La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a la cumbre mundial de líderes locales y regionales, en esta ocasión la ciudad sede fue el Distrito Federal y se aprovechó el Centro Histórico para llevar a cabo los talleres, eventos alterno y sesiones plenarias. Se puede decir que esta cumbre representa el primer evento de política internacional de Marcelo Ebrard en su “muy cantada” carrera presidencial 2012.
Veamos ¿qué se dijo en la cumbre? Me resulta muy interesante conocer la agenda de las grandes ciudades, pues más allá de los estados nacionales, no sólo concentran a la mayoría de la población mundial sino que abordan de manera muy particular problemáticas paralelas. La agenda de esta cumbre estuvo enfocada al futuro de las ciudades, la sustentabilidad urbana y el cambio climático. Los puntos que más llamaron mi atención:
- Agenda de la comunidad: en respuesta a la pregunta sobre el futuro de las ciudades, el tema más recurrente y con más coincidencia entre los expositores fue el de “crear comunidad” o “sentido de pertenencia”; es decir, el argumento es que si las grandes ciudades quieren asegurar su futuro deben empezar a promover el sentido de comunidad, donde cada ciudadano se apropie de la ciudad y sea corresponsable de su éxito. La alcaldesa de Ginebra, Sandrine Salerno, lo definió como “los valores de la ciudad” y explicaba que a los visitantes de ese ciudad suiza se les explica cuáles son esos valores de modo que puedan “entender la ciudad” y disfrutarla.
- Descentralización: otro de los temas que dominó durante la cumbre fue la descentralización tanto política como financiera de los gobiernos locales y regionales. El argumento central radica en que ¿quién mejor que las ciudades para ejercer y decidir los presupuestos? Una ciudad con verdadera autonomía de gestión administra mejor sus recursos y la verdad creo que hace sentido aunque deben explorarse muy bien esos mecanismos. Al respecto, el alcalde de Lisboa, Antonio Costa, contó la experiencia en su ciudad donde 5 millones de euros son parte de una presupuesto participativo-deliberativo en donde los ciudadanos deciden cuánto y en qué se gastan esos recursos. Otro de los temas que me parece de suma importancia es la descentralización política, uno de los temas recurrentes fue el de fortalecer figuras como la del barrio y dotarles de atribuciones en la gestión de los servicios municipales; como ejemplo en el Estado de Tlaxcala, México existe el cuarto nivel de gobierno, único en su especie en el país, el gobierno de comunidad cuyas autoridades están desvinculadas de los partidos políticos y con presencia en el cabildo, con capacidad de gestión de servicios como el agua y valga decir que ello ha hecho que en Tlaxcala las personas no se peleen por el agua, al ser los ciudadanos quienes la gestionan.
- Sustentabilidad urbana: este tema resultó el eje articulador de la cumbre pues los alcaldes reconocen que la desigualdad urbana es el mayor problema de las ciudades, se habló no sólo de mejorar los servicios públicos sino de que éstos sean sustentables y sostenibles en el largo plazo, para ello (y ligado con el tema anterior) el fortalecimiento del barrio resulta crucial pues se desincentiva el uso del automóvil entre otras cosas. El tema resulta un tanto problemático en la agenda de la Ciudad de México por dos razones. Por un lado, por la controvertida supervía propuesta por Marcelo Ebrard, que se aleja del concepto de sustentabilidad urbana, y, por el otro, por la aprehensión de un grupo de activistas que se manifestaba (entregando volantes de manera pacífica) en contra de la supervía a las afueras de la cumbre de alcaldes.
Esta es la tercera cumbre mundial de alcaldes y me parece interesante observar esta nueva dinámica internacional donde las ciudades tienen un mayor peso en las decisiones políticas de los países, se habló mucho de la poca eficacia de la ONU y sus acuerdos, de lo ceremonioso de sus asambleas etc. Puesto en perspectiva, estamos ante la presencia de un nuevo acuerdo internacional entre las ciudades con una manera más abierta y delibertiva de llegar a acuerdos y establecer cooperación entre los gobiernos locales.
La pregunta es ¿esta nueva propuesta de configuración política internacional acabará por sustituir a las instituciones actuales? No lo sé, lo cierto es que cada vez es más evidente para los gobernantes que para su supervivencia deben abrirse a la ciudadanía, incluir todas las voces, poner sus políticas a disposición de los ciudadanos para que sean políticas públicas participativas, compartir con los ciudadanos el destino del dinero público etc. Y sin duda todos estos temas será más fácil discutirlos a nivel local.