Confirmado: Epimedia Nacional

Epimedia.- Este tipo de virus sucede cuando se propaga una cantidad extrema de desinformación dentro de un grupo, durante un tiempo determinado y superando las expectativas excesivamente. Este virus produce síntomas inmediatos: especulación colectiva, desinformación crónica y la incapacidad de juzgar. AFK se transmite via rumores, bromas e información oficial oscura a través de llamadas, conferencias de prensa y conversaciones. Digitalmente, el virus se desata rápidamente, via twitter y cualquier persona capaz de generar y distribuír información en tiempo real, lo cual vuelve a la información imposible de contener.

Creo que es clara la gravedad que significa un atentado contra un político como Fernández de Ceballos. Más que nada se expone la vulnerabilidad del poder gobernante y más aún considerando la filiación política del “Jefe Diego”.  En realidad, las implicaciones políticas para mí son bastante delicadas, pero sería incapaz de emitir un juicio al respecto ya que no conozco a profundidad la operación y relaciones de la maraña tejida entre el crímen organizado y la política nacional en nuestro país.

Sin embargo, una vez más el tema #jefediego explota en la infósfera dejando al descubierto la crisis de los medios mexicanos. Y sí, claro que esta tiene que ver con la crisis de nuestro sistema. Personalmente yo me enteré del atentado por medio de la cuenta de @rivapa, hasta el momento el único periodista en el cuál puedo confirmar mi confianza en temas de alta densidad como el narcotráfico y los círculos de política mexicanos. Unos momentos después la epimedia #jefediego se desató en Twitter para volverse incluso, un Trending Topic Mundial.

En general, el sentimiento que yo identifiqué en el stream, fue de preocupación ante el evidente descontrol en la gobernabilidad del país, que arroja el hecho de que los más poderosos, también sean vulnerables. Nadie está seguro.

Mi opinión acerca de todos los políticos mexicanos es pésima, los considero la gallina que pusó el huevo. Sin embargo, eso no significa que crea que la violencia es el camino para resolver el problema de corrupción de nuestro país: el verdadero diálogo es algo que aún nadie ha intentado, ya que mientras no se tome en cuenta y se escuche verdaderamente la opinión de la sociedad, no existirá verdadera transformación.

El diálogo esta concentrado entre ciudadanos y ciudadanos , y grupos políticos con grupos políticos. Con pequeñísimas e importantes excepciones, como en el caso de Acciones Colectivas o Internet Necesario.

Pero a mi tema: la información. Como ya lo he dicho antes, Adela Micha ni me viene ni me va. Federico Arreola mucho menos. No sigo sus cuentas y siempre que me enteró de sus desinformación e imprudencia es por medio de los flujos de información que monitoreo.

Cuando la noticia se derramó en Twitter, uno de los principales “periodistas” al frente de la distribución de información fue @federicoarreola. Desde sus primeros tuits pude observar el tinte tendencioso que distingue a los informadores comprometidos con uno u otro grupo de poder: son muy “políticos” ante todo.

El Sr. Arreola comenzó por comunicar: “Al margen de su ideología, el #jefediego es un político de primer nivel” y claro el enlace lleva a un artículo de la “redacción” de SDP noticias. La “redacción” creo yo, es una figura editorial problemática, cuando el medio en cuestión es un instrumento de propaganda de una facción política, en este caso la de López Obrador, para quien trabaja dicho informador.

Con la misma falta de profesionalismo que ha hecho famosa a la Sra.Micha en las redes sociales, el Sr. Arreola continuó envíando versiones que utilizaban “fuentes cercanas a la PGR a SDPnoticias.com” para propagar gravísimas especulaciones como ésta, ésta y ésta.

Cierto que está en nosotros discriminar la información que no sirve, no necesitamos nanas. Lo que es lamentable, es que gente que se hace llamar “periodista” utilice el escudo de “Sin Confirmar” con fines partidistas y agitadores, en medio de una situación tan delicada y con tan graves implicaciones.


