece a la inmensa mayoría de sus integrantes a intervenir en las decisiones al interior del PAN; ubicándose después en los más altos mandos de poder dentro del Gobierno para servir a su favor personal. Entre los muchos políticos importantes asociados al grupo se encuentran: Manuel Espino, Emilio Gonzáles (Gobernador de Jalisco), Carlos Abascal (Ex Secretario de Gobernación), Cecilia Romero (Ex Senadora), Josefina Vázquez Mota (Secretaria de Educación), entre muchos otros. Esta situación conviene a la formación de un Estado religioso, el cual, no debe existir por el mínimo respeto y tolerancia necesarios a las demás culturas de la Nación. Por tanto, después de ocupar al mismo como jerarcas religiosos, debe entenderse plenamente que: EL ESTADO NO ES UNA RELIGIÓN, Y DEBE ABSTENERSE COMPLETAMENTE DE LA MISMA.

 

Ahora bien, muchos panistas han confundido absolutamente al Estado con alguna corporación empresarial, como dicta su política económica neoliberal, al grado de prostituirlo y enajenarlo al capital privado. Habrá que refrendar la teoría básica del Estado y explicar pacientemente el por que al Gobierno no se le debe administrar como empresa y sí como un Ente Soberano para conseguir los fines sociales pactados dentro de la Constitución. A bien de que se entienda concientemente: EL ESTADO NO ES UNA EMPRESA, Y NO SE DEBE LUCRAR EN NOMBRE DEL MISMO.

 

Por tal, las funestas consecuencias que poco a poco se van arraigando en nuestros albiazules Gobiernos, fomentan la destrucción del mismo por el que se luchó a pólvora y sangre. No debe izarse la bandera de la fe, pues la fe del Gobierno debe residir en sus habitantes y no en catedrales. Basta de la destrucción de aquellos hombres que forjaron a México y que en estos días corren peligro de ser exterminados.

 

Que a nadie le extrañe que al paso del tiempo que las calles Juárez cambien a calles Vicente Fox, las avenidas Revolución por avenidas 2 de Julio o las colonias Corregidora a colonias Martita Sahagún… quizá los diputados del PAN reduzcan el nombre de Estados Unidos Mexicanos por las primeras dos palabras y cambien el nombre de los pesos por el de panadollares; tal vez, sea mejor así. Esperemos las próximas consecuencias.

 

 

Sobre el Autor

Licenciado en Derecho por la Universidad de Guadalajara. Se ha desempeñado en la misma como Auxiliar del Departamento de Política y Sociedad; Consejero Propietario, Representante General del Alumnado, Secretario de Cultura y Sub Coordinador Zona Ciénega de la Federación de Estudiantes Universitarios. Ha sido miembro del Consejo Editorial del Centro Universitario de la Ciénega, Jefe de Edición del Periódico Estudiantil Voces e integrante del Consejo General de la FEU. Actualmente es articulista de varias Revistas y Periódicos, miembro del Despacho Asesoría Legal y Técnica y Coordinador del Instituto Ocotlense de la Juventud, contando con un libro de poesía publicado.

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