Congruencia

Si algo no pueden hacer los medios de comunicación, es fragmentar el tejido social. Una serie de comunicadores, ha decidido emprender confusas cruzadas en contra de la Suprema Corte y sus últimas decisiones. Me refiero a las últimas tres trascendentales: el caso de la guardería ABC, el fuero militar y Acteal.
En estas mismas páginas apuntamos cada una de ellas, pero ¿por qué los medios de comunicación no asumen su responsabilidad?. En el caso de la guardería ABC, la decisión fue más política que jurídica, la facultad investigadora de la SCJN no tenía mucho sustento como bien se explica en el primer proyecto de resolución; sin embargo la decisión le valió grandes aplausos a la corte, que después de mencionada investigación; y cuyo resultado no es vinculante, se convertirán en rechifla.
El asunto del fuero militar, lo resolvió de manera eminentemente jurídica; es decir, debía ser un actor con personalidad jurídica en el proceso quien promoviera el caso. En ese sentido, por una cuestión procedimental se sobreseyó el litigio. Es importante señalar que en este caso el tecnicismo jurídico, es importante, de lo contrario la propia Corte estaría violando la Constitución al darle entrada al caso.
Pero el tema que me interesa, es el de Acteal. Pues es aquí donde se ha emprendido una cruzada (incluso por los mismos que aplaudieron la decisión ABC) en contra del resolutivo de la primera sala, que ordenó la liberación inmediata de los presos, debido a que su proceso no fue legal. La decisión es fundamental para el futuro del país. Quien intenta desestimar la importancia del debido proceso, seguramente está a favor de las dictaduras. Explico, la garantía y derecho humano del debido proceso es la columna vertebral de cualquier sistema judicial democrático, por eso no es cuestión de forma sino de fondo.
El debido proceso, es incluso más importante que determinar si “x” o “y” persona es culpable (en este caso como lo mencionamos, no le tocaba a la corte decidirlo). Porque tiene que ver con las autoridades, es decir el hecho de que el poder judicial haya revelado que se fabricaron culpables, testigos y pruebas es un enorme paso para la justicia de este país. Esas personas, culpables o no, indígenas o no, tienen por encima de cualquier otro, el derecho a la libertad, el derecho a que se les castigue, dados los casos tras un debido proceso. En México todos somos inocentes hasta que no se compruebe lo contrario, por lo tanto, descalificar la decisión, es sinónimo de avalar las nefastas prácticas judiciales que ataca.
Hoy esos periodistas, resucitan el encono, aseguran que se liberaron paramilitares, que los culpables están fuera. Cabe recordar que los asesinos confesos, están en prisión y no fueron objeto de este amparo. Esos periodistas, podrán; si tienen pruebas para ello, probar todas sus acusaciones. Me sorprende que incluso quienes fueron objeto de la violación a la garantía del debido proceso (Lydia Cacho), hoy condenen esta decisión, pues el avance entre un caso y el otro es enorme.
Si algo no pueden hacer los medios de comunicación, es fragmentar el tejido social. Una serie de comunicadores, ha decidido emprender confusas cruzadas en contra de la Suprema Corte y sus últimas decisiones. Me refiero a las últimas tres trascendentales: el caso de la guardería ABC, el fuero militar y Acteal.
En estas mismas páginas apuntamos cada una de ellas, pero ¿por qué los medios de comunicación no asumen su responsabilidad?.
En el caso de la guardería ABC, la decisión fue más política que jurídica, la facultad investigadora de la SCJN no tenía mucho sustento como bien se explica en el primer proyecto de resolución; sin embargo la decisión le valió grandes aplausos a la corte, que después de mencionada investigación; y cuyo resultado no es vinculante, se convertirán en rechifla.
El asunto del fuero militar, lo resolvió de manera eminentemente jurídica; es decir, debía ser un actor con personalidad jurídica en el proceso quien promoviera el caso. En ese sentido, por una cuestión procedimental se sobreseyó el litigio. Es importante señalar que en este caso el tecnicismo jurídico, es importante, de lo contrario la propia Corte estaría violando la Constitución al darle entrada al caso.
Pero el tema que me interesa, es el de Acteal. Pues es aquí donde se ha emprendido una cruzada (incluso por los mismos que aplaudieron la decisión ABC) en contra del resolutivo de la primera sala, que ordenó la liberación inmediata de los presos, debido a que su proceso no fue legal. La decisión es fundamental para el futuro del país. Quien intenta desestimar la importancia del debido proceso, seguramente está a favor de las dictaduras. Explico, la garantía y derecho humano del debido proceso es la columna vertebral de cualquier sistema judicial democrático, por eso no es cuestión de forma sino de fondo.
El debido proceso, es incluso más importante que determinar si “x” o “y” persona es culpable (en este caso como lo mencionamos, no le tocaba a la corte decidirlo). Porque tiene que ver con las autoridades, es decir el hecho de que el poder judicial haya revelado que se fabricaron culpables, testigos y pruebas es un enorme paso para la justicia de este país.
Esas personas, culpables o no, indígenas o no, tienen por encima de cualquier otro, el derecho a la libertad, el derecho a que se les castigue, dados los casos tras un debido proceso. En México todos somos inocentes hasta que no se compruebe lo contrario, por lo tanto, descalificar la decisión, es sinónimo de avalar las nefastas prácticas judiciales que ataca.
Hoy esos periodistas, resucitan el encono, aseguran que se liberaron paramilitares, que los culpables están fuera. Cabe recordar que los asesinos confesos, están en prisión y no fueron objeto de este amparo. Esos periodistas, podrán; si tienen pruebas para ello, probar todas sus acusaciones. Me sorprende que incluso quienes fueron objeto de la violación a la garantía del debido proceso (Lydia Cacho), hoy condenen esta decisión, pues el avance entre un caso y el otro es enorme.

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