Actualización 9:08 PM: Al parecer el Jefe Diego no está muerto.

Un verdadero periodista trataría con más profesionalismo el tema, como lo hizo @RodrigoBNO, quien sin dejar de mantener el ritmo de la información en tiempo real, logra ofrecer información cruda y confiable.


Lo tradicional de un medio o un informador no depende de su formato análogo o digital. Sino en la capacidad que tiene su infraestructura e información para modelar la opinión pública de una forma constructiva. Dándo el poder de interpretar y contextualizar a la gente y evitándo tintes tendenciosos.

El Wall Street Journal puede ofrecer buena información y tener un diseño interesante, pero eso no significa que sea un medio no tradicional. The Guardian y The Independent no por ofrecer excelentes editoriales, significa que no son un medio tradicional. La Jornada no por ser un medio abiertamente de oposición se le quita lo tradicional. Hablemos de HuffingtonPost, BuzzFeed, La Lonchería, Centro de Inteligencia Política, Boing Boing, True/Slant si a medios no tradicionales nos referimos.

Pero la información, requiere además de  formatos de distribución, cobertura y veracidad. Uno de los retos que enfrentan los medios establecidos es la cobertura, ya que a través de redes como Twitter, el informar se convierte más acerca de cubrir eventos, que de conseguir la verdad y los testimonios para sustentar esas coberturas.

Este panel (ver video) de M.I.T trata acerca de estos retos y es muy relevante con motivo de la pésima cobertura que informadores como @federicoarreola y @josecardenas1 tuvieron sobre el acontecimiento del #jefediego. Este panel plantea interesantes preguntas: ¿Se están adaptando los medios  al nuevo paranorama mediático, cambiando la naturaleza de sus agendas y reportajes? ¿Se están volviendo mejores? La respuesta parece ser:no.

Más que los medios, la información que se maneja de forma tradicional implica mucho más que un formato: es incapaz de ser independiente de una agenda o sistema, depende de la publicidad y por esto, de intereses de grandes corporaciones y poderes fácticos. La información manejada de forma tradicional, si tiene un impacto, que desgraciadamente incide en la opinión pública ya que “todas nuestras desiciones, individuales y políticas se basan en lo que sabemos. La humanidad no es nada más que lo que sabemos y lo que tenemos. Y eso, puede reemplazarse y degradarse rápidamente. Lo que sabemos es todo. [..] Del mismo modo, es imposible corregir los abusos sino sabemos que estan sucediendo”. Julian Assange-Wikileaks.

La crisis de los medios es directamente proporcional a la crisis de nuestro sistema político. Las razones más importantes me parecen que tienen que ver con la protección de intereses político-comerciales, falta de garantías que protegan la integridad del verdadero periodismo (No olvídemos nunca Copala) – o más bien la libertad de expresión en general – y la oscura forma en el manejo de la información por parte del gobierno.

Los protagonistas en la epimedia digital del #jefediego fueron grandes personalidades que incluyen a Manuel Espino, Jose Cárdenas, Federico Arreola e incluso comentaristas como Adela Micha, que de hecho se atreven a criticar  Twitter y lo tachan de basura.  Su imprudencia, claro que generó desinformación, especulación, violencia verbal y alboroto totalmente innecesario.

El poder que tiene la voz de figuras públicas es fuerte y es su responsabilidad reconocer las consecuencias. No hay lugar, para culpar de tergiversaciones a la sociedad, como ya lo hizó Manuel Espino en entrevista con Carmen Aristegui, esta tarde.


La prácticas periodísticas de “Sin confirmar” y las “fuentes confiables” no específicadas,  confirman que con Twitter o sin él, varias figuras públicas e informadores mexicanos sufren de una epimedia crónica, poco tradicional.



Sobre el Autor


¡Sígueme en Twitter!