No es un secreto que desde hace muchos siglos los diferentes tipos de gobernantes descubrieron que el manejo de la información es una de las maneras más efectivas de mantener el poder (y la legitimidad); de esa forma, la información se ha convertido en la palanca que lo mismo impulsa a los gobiernos más déspotas o a las dictaduras más bestiales que a las democracias más progresistas y liberales.
A últimas fechas y sobre todo en esta semana que acaba de terminar hemos tenido grandes ejemplos para corroborar la forma burda en que las diferentes esferas que se reparten y pelean el poder intentan suministrarnos la información. Perodicazos y noticiones se han dado cita y junto a ellos, el ya clásico futbol.

Hagamos un recuento:
Casualmente cuando el tema en la agenda estadounidense era el Plan Mérida y la asignación de un buen fondo millonario al gobierno mexicano, el Washington Post publica en primera plana, a 8 culumnas un desplegado en el que nos da cuenta de los constantes abusos que ha realizado el Ejército Mexicano en administraciones pasadas y en la actual, lo cual obviamente influyó en el debate generado en el país del norte.
Hace un par de días, justo para realizarse la Cúmbre de Norteamérica en Guadalajara, es el New York Times el que publica otro desplegado, esta vez reciclando la nota del escape de alrededor de 50 reos del penal de Zacatecas, esa misma nota que todos vimos televisada gracias a las cámaras de seguridad y que evidenció la colución entre autoridades y reos. Casualmente, en esa misma cúmbre, uno de los temas centrales era el combate al narcotráfico y casualmente el presidente Obama le da a Calderón sus palmaditas en la espalda al mencionar de forma torpe, por cierto, que nadie viola más derechos humanos que el crímen organizado y así, mientras parte del congreso de Estados Unidos ponía el grito en el cielo por tener que darle dinero a un gobierno mexicano a símple vista corrupto e ineficiente, el presidente del país más poderoso del mundo lo exculpa diciendo algo así como, “si, violan los derechos humanos, pero no tanto como los narcotraficantes”.
Pero ahí no pararon las casualidades, simultáneamente, en otro lugar de nuestro #MéjicoMáxico(cc), un tal Ramón Eduardo Pequeño nos presentaba a “El Dimas” quien señala que era el encargado de perpetrar un atentado en contra del presidente de México. La nota fue presentada, como les decía, por Eduardo Pequeño en la forma tan improvisada que todos vimos, a la par se desarrollaba la cúmbre y se evitó a toda costa, tanto en la conferencia de prensa, como posteriormente en varios medios, mencionar ni una sóla vez a Genaro García Luna, de hecho, esa semana símplemente se esfumó de los medios el secretario de Seguridad Pública, a quien varios ya le adjudican ser el “más grande director de teatro que ha dado el país”, por aquello de los montajes y las puestas en escena… Este escenario ya de por sí nos llama al sospechisismo, no es la forma habitual en que la Presidencia de la República presenta ese tipo de información, por lo tanto, tampoco es gratuito que varios medios hayan especulado (y especulemos aquí): a media cúmbre en Guadalajara, Calderón con buena parte de los reflectores puestos, es cuestionado sobre su lucha contra el narco y !zaz! capturan y presentan a narco que confiesa que ejecutaría un atentado en su contra, ¡como anillo al dedo!, al final Calderón queda como un héroe de acción, el cual su vida corre peligo.
Y sin embargo el desfile de casualidades mediáticas no pararon ahí, les digo, fue una semana particularmente “creativa”; un día después de que se presenta a “El Dimas”, cuando prácticamente todos los diarios de circulación nacional le dedicaron la primera plana al hipotético atentado (y digo hipotético porque en el mejor de los casos sólo se quedó en planeación), es la Secretaría de Seguridad Pública la que omite hablar del asunto en su reporte oficial, como si nu hubiera sucedido…
Así estábamos el miércoles por la mañana con muchos elementos sobre la mesa para analizar. Algunos decían que fue falta de coordinación entre Presidencia y SEDENA, otros que fue uno de esos trabajos que le están dando tanta fama a García Luna, total que ya de por sí el miércoles era un día complicado, el interés de la gente en gran medida estaba puesto en el partido de futbol que se llevaría a cabo al medio día y en este ambiente tan singular, viene a platicarnos Casterns lo que ya para muchos era una realidad; siguiendo con las analogias médicas que tanto le gustan al Secretario de Hacienda, su discurso fatalista tuvo su momento álgido cuando informa a los 4 vientos que el país atraviesa por un Shock Financiero. Afortunada o desafortunadamente muchas de las reacciones generadas por esta confirmación se vieron diluídas en cierta medida por la espectativa que causaba a lo largo de nuestro país el partido de futbol entre el seleccionado nacional y el de Estados unidos. Este es un país futbolero y los que manejan la información lo saben. La noticia del Shock Financiero bien pudo haber sido anunciada un día después, una semana antes o incluso, el 4 de julio ¿se imaginan?. Finalmente era un diagnóstico “médico” que ya todos augurábamos. Y aquí vale la pena hacerse una pregunta: ¿Creen que es gratuito que Carstens use analogías médicas? desde el catarrito hasta el Shock Financiero, estos adjetivos han sido perfectamente cuidados, es lo que en los medios de comunicación se conoce como “la nota simple”, así, en lugar de que el tema a analizar sea nuestra precaria economía, termina siendo la bromita del catarrito, las aspirinas, de ahí pasamos a lo obesidad del secretario y no es nada difícil seguirse con el shock… Todo cuidadosamente estudiado.
Y para terminar, un día después, cuando más del 90% del país se sentía eufóricamente ganador debido al triunfo futbolístico del día anterior, sale Felipe Calderón, finalmente, a dar la cara ante los medios, a explicar su versión de cómo nos va económicamente. ¿El resultado? un “sí, pero no”, ya vamos saliendo de la crisis, pero el próximo año se va a poner peor… ¿qué quizo decir? no importa… total, ¡México por fin ganó en el futbol!