Borrachera Nacional

PRI_party

A punto de iniciar el 2010, nos preparamos para una larga fiesta que durará 365 días en la que nos recordarán la grandeza de México. Fuegos artificiales, danzas, himnos, ediciones, reediciones; discursos, reconciliaciones, políticos, propuestas, campañas, programas sociales; paisajes, fotografía, cine y poesía. Una gran borrachera nacional, México convertido en una kermese llamada México 2010. Ningún político o líder querrá desaprovechar la oportunidad para resucitar el fervor nacional.

Con una república que hoy parece no tener nada que celebrar, será la ocasión perfecta para la resurrección del México que los ciudadanos pretendimos enterrar con la llegada del nuevo milenio. El partido que construyó el andamiaje institucional del país hoy lo reforma para comenzar de nuevo como si se tratase de 1999. Los vaivenes y errores del partido en el poder han terminado por enterrar los aciertos alcanzados en estos 9 años a favor de la negociación para volver al pasado.

Desde el desmantelamiento del IFE en el 2003 hasta la penalización del aborto, el PRI ha sabido negociar su regreso al poder desviándose del camino democrático y dando vuelta en “U”. A pesar de su discurso del PRI del siglo XXI, lo cierto es que no han podido trascender la centuria pasada. Sería impensable que pudiesen gobernar en los cimientos de nuestra incipiente democracia. Por ello han avalado el nombramiento de Raúl Plasencia en la CNDH, votado por las comisionadas del cada día más parco IFAI y vendiendo caro el voto para los nuevos ministros de la SCJN.

En la fiesta nacional que supone la entrada del siguiente año, no se está midiendo el tamaño de la resaca.  Las encuestas revelan la poca aprobación presidencial y el déficit de legitimidad que enfrentan las instituciones del Estado, por ello se pondrán de acuerdo para organizar una buena borrachera para distraer la atención de la gigantesca crisis económica y política que golpea al país. Y tras bastidores se urde el regreso del autoritarismo: con organismos autónomos cuestionados (ASF o CNDH), con gobernadores que ejercen un poder metaconstitucional, con legislaturas locales más cercanas a la Iglesia que al Estado Laico, con millonarios partidos políticos que no están sujetos a fiscalización alguna.

En el año de fiesta se cocina la tragedia nacional, la oposición y el gobierno juegan a: dejar hacer, dejar pasar. Los costos todavía no son cuantificados o proyectados, lo cierto es que volveremos a donde empezamos: exigiendo democracia y prosperidad. Mientras vamos en reversa sin freno para volver a la estación llamada priato.

Sobre el Autor

Editor general de este espacio. Activista político miembro de la Asamblea Nacional Ciudadana. Impulsor del WikiPartido Pirata Mexicano. Estoy convencido de que el internets libre y neutral ayudará a colisionar el sistema, just push the button.

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