“Si nadie nos prohíbe lo que queremos decir, debe ser porque nuestras palabras carecen de peligrosidad”
Tomás Ibáñez (2006) Por qué A. Fragmentos dispersos para un anarquismo sin dogmas.
No cabe duda. Quien haya inventado la crítica invento al ser humano. No fueron la rueda, el fuego y el iPhone los que revolucionaron la vida de nuestra especie, sino la reflexión subversiva de aquellos que estaban cansados de ver como todo se hacía igual. Si, leíste bien. Lo que estoy diciendo es que la rueda es una crítica.
Alguien aquí leyó a Kant y no le veo similitud al blog con sus ideas.
La crítica sirve para criticar
Sé que suena pleonástico, pero es como funciona. La crítica no sirve para nada más que para sí misma. No quiero decir con esto que la crítica sea obsoleta, al contrario, sin ella no habría ningún tipo de “avance” social. A lo que me refiero es que la única finalidad que tiene es crear otra y otra y otra hasta el infinito.
Algunos dicen que la sociedad actual es acrítica. Yo los crítico. La sociedad no puede ser acrítica por dos razones: (1) No es un ente uniforme y (2) si algo caracteriza a un grupo es su afinidad por criticar algo, una queja en común. El objeto y la meta de la crítica es lo que está en juego pero por lo menos, mientras viva el ser humano habrá alguien que critique la sopa, el peinado de la tía, los grupos“bicicleteros“, el “gobierno espurio”, los fundamentalistas mochos de derecha, las características raciales y la vecina que deja su basura en la esquina. No somos acríticos.
Los rostros de la crítica.
Partiendo de la imposibilidad de que exista alguien que después de articular palabras no critique (incluso antes, basta con ver las caras de los niños que comen gerbers hediondos) , es que se pueden identificar varios tipos de críticas:
1.-La critica que aclama: Esa que encontramos en los periódicos (o en los blogs) todo el tiempo y que parece insistir en que tal o cual elemento es consumbible. Esta es otra característica importante. La crítica permite que ciertas cosas sean tragadas fácilmente, es un ensanchador de gargantas. Un deeptroather. En mi opinión, es una pseudo crítica, ya que no produce cambios. Perpetúa y legitima.
Ejemplos de ella los encontramos en todas las reseñas pedorras. Ya sean de cine, videojuegos, “libros“o movimientos políticos.
Los elogios no son crítica. Parece que a la crítica que aclama eso no le queda claro.
2.-La trolleadora: O crítica rompe bolas. Esta crítica se escupe y tiene como única finalidad embarrar lo más que pueda. Tiene su fundamento en la viscosidad de sus argumentos. Es aquella que encontramos a menudo en el compañero de clase que se la pasa jodiendo todo lo que dices pero es más torpe que tú, en la mamá que no deja que su hijo use la ropa que le de la gana, en el cardenal que opina hasta del papel de baño que usan sus feligreses y en los comentarios de blog que se dedican a buscar el primer error de dedo para decir que eres estúpido.
La trolleada vive de la atención, no busca cambio, trascendencia, conciencitzación o aprendizaje, solo le interesa volcar la atención sobre sí misma.
“Oh sí! bañenme con su atención”-Ejemplo de la atención volcada
3.-La crítica pura: No busca la atención o el elogio. Tiene como finalidad cimbrar las bases de aquello a lo que está dirigida. No es mala leche, tampoco es chinga quedito, es problematizadora (leáse aquí a Michel Foucault) y tiene como dije al principio la única finalidad de seguirse reproduciendo. Es el inicio de un camino que no tiene fin. Tomando la idea que escuché de un investigador hace poco: “El sentido de la crítica es hacer entrar en crisis a alguien [yo agregaría aquí ‘o algo’] para ver si resiste”. El interés de apreciar la resistencia no radica en la reafirmación de las ideas propias : “como tú no resistes yo soy mejor” sino en probar si las ideas del otro son lo suficientemente solidas como para compartirlas e incorporarlas.
No necesito decirlo, pero esta es la buena.
La crítica no le pertenece a nadie. No tiene copyright.
Quien cree que es dueño de una es por principio criticable. Para su supervivencia la crítica requiere del tiempo y de varias mentes, el pensamiento individual no basta para adueñársela. Una buena crítica sabe que en algún momento econtrará un tope, pero que ese tope es propio de los alcances del conocimiento. En ese punto debe dejar la estafeta a alguien más.
Cuidar de la buena crítica es como cuidar de un tamagotchi: Hay que darle de comer seguido y evitar que se llene de excrementos.
Críticas finales.
- La crítica no es pura.
- Escribir en un blog que tiene como parte del título la palabra “crítica” no te hace crítico.
No mencioné la crítica cómica. En lugar de definirla prefiero que la vean en un vídeo de Nostalgic critic, una cartón de Alberto Montt o una imagen de Salles.
*Hoy es mi primer día en crítica pura :)
Imagen de Tamagotchi:
Jajajaja, como que psicólogo Social, ¡cuanta soberbia¡, ya falta menos para ello, en fin un gran abrazo y felicidades por la publicación critica de la critica.