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La pena de muerte en México: I Aspectos Generales.

“Si la muerte se aplicase a la conducta delictiva de los hombres, ¿quién sería el último en suicidarse?”.

El Derecho Penal tiene como principal objeto intimidar al hombre para que éste no realice algunas conductas de acción y omisión que contravengan al orden jurídico establecido, sujetandolo en la represión que el Pacto Social ha depositado en la Soberanía del Estado para asegurar el bienestar común.

La concepción y evolución del Derecho Penal ha originado diferentes posturas en cuanto a la norma se refiere, ocupando un gran debate en torno a la disposición de las penas, su duración y ejecución. Regularmente la pena ha ido modificándose en la aplicación, inhibiendo cada vez más al hombre en su entorno para lograr el sentido de temor hacia el Estado como Juez irremisible de la “mala conducta”. Doctrinalmente, el Derecho Penal también ha desembocado en un brutal cisma en las sociedades, apuntando a un debate trascendental en la concepción de las penas que han de ser punibles a los infractores.

El Derecho Mexicano en materia Penal -en teoría- ha abogado para que el delincuente sea rehabilitado en la sociedad, y éste a su vez le sea útil a la misma en la no reiteración de la conducta castigada. En los Códigos Penales de las entidades el mayor bien jurídico protegido es la vida, y como tal, desde cualquier punto de vista, en los delitos contra la vida recaen las persecuciones de mayor valía dentro del Estado. Es entonces que la vida, siendo el mayor bien que posee el hombre, deba ser tutelado con la mayor observancia y delicadeza dentro de las penas.

La rehabilitación dentro de las penitenciarias es absurda en México, notoriamente. El arte de delinquir se afina en la readaptación social hasta tomar alcances alarmantes en detrimento del Estado y de la sociedad. La política penal ha generado una penuria institucional en el desarrollo directo de la población. La persecución de los delitos ha simplificado la confianza hacia los aparatos castigadores, hacia los Poderes Judicial y Ejecutivo de los Estados y de la Federación. Los crímenes quedan impunes y se obtiene una radiografía de ineficacia en sus detenciones y persecución. Las cifras y las estadísticas muestran al delincuente como un ser que pocas veces es capturado para que pague su delito ante la sociedad.

En dicha situación y atendiendo dialécticamente un criterio de abstinencia en la conducta criminal por parte de los delincuentes, los Legisladores han optado por aumentar las penas a los delitos, de intimidar en demasía al hombre para que no las cometa. Consecuentemente, la conducta delictiva no se reduce y se entiende por tal que las medidas no son las idóneas o existe ineficacia en su persecución. Por tanto, el paradigma que los Legisladores han aplicado legislatura sobre legislatura, es crear penas más duras y estrictas para generar temor a delinquir.

De ninguna forma y con ninguna pena se ha logrado que los delitos se reduzcan, y es cuando la capitalización de la severidad se asoma nuevamente como solución para evitar que la delincuencia siga imperando en la sociedad. Los castigos aumentan y se crean nuevas de mayor influencia, nuevos debates: Cadenas Perpetuas y penas de Muerte para los delincuentes, como esperando que al tipificarlas el problema de la delincuencia pueda extinguirse de los males que nos aquejan, sin tomar en cuenta medios alternativos como una íntegra persecución para que el delito sea completamente punible.

De avionetas, crisis, narco y demás…

Cuando escuches a alguien decir: Que ésta crisis económica es muy grande contéstale que: Más grande es el amor a nuestro país… bla, bla, bla.

Spot de Televisa sobre crisis económica.

Se acerca el fin del mundo, es irremisible. El mundo está loco. No hay forma ni manera de propiciar cambios para el beneficio de los ciudadanos. Ya ni Televisa, en su férrea defensa a Calderón y a la derecha mexicana, puede levantar mi estima y motivarme para seguir en ese mundito imaginario creado con anticipación por los millonarios y los miopes derechistas de México: habrá que solicitarles la dirección exacta de ese Universo paralelo y las estadísticas con venia de los santos mártires para ignorar la crisis que en mi realidad existe y que se palpa en cualquier zona del país que yo conozco. ¿Crisis?, ¡claro que no, que va!, son revoltosos enemigos del Estado aquellos intransigentes que la han inventado, los que la han mencionado, los que la han cuestionado… ¿crisis?, ¡están locos!, ¿qué no ves el anuncio en Televisa?, no hay crisis, no la hay, y si la mencionan contéstales que tu ceguera es más grande que la crítica y los números rojos que manan de la economía mundial. En fin, el Gobierno y sus esbirros no mentirían… ¿o sí?… ¡claro que no!.

Sucede entonces que, en medio del turbulento clima social y político que reina en la Nación, la avioneta del finado Secretario de Gobernación se derrumba en la capital de la República. Un golpe de épicas proporciones al Estado que repercutirá hondamente en la vida política durante el resto del sexenio. Debe el Ejecutivo, necesaria y obligadamente, esclarecer la situación que rodea al siniestro del Paseo de la Reforma.

Emergen inmediatamente tres hipótesis que menguan el criterio de cada persona en torno al suceso: 1.- Falla mecánica en la avioneta. 2.- Golpe originado desde las cúpulas del narcotráfico. 3.- Golpe auto asestado por el Gobierno mismo. La primera, que deberá ser acreditada completamente por los peritos encargados (norteamericanos, británicos y mexicanos) en la investigación, consiente el más lógico razonamiento y la posición más cómoda ante las posibles declaraciones oficiales. La segunda, que es sabida por la mayoría de los mexicanos en la batalla contra el narcotráfico, no podría descartarse como una posible revancha o como un posicionamiento de la mafia en contra del Gobierno. La tercera, más crítica y severa sobre el tiempo actual, evoca el hecho a la necesidad de situar al país en el mayor Estado de Sitio posible para ocupar el Derecho de Emergencia en la guerra del Gobierno Federal. Las explicaciones tendrán que ser amplias y detenidamente detalladas en todo aspecto. El golpe es duro al Estado mexicano, y como tal, debe investigarse hasta las últimas consecuencias.

El lugar del siniestro representa el máximo perímetro de seguridad en México, estando rodeado por el Campo Marte y la Secretaria de la Defensa, detrás de ellos la residencia oficial de Los Pinos y Chapultepec. Es entonces que las especulaciones giran en torno al Gobierno y al narco por el lugar en que la avioneta se impactó. Se debe esclarecer totalmente, ya que tal suceso no es deseable a nadie, ni puede pasar sin castigo a los que lo cometieron (si fue planeado) o ser explicado en sus detalles si la falla fue humana o mecánica.

Esa enfermedad llamada globalización

La globalización funda sobre el proceso del libre mercado mundial la interdependencia de naciones sobre naciones, aglomerando el capital en una inmensa desproporción económica internacional, salvando los intereses de aquellos que, pudiendo competir en la equitativa desigualdad, edifican en la misma naciones imaginarias con mayor poder y solvencia en una sangrienta guerra donde los fuertes acaban sin piedad a los débiles.

Tal idea, cual selección natural, no unifica: destruye el poco patrimonio económico de los países no desarrollados, colonizándoles en la Uninación proyectada del capitalismo salvaje que consume todo aquello que pueda devorar. El poder empresarial consigue la desaparición de los caracteres significativos de las diversas culturas, robándoles la identidad, maniatando la iniciativa de los hombres y reduciéndoles a copias baratas.

La terrible enfermedad de la globalización sangra paulatinamente las colonias del orbe, controlando tiránicamente la libre decisión de las naciones para el autogobierno, tecnificando la aldea del mundo. La acentuación de la cooperación internacional muestra un contradictorio paradigma económico, aceptando la materia y negando al hombre. A bien del primer mundo la conveniencia de tirar aranceles y edificar muros, de importar alimentos y exportar hambruna. No hay en el modelo económico razones humanistas que prevean el incentivo de la sana cooperación entre los pueblos; toda caracterización de libertad se envuelve en una falacia de cultura, medrando a favor del comercio selvático que, amenazando la pluriculturalidad, acepta al hombre cual androide dispuesto a sacrificar su más elemental dignidad.

La globalización ha conseguido lo que ningún astuto mercader: comercializar al hombre como un producto, sobajar su integridad a un número de competencia, eliminar integridad y derechos fundamentales. La globalización estriba en la inconciente caza de todos aquellos dispuestos.

Los fenómenos ulteriores al proceso globalizador cambiarían a bien del tercer mundo en la sana cooperación en agendas reales sobre desarrollo, con políticas de integración y no de segregación. Los hombres no son iguales, somos todos distintos; sin embargo, existe en todos nosotros los valores universales que en todo tiempo y en todas las altas ideas se han buscado: la integración de los pueblos, no en uno, pero sí en aquel donde sobre la igualdad se homogenicen las oportunidades y se rompan los yugos del sometimiento de los menos favorecidos en la pavorosa enfermedad de la globalización.

Que la educación y el desarrollo se globalicen, que las fronteras se derrumben. La globalización no debe ser una obligación, sino una oportunidad para los hombres.

Sin atender a esos patriotismos baratos que tanto daño hacen- a integrar en el desarrollo internacional un nuevo sistema que no corrompa en la decisión monetaria de políticas económicas.

Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.

Einstein.

Los saldos de una guerra perdida.

El narcotráfico ha rebasado la capacidad del Estado. La crisis institucional orilla a la fuerza pública a entablar una costosa guerra a los capos de la mafia y a los

 

El Gobierno Federal ha utilizado la gran demagogia y un sorprendente culto a la personalidad desde al inicio de su administración: en cualquier medio posible y como un salvador, Calderón se presenta como el ungido dando la absoluta respuesta a todos los problemas del país, mostrándose como el capacitado para extinguir al narco con sus manos duras -¡y limpias!- y con su política bélica y brutal.

 

La situación tan delicada obliga a los mexicanos a replantear las soluciones para erradicar al tremendo mal, siendo punto central el debate y el respeto a la ley fundamental de la Constitución. Iniciada la guerra de Calderón, la violación a las Garantías Individuales ha sido un paradigma general en el territorio nacional, habiendo un Estado de Sitio o de Policía que inhibe al ciudadano y en lugar de generarle certidumbre le ha maniatado y causado un terror incomparable. ¿Cuál es el costo que debe pagarse para sostener la guerra contra el narco, que niveles de violencia estamos dispuestos a tolerar, cuanta libertad será la responsable de perderse cuando Calderón disponga violarla?.

 

El narco es un mal terrible, una realidad insoportable para los países latinoamericanos, especialmente para el nuestro. Las tesis formuladas para combatirlo sostienen una afrenta a la vieja moral y a los buenos principios del sector conservador, esa reacción que jamás negociará ni aceptará postulados diferentes a los suyos: imagen de carencia mental solucionando a la violencia con violencia. No concuerdo en esa lucidez provocatoria ni en la simulación política del Gobierno Federal; el impacto social de la cruzada beligerante ha marcado un retroceso sin precedente en al conciencia general, sosteniendo el terror colectivo ante el posible atentado y dando paso a los síntomas primarios de la dictatura: la suspensión de Garantías.

 

Es imposible poder abastecer a nuestras policías y al ejercito de valor moral para enfrentar al enemigo silencioso cuando en sus mandos la corruptela significa una guerra perdida, se retoma entonces el principio básico de supervivencia y la vida se impone al patriotismo a la seguridad pública de la Nación. El valor que pueda asignarse a la guerra perdida contra el narco es intrascendente ante la capacidad de acción del mismo: imposibilita la fuerza del Estado y compra a las dirigencias y a la inteligencia que en determinado tiempo pudiesen combatirlo. No hay forma de iniciar una batalla cuando los oficiales deliberadamente están dispuestos a perder o han sido sobornados para acatar la simulación.

Para emprender la guerra se debe sanear completamente a la corrupción que impera al interior de los cuerpos de seguridad, seguido de una legitimación en la búsqueda de cada batalla, integrando a la sociedad en un ambiente de proposición y de confianza, no imitando al pavor de un Estado policiaco o al de una dictadura.

 

Si de ningún modo puede vencerse al monstruo, debe analizarse detallada y fríamente las alternas soluciones para someterlo mediante los mecanismos legales: esto vendría a ser la legalización y el uso de ciertas drogas.

enemigos de la República. La política se encuentra cercada a la discreción ante la furiosa respuesta del monstruo y los resultados presentan una terrible carestía.

El riesgoso porvenir

La economía norteamericana se proyecta en un estado inmediato de recesión. Internacionalmente, hay coyunturas que definirán un sistema económico distinto al tradicionalmente aplicado por el capitalismo global, sintetizando la política económica privada en un sendero con prerrogativas inmediatas a la rectoría del Estado.

 

El corporativismo mundial se ha ungido en una desastrosa situación que origina crisis en los países liados a la economía norteamericana, que define directamente los proyectos en sus naciones dependientes. México, inescapable a la dudosa y trascendente situación en los Estados Unidos, zozobra en la suplicante duda de la necesidad del capital norteamericano y ve, lejano, la posible pero inocua solución que los vecinos puedan aportar para salir del mal económico que padecen.

 

El Poder Ejecutivo, en su interminable verborrea, no define el camino que se ha de seguir para que el efecto creado en los Estados Unidos no azote catastróficamente a la economía interdependiente de nuestro país. Los cambios que resultan actualmente, se reflejan plenamente en la baja de capital y en remesas que son fundamentales para el desarrollo de México.

 

Se tiene que aceptar el devenir irremediable en el caso de que en los Estados Unidos se desplome el sistema y esperar una caída monumental –a las que acostumbrados estamos- para fortalecer nuevamente el resurgimiento. Para lo cual, se debe crear ya un plan que prevea la posible situación para que no amedrente en demasía el bolsillo último de los ciudadanos.

 

En el norte, lo que debería provocar certidumbre, se acumula en el riesgo y el terror al quiebre de corporaciones que deberán sortear todo tipo de estrategias para devolver el cause económico a la normalidad, lo que se traduce en la introducción del Estado en las riendas de las ya finitas y quebradas para regresarles la vida y otorgar nuevo aliento al capital norteamericano.

 

Dicha situación, antes de sostener los bríos para nuestro país y alimentar esperanzas, se resuelve en la antesala de un desastre, de una crisis que lamentablemente no se podrá costear porque se depende totalmente de la economía del norte, haciéndonos parte del evento como meros espectadores que ocupan sus gradas para ser juzgados sin poder intervenir.

 

Debe existir ya la prevención para que el azote no lacere demasiado nuestra situación y disponga de capacidad de acción y reacción, sosteniendo nuestra frágil economía en el desarrollo de políticas sustentables que serenen y calmen el huracán que se avecina, y que de forma trascendental modificará de nuevo nuestra República.

 

Son tiempos electorales en ambos países, y quien proponga soluciones verdaderas será el que pueda conseguir confianza en el voto. Las consecuencias, de no existir plenitud en las soluciones económicas, serán lamentables para todos.

La juventud se impondrá.

“Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”

Son tiempos oscuros. Los gobiernos conservadores insisten en una reacción monótona que inicia cambios de regresión, de conciencias burdas y cambios al progreso en el sentido moral de la sabia imposición.

Son tiempos de lucha y de pelea donde las ideas más plurales e integradoras serán las capacitadas para gestar desarrollo y cambios sociales de trascendencia en la vida del país. La competencia ideológica ha desatado una guerra sin precedentes demostrando la sensibilidad y el tacto políticos en carestía de los actores y sus influencias, garantizando el libre acuerdo de violencia entre todos sin iniciar un claro diálogo que unifique y edifique una sociedad realizada en sus intentos de democracia.

Tiempos intolerantes, donde la solicitud y la apertura de nuevas ideas se someten al malsano juicio de la cerrazón mental en la ultra derecha, ese sector conservador que jamás incluirá en su política un desarrollo palpable e incluyente para los sectores que no convergen en su idiosincrasia, carentes todos de ese útil sentido de pertenencia a la utilidad pública y a la generación de cultura y educación en sus porvenires.

La derecha no cree en educación ni en propagación de la cultura… no puede ser así, sería un tremendo daño a los intereses que persiguen, las masas podrían enajenarse de la ignorancia y las revoluciones se desarrollarían para el beneficio de la pluralidad y de los fines naturales perseguidos por el hombre. No podría ser así, importar letras y conocimiento, sería un daño y un peligro irremisibles para la dictadura mental que conviene a los intereses privados de esos seres despreciables, que comercian al hombre por tal y como una simple mercancía, haciendo del Estado una empresa y una corporación vil en el precio de sus utilidades.

El futuro no puede seguir hipotecado a tal incapacidad mental ni a sus intentos de secuestro. La sociedad puede impedir el desarrollo de ese cáncer reaccionario que intenta volver a la edad media en nuestra época, con sus modelos inquisitoriales para causar pánico y terror entre todos, realizando el anhelo imperial soñado por siempre.

La juventud representa el sector innovador y siempre cambiante, que no se estanca en el idealismo retrograda y no cree en los organismos represores que le tratan de imponer. La juventud es, sin dudas, la dueña inmediata del futuro y la incubadora de soluciones a las cadenas impuestas, la opuesta al retroceso inmediato de la extrema derecha y de sus grupos ultra conservadores que la amedrentan en cualquier oportunidad.

Así es y será siempre. La derecha no podrá imponerle candados mentales ni chantajes a la juventud, ni podrá impartir sus clases de purismo para sugestionarlos: nadie puede quitar el futuro… mucho menos imponerle incapacidad a aquellos que pisarán y conquistarán los lugares donde aún se apoyan los represores y los retrogradas sin solución.

Estudiantes movilizados. Alumnos de todas las ramas de la enseñanza pública adhieren al conflicto o analizan su situación actual.

Rescatando a México

La población del país se encuentra en un clima entero de inseguridad irremediable, que fortalece la plenitud y la potestad del Gobierno para actuar libremente en contra de aquellos que atacan a la Nación y a sus habitantes.

Se ha evidenciado la lamentable incapacidad del Gobierno Mexicano –en sus tres esferas- para competir con el narcotráfico y contra todos los agentes violentos que amedrentan la paz del país, creando el ambiente soez que acribilla las esperanzas y unifica el latifundio de violencia insuperable.

La inseguridad en México, conocida en lo general pero desconocida en el particular actuar salvaje en estos tiempos, ha sido blanco fácil para desatar una equitativa y brutal ofensiva del Poder Ejecutivo en la guerra contra de aquellos que envenenan a la sociedad. Caracterizada por el discurso flamante y la gallardía de nuestras defensas en contra del narcotráfico, esta guerra ha desatado infinidad de desafortunados incidentes en la República entera, ocupando un clima desalmado de miedo y terror entre todos los ciudadanos.

Los saldos de guerra actuales aparecen como una letanía apócrifa de la situación, resaltando un cuasi Estado de Sitio con la política aplicada para asegurar una victoria efímera y una capacidad de acción total, eficaz y completa de los rivales. La correspondencia de fuego al fuego acentúa una violencia desmedida en ambos bandos, atando a la sociedad a una ola de fuego cruzado sin precedentes. Augurando la sin igual batalla se tiene que meditar completamente el posible escenario que semánticamente habrá que lidiar la ciudadanía: los probables supuestos son varios, como imaginables en la acción que se ejercerá con el recrudecimiento.

La política aplicada hacia la inseguridad por Felipe Calderón conviene a los intereses momentáneos de una agenda sin proyecto a futuro, liada al momento y al espacio generado por actores importantes y por hechos triviales que circulan en los medios; a decir concretamente, todo lo que está de moda. No hay acción concisa que trate de desarticular a ese monstruo de mil cabezas que sigue y seguirá ahí en la penumbra sin siquiera ser molestado más que en la superficie que deja ver; no hay propuesta que incite la confianza de las gentes que formamos a la Nación, ni un liderazgo contundente que pueda aplicar sin distinción ni prerrogativas la ley como debería ser.

Las circunstancias que rodean el momento histórico hacen prevalecer la fuerza del Estado para contrarrestar la oleada del narcotráfico, quizás diluidos en probables tesis de golpes autoasestados para legitimar futuras acciones y limitar en un Estado Policiaco al país. Debe analizarse bien el proyecto a librar para descuartizar a ese monstruo, como definir bien que probabilidades existirán de adecuar las libertades y Garantías Individuales que costarán en dado momento a los mexicanos, que obligadamente se prevé en la irremisible guerra que el Ejecutivo ha de librar.

¿Cuánto costará rescatar a México de la violencia recíproca?, sólo los generales podrán difuminar las dudas.

Los mártires.

Se requiere de gran valentía y una visión amplía y crítica para enfrentar sistemas, desenmascarar tiranos y aportar nuevas teorías. Aquellos que así lo hagan serán destinados a permanecer en la memoria colectiva, sea concretada o no la empresa a la que se destinó el esfuerzo.Estos hombres, excepcionales y admirables desde el sencillo punto de su convicción, serán inevitablemente satanizados, crucificados, empalados, criticados y pisoteados por el augur que representan a los depositarios de aquellas instituciones, ideas, poderes o cualquier representación que pudiera darse en motivo a perder el fuero que se ha ganado y que no se quiere perder.

La persecución a estos hombres es motivación histórica a la lucha, un proceso cíclico y necesario en el refrescar ideológico y en el accionar de toda maquinaria: son aquellos los que generan el cambio para la aplicación de nuevos sistemas o para la aportación de un nuevo mensaje. Son seres necesario para la aplicación e implicación de paradigmas que han de fundamentar el celo de la colectividad, y que conjuntamente harán renacer el ascua que incendiará las conciencias.

Para que el proceso histórico se cumpla y el eco de las voces se haga sentir en lo más hondo de las sociedades, se requiere de un punto cúspide para el desahogo de sus inquietudes, lo que viene a ser una ruptura entre cúpulas de poder o de éstas con los dependientes a sus decisiones. Colateralmente un cambio social se resiste entre los inmiscuidos a las prerrogativas otorgadas por un sistema, mismas que desaparecerían o se debilitarían ante los posibles cambios. Al momento cúspide de separación entre los depositarios y los depositantes viene la estrategia de los primeros en la conocida “reacción”, que si bien es la fórmula lógica que antecede a la acción, los movimientos reaccionarios soportan bajo el anterior término la defensa de movimientos identificados para conservar lo que se tiene.

El mártir de toda causa, como pieza necesaria en todo movimiento, es fundamental para la propagación de la idea y de sus consecuencias, para aportar en la creencia un esclarecimiento y una esperanza recientes para cualquier seguidor, incitando al ejemplo el postulado iniciado por el mártir.

La causa trasmite livianamente la idea que el mártir, como solicitud intransigente, aporta inconcientemente al seguidor por medio de la capacidad de los sentidos; siendo su enseñanza la más practica y voluntariosa que el adoctrinamiento ideológico.

Para serlo, el tiempo-espacio son definitivos para agudizar los causes que han de seguirse y perseguirse como tales. Los reaccionarios serán, por lo general, aquellos que minarán el camino de los impulsores y que, directa o indirectamente, medrarán para imposibilitarlos en el ejercicio de su causa. La persecución y la presión a la que serán sujetos harán que su carácter sea sujeto a las más duras pruebas y que sus convicciones se santifiquen para alcanzar el estatus de inmortal en la conciencia colectiva.

El mártir es obligado y necesario, y a nadie en la reacción le conviene tenerlos. Día a día se generan para animar las luchas y la conquista de nuevos proyectos, de nuevos sueños.

UdG y su cita con la historia

El cielo de Guadalajara estaba gris ese viernes 29 de agosto del 2008. El paraninfo de la Universidad era testigo de una histórica sesión de Consejo General cuyo resultado nadie hubiera esperado. Atiborrado por estudiantes, académicos y administrativos, los que estuvimos ahí pudimos presenciar la polémica situación que terminaría en la crisis institucional de nuestra Casa de Estudios: la destitución ilegal e instantánea del Rector General.

Seguido a ello, como viviendo en las épocas en que controlaron la opinión y el accionar de la Universidad con su acostumbrada represión, los traidores, a la usanza y vieja escuela que los caracteriza, tomaron violentamente la rectoría y el edificio central de la Universidad para hacerse del control ilegítimo, forzado y brutal del que no pudieron imponerse por medio de la razón y el dialogo. Los porros, encabezados por César Barba (Chicho) y sus secuaces de Proyecto U, con las formas más bajas y primitivas que pueden tener los hombres sin razón, ocuparon los espacios de la integridad por los de violencia y así estacionar a la Universidad en el terrible letargo de la imposición.

Atrincherados en la Vicerrectoría, soportamos los embates de los porros y de los golpistas, de los indecentes que desde las sombras atacaron para esconderse y no mostrar sus rostros ni sus inmorales posturas. Sabedores de los riesgos que corrimos, de la tremenda e inconciente caza que iniciaría en contra de todos aquellos que pensamos distinto a un grupo hegemónico, que durante más de 18 años ha consolidado una dictadura para el bien de monumentales locuras y de faraónicas obras, nos comprometimos con nuestras conciencias al iniciar una lucha por la integridad universitaria, por la libertad, por la obligación de desatar a nuestra institución de la terrible imposición de unos cuantos.

Lamentablemente la encarnizada cruzada que los golpistas hicieron a la Universidad nos ha afectado directamente a la comunidad más imprescindible en la Universidad: Los estudiantes. Aquellos que no somos tomados en cuenta en los presupuestos, los que somos subastados por auditorios y por decisiones unipersonales que afectan nuestro desarrollo y aspiraciones.

Tal conflicto ha llegado a la Red Universitaria, y en la Zona Ciénega se ha acrecentado: Los estudiantes, la inmensa mayoría del cuerpo administrativo y académico apoya el proyecto de la apertura y de la transparencia, de la dignidad Universitaria.

Sin embargo, siempre existirán aquellos que anteponen las ambiciones personales por la causa social, por la convicción y la generación de propuestas sanas, de desarrollo; Ocotlán no podía estar al margen, y de mano de algunos profesores corruptos y de sequitos del régimen se originó la destitución del Director Mario Lugo de la Preparatoria Regional de la Ciudad, ocasionando un estado de ilegalidad en la misma.

Fue durante la noche que se le destituyo argumentando necedades y escasez de confianza, fue durante la noche que tuvieron el valor para dar el golpe, para reivindicar sus obligaciones para con los poderosos, para presentar sus proyectos. Solamente bajo la oscuridad esta pandilla puede operar, sólo bajo el amparo de la noche pueden ejercer, ya que no tienen la razón ni la suficiente calidad moral para pedir apoyos a la sociedad y la Comunidad Universitaria… sólo en la penumbra los delincuentes accionan, y fue así que estos delincuentes de traje golpearon a la institucionalidad de la Preparatoria de Ocotlán, Jalisco.

El tiempo pasará y cada uno de los protagonistas en esta etapa tendrá que rendir cuentas claras ante la historia, todos serán juzgados por el papel que demuestran en su actuar, en su convicción. La historia reivindicará las luchas y hará que la razón se imponga sea cual sea el resultado.

Reflexiones sobre el poder.

El poder es efímero, finito, ocasional.

Negativamente funge como un elemento que contusiona y enferma al que no puede controlarlo, que atiende a la locura y al terrible engreimiento y a la depreciación, a la incapacidad de la soberbia, a la tiranía.

El poderoso sin aptitud es destructivo, vulgar, insípido.

Amputa espíritus, transforma caracteres, retuerce mentes y constituye las ambiciones desmedidas que caen en el fatalismo; discontinúa, desfallece, encarcela almas. Formula un deterioro paulatino en la naturaleza humana, fomenta el egoísmo, capitula las máximas formas del deterioro, de la desaparición en cualquier forma de organización; pierde todo anhelo y nobleza en el hombre.

Aquel que puede cargar con la titánica responsabilidad de imponerse con la razón, que puede retar al incomparable futuro y resarcir los cimientos desgastados y corruptos, que engendre la idea de la superación y tenga la suficiencia y facultad para engrandecer al espíritu, sea cual fuere su medio o método, deja de lado la condición humana y enciende la santa ascua de la inspiración: la creación del hombre, el resurgimiento del hombre, el dueño de si.

El noble que pueda contenerse dentro del poder propio será capaz de catalizarlo y animar a los otros a respetar la instancia manada de él: quien no pueda ejercerlo interiormente y respetarlo será incapaz de trasmitirlo a los otros, postulará a la anarquía como incisión mortal en el poder y resentirá la investidura impuesta en él.

El poder no tiene teorías, ni conquistas, ni suposiciones. Es característico del que enfrenta o que practica la genuflexión de la servidumbre. La transición impuesta, el yugo forzado en el poderoso será inservible ante el libertario.

Quien ocupe un poder real será un grito imponente que levante conciencias, que cierna los ideales más profundos y las altas aspiraciones de los hombres. Se impondrá como un profeta, a veces incomprendido, que tendrá que destruir lo inservible y levantar columnas en la fértil tierra del futuro.

Inspirará, realzará, fortificará los templos de la verdad, y con decisión, llevará a los depositantes de su libertad a los fines perseguidos.

No impondrá salvo en las situaciones que necesiten de un peligro al fin o a la integridad de los postulados; ni jamás, en ningún momento, deberá pensar en la eternidad del poder, que como trascendió hasta él seguirá hacia otros.

Así, cuando hubiera vencido a si mismo y encontrado la realización del objetivo primordial del otro, podrá enfrentar al poder mismo y a cualquiera que pudiera contenderle.

Mirará a la historia y será, por siempre, la inspiración para el poder mismo.

Los días contados

PUNTOS Y CONTRAPUNTOS

Pedro Mellado/Mural

Ayer se inició la cuenta regresiva que conducirá a un rápido desenlace en el conflicto entre el actual Rector general de la Universidad de Guadalajara, Carlos Jorge Briseño Torres y el ex Rector general (1989-1995) Raúl Padilla López, su ex jefe político, guía moral, maestro y protector, así como actual cacique cultural y factótum de la institución, quienes están enfrentados en una feroz disputa por el poder y el control del presupuesto que este año podría llegar a 7 mil millones de pesos.

“No pertenezco más al grupo de Raúl Padilla López ni reconozco liderazgo político en él”, advirtió ayer Carlos Jorge, al deslindarse de quien le apoyó, lo abrigó y lo impuso como nuevo Rector general a partir del domingo 1 de abril del 2007. Aseguró Briseño Torres que ayer se acabó el cacicazgo de Raúl Padilla López en la UdeG, palabras que fueron más una expresión de sus muy íntimos y personalísimos deseos, que una proyección que pudiera tener efectos prácticos en la realidad.

Carlos Jorge, el más sumiso de sus colaboradores, el más abyecto, el más servil de sus fervorosos alfiles durante los últimos 20 años, acusó ayer a Raúl Padilla López de hacerle un gravísimo daño a la Universidad de Guadalajara, al someterla a sus muy discrecionales y patrimonialistas caprichos, y al imponer sus proyectos culturales faraónicos, en detrimento de las actividades sustantivas de la institución, que debieran estar orientadas principalmente hacia la docencia y la investigación.

Parecieran tardías las disculpas que Carlos Jorge ofreció a la comunidad estudiantil y académica de la UdeG, y a la sociedad en general, que en su momento fueron inclusive agraviadas por la imposición de Briseño Torres como Rector general, cuando carece de las más elementales prendas académicas para merecer el cargo que actualmente desempeña. Tiene razón Briseño Torres cuando advierte que Raúl Padilla López le ha hecho mucho daño a la UdeG. Su imposición como Rector general es prueba fehaciente.

La abierta ruptura de Carlos Jorge con Raúl, su declaración de guerra contra su jefe político acelerará los tiempos del conflicto. Lo más probable es que todo se resuelva en cuatro semanas más, antes de que se renueve más de la mitad del Consejo General Universitario. El martes 23 de septiembre serán electos todos los nuevos consejeros académicos de los centros universitarios metropolitanos y regionales; y el miércoles 24 del mismo mes se definirá quienes serán los nuevos consejeros estudiantiles.

Si Carlos Jorge logra mantenerse en su actual cargo de Rector General hasta esas fechas, es muy probable que pueda aspirar a quedarse con la mitad de los 191 votos que actualmente definen el rumbo del Consejo General Universitario. Sin embargo, luego de su abierta declaración de guerra en contra de Raúl y su grupo, es muy probable que las maniobras para destituirlo se aceleren y fructifiquen, lo cual en este momento parece muy factible. En el actual Consejo General Universitario Carlos Jorge sólo podría aspirar a tener el respaldo de alrededor de 20 por ciento de quienes lo integran.

Dadas las actuales circunstancias, es difícil creer y confiar en la sinceridad de las motivaciones que han llevado a Briseño Torres a desafiar al poder fáctico en la UdeG. Su actitud podría ser juzgada como audaz, temeraria, pero es, antes que nada, indudablemente suicida.

Las siguientes cuatro semanas vendrán, sin duda, cargadas de muchas sorpresas.

PEMEX básico para desinformados

El sistema económico neoliberal del país ha desmembrado deliberadamente a PEMEX para la iniciativa del capital privado desde hace años, situación prevista por la política económica por no encajar en los planes evocados por el Poder Ejecutivo.

PEMEX representa en el gasto público de la Nación una vital y trascendental importancia, ocupando para Hacienda la estabilidad presupuestal de la Ley de Ingresos y Egresos anuales. Es absurdo amputar del mapa presupuestario el ingreso que aporta la paraestatal para las arcas de México, siendo al mismo tiempo el principal promotor de los recursos para el crecimiento del desarrollo, situación ineludible e incomoda pero real en la dependencia del petróleo.

Ahora bien, la iniciativa promovida por Calderón estriba en el total absurdo y en el completo estropicio para el país: se elude el término “privatización” por el de “modernización“, concepto abstracto que figura en la apertura de capital privado hacia PEMEX y la paulatina venta de la, quizá, empresa más rentable en el mundo. Definiendo los conceptos operados por Calderón, es inevitable la mofa a la estúpida y monumental falacia engendrada por sus compinches, tratando de ofertar la idea del “petróleo es nuestro y vamos por él”; tal afirmación es equitativamente un insulto a la razón y a la inteligencia de los mexicanos: no existe aún la tecnología en ningún país del mundo que pueda generar la explotación de yacimientos ultra profundos como la mayoría de los existentes en el Golfo de México.

PEMEX es un asunto de CIFRAS Y NO DE OPINIÓN. No es necesaria la inversión o la asociación con particulares para lograr la tan ansiada “modernización” en la paraestatal. Es tan simple ocupar las ansiadas pretensiones en la mejora de PEMEX en el invertir únicamente los excedentes petroleros de un año para transformar totalmente la estructura, para adquirir tecnología importante en la explotación y para fomentar la investigación científica del crudo. Es entonces que la conciencia repica en las siguiente cuestión: si hay suficiente capital del petróleo para invertir en PEMEX, ¿para qué se necesita de capital privado y extranjero para explorar, explotar e investigar?. Los intereses que Calderón obtuvo para la presidencia de la República vienen a ser fuente irremisible para la presión de nacionales y extranjeros en sus intenciones de usurpación de PEMEX a unos cuantos particulares.

Históricamente, la derecha mexicana ha mantenido la constante y objetiva precisión para desacreditar las victorias obtenidas por la Razón: si este no fuera un claro ejemplo de manutención de la ignorancia por parte de Calderón y sus históricos antecesores, ¿qué podría justificar los asaltos desesperados para retomar el fuero extraviado por la lucha social y por aquellos que antepusieron los intereses de la población y no los de unos cuantos?.

Innegablemente PEMEX necesita de reformas que le den plena autonomía de gestión y una saneamiento integral para una mayor apertura al desarrollo, pero no de la terrible integración de particulares a sus decisiones y a la explotación del principal motor de México que representa el petróleo.

No se necesita privatizar, ni el mencionado y burdo concepto de “modernización” que Calderón sostiene para “salvar” a PEMEX. No se requiere de la mentira para desarrollar. El PAN ha demostrado que hay capital suficiente para construir santuarios y monumentales obras a la locura, y cuando de PEMEX o de cualquier asunto social se trate, la política precaria dictada por ellos mantendrá la ignorancia de los mexicanos para saldar intereses adquiridos con los poderosos.

Llámese como se tiene que llamar: Privatización, innecesaria para el desarrollo de PEMEX.

Qué hacer en caso de incendio político.

¿Su grupo político ha caducado, siente que su amigo “el candidato“ no podrá competir, sus aspiraciones a cargos públicos bien remunerados son pocas o casi nulas, siente que sus amigos no negociarán posiciones ni huesos para la próxima administración, diputación o cargos federales o estatales o su puesto de burócrata estatal está en riesgo?. La solución ha llegado, no habrá que preocuparse más por esas terribles molestias ni por los próximos usurpadores en los diferentes cargos.

I.- Muéstrese condescendiente y otorgue entera pleitesía a todos los aspirantes a las funciones, pues no se sabe si existirá fraude electoral o si los jóvenes salen a votar los siguientes elecciones; tomé precauciones al respecto y asista a las comidas o eventos organizados por todos.

II.- Bla bla bla. Hablé desesperadamente y hágase notar para que todos sepan la vital importancia que Usted representa en todos los sectores poblacionales: si no conoce de la problemática actual o su fuerte no es el conocimiento aplicado de la teoría estatal, cite a Sartori o a cualquier politólogo de renombre mundial para hacerse el interesante; si la mentira no le ayuda, hágase el gracioso y funda de risa a los asistentes, pues lo sentirán imprescindible y “cool” en todo momento.

III.- Asienta a todas las acepciones lanzadas por todos los importantes y vístase y compórtese ah doc en los eventos: si es en rancho, llegue a caballo; si es formal, rente un smoking; si es entre la juventud, vístase emo o si está en cantina vocífere y maldiga a los demás partidos. Diga que sí a todo y responsabilícese de la coordinación electoral en todas las agrupaciones.

IV.- Anime a sus colegas a ser revolucionarios y a crear conflictos entre todos para martirizarse y ocupar responsabilidad esencial en los procesos. Únase a algún sindicato o apadrínese del político de moda para así no caer en el monumental riesgo de perder el cargo. Anúnciese y salga en cualquier foto para realzar la importancia que requerirá el futuro con su capacidad de experiencia.

V.- Si ningún método es efectivo y es reaccionario (o expulsado) de los importantes partidos políticos, siempre existirá el Verde Ecologista, Convergencia, PT, PAS, el del gallito o cualquier otro para lanzar a algún compinche suyo o Usted si lo prefiere; nunca se podrá ser prescindible sino se confirma la irremisible participación dentro de la política.

VI.- Funde su partido político.

VII.- Hágase el apolítico y vocifere en contra del sistema establecido, así logrará aglutinar la mayor parte de los que no creen en la “grilla” o de los resentidos sociales, confirmará su sentir y aspiración social hacia el pueblo y condescenderá a la actitud guevarista de la mayoría.

VIII.- Haga una revolución y no se ponga a favor o en contra de la “modernización de PEMEX”; diga que las dos se necesitan y así no se creará enemigos.

IX.- Imite a Calderón y al Peje y así conseguirá el medio político, sin tener miedo a las represalias de ambos Gobiernos.

X.- Instaure la posibilidad de hacer todas las campañas en una, aunque nadie le crea.

XI.- Deje de leer esto y póngase a actuar. Todo se puede en México, fortifique el positivismo en su mente y apapache todas las propuestas. ¡Sí se puede!.

Frases célebres de Vicente Fox

Durante la semana pasada no tuve tiempo de escribir memorables reflexiones ni argumentos patafísicos para resolver el mundo. Sin embargo, resolví estudiar (al menos 8 minutos) la figura de un prócer y célebre mexicano contemporáneo que ha sido incomprendido en nuestros días: El gran Vicente Fox Quesada. Revisé algunas situaciones del ex presidente y decidí comprender y tratar de digerir su encomiable y filosófico pensamiento y legado. Lo siguiente son algunas de las frases que inmortalizarán la figura de Fox en la historia mexicana, seguidas de un tipo de interpretación personal que sarcásticamente serán iguales de absurdas.

Benito Juárez es un ejemplo único… Este indio audaz

Marzo 2001. Fox no quiso menospreciar a los pobladores étnicos de la Nación, sino reincidir en el hecho de idolatría juarista. Todos podrán ser indios, ¡pero audaces sólo Juárez!.

“Hay imprudentes que piensan que todo se puede resolver en ocho días”

Septiembre 2003. Sí, sucede que a veces los medios presionaron mucho a la figura presidencial en eso de las promesas que tanto dijo y que jamás cumplió. “Resolveré Chiapas en 15 minutos”, ¿cómo reclamar?, Fox hizo todo lo que pudo y dijo todo lo que quiso.

Los migrantes mexicanos hacen trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer

Mayo 2005. Fox, en ésta intervención sobre la migración, atiende que el mexicano es y será siempre una mano de obra barata, calificada y voluntariosa para el trabajo extremo que los negros –o cualquier raza o subraza, según Fox- no pudieran efectuar.

“El 75% de los hogares de México tienen una lavadora, y no de dos patas o de dos piernas, (sino) una lavadora metálica”

Febrero 2006. ¿Quién sería capaz de atacar semejante comentario dicho por el ilustre don Vicente Fox?, entiéndase que México durante su mandato tuve la máxima cantidad de libertad en medios, y, sería insuficiencia política el no presumir a los cuatro vientos el incremento económico amenizado por el presidente. Además que si ya había insultado a indios y negros, ¿cómo no arremetería en contra de las mujeres siendo un machazo mexicano?. Era de suponer.

“A veces el presidente de la República es el último en enterarse de lo que pasa”

Octubre 2006. Soberbio, realista y mesurado en sus comentarios sobre seguridad nacional. Sorprendentemente y para asombro de todos, Fox aceptó sin aspavientos la irremisible situación de la República. Desde que la derecha ranchera, populista, clerical y feminista arribó al poder, el imperante deseo Foxiano de generalizar la igualdad supuso un cambio radical a las estructuras gubernamentales. Desgraciadamente, y como un atentado a la libertad de expresión, el buen don Vicente reconoció tristemente su nivel en la jerarquía política.

“Cambiemos de raíz sin cambiar las raíces”

5 de febrero de 2001. Elemental, práctico y necesario. Fox, que durante muchos años de arduo estudio y conocimiento universal, supuso la posible habilitación del ingenio In Vitro agrario. Filosóficamente, Fox demuestra su sensibilidad y su imperio emocional al demostrar sus capacidades diferentes en un sublime y refinado estilo de cosmovisión. ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?, ¿es posible cosechar sin sembrar?, ¿quién puede cambiar la raíz sin mover las raíces? Fox es el recipiendario de la verdad a toda pregunta.

Es por tal que en la sabiduría foxista, la resolución de la fiesta de sus 6 años de Gobierno fue como su predicamento: Siempre congruente.

Crónica de una manifestación

La tarde era calurosa. Caliente también el ánimo de los manifestantes. La algarabía, vestida de rojo, impedía los espasmos burgueses. Los obreros, estudiantes y ciudadanos ahí reunidos cobijaban la clase media, haciendo de la manifestación una expresión completamente diferente.

Los granaderos, los militares, los empleados del ayuntamiento y de la policía federal y de todas las dependencias del Gobierno, detrás de línea, esperando, reprimiendo, ahogando. La prepotencia, la vanagloria de ser una idea, un sueño sin sentido. El pueblo contra el pueblo, la razón contra la orden. Las invisibles separaciones que causan la ausencia de necesidad y la inconsciencia de los habitantes.

Los obreros de Industrias no fueron solo obreros en la manifestación. La unión, densa entre todos los habitantes, creando una simpatía general, irreprimible, forjó una unión inseparable para los días venideros, interminable. Los cantos en a favor de la clase obrera, a favor del movimiento de la sencillez, acomodo tajantemente una feroz negociación de clases.

Por fuera de la carretera federal a México, bloqueada, los obreros ocotlenses insultaban, con razón, a un presidente del “empleo”, a un espurio que traiciona a la necesidad y apoya la incomprensible y voraz razón del mercantilismo. Un Emilio, que puede otorgar macrolimosnas y no solucionar un conflicto, que insulta a la pobreza, que maniata esperanzas y que resiente odios, que mantiene la facilidad de la miseria.

Al unísono, a la par, todos cantando, insultando, exigiendo. No más, no menos, lo simple y lo esencial, lo necesario. Todos éramos obreros, todos manifestábamos el sentir de la clase obrera, y de la clase popular, y de todos los anhelos y las necesidades de las clases desprotegidas. Fui obrero, fuimos obreros. La agitación correspondía, detrás de las líneas de granaderos, escondidos en sus empleos, todos aquellos cobardes, y traicioneros, tomando fotos y videos de los agitadores, escondidos detrás de las armas, burlándose de la causa. Detrás de las armas, de los escudos y de las armaduras, demostraron su incapacidad.

Sí, fui un agitador; orgullosamente. Maldije, insulté, canté, grité. Con marca personal, con panistas detrás de mí, fotografiándome, intentando reprimir. Sí, el PAN es un ente represor, capaz de vender el alma y los buenos sueños de los habitantes, capaz de negociar la soberanía, la libertad.

Sí, fui y fuimos obreros ese día. Calderón a lo lejos, imagino, burlescamente insultaba junto a Emilio el movimiento obrero. ¿Qué se puede esperar, de ese par de desgraciados, que manan de una institución reaccionaria, que vende patrias y acumula indignación?.

Fuimos obreros, e insultamos y maldecimos con derecho y la obligación de hacerlo. Ellos con hambre, nos con enojo. La tarde cada vez se encendía.

Ocotlán habló, Ocotlán gritó y lucho… y los medios, y esas voces, se ahogaron en el anonimato, se perdieron en un murmullo aquella vez, aquella vez que Felipe Calderón visitó Ocotlán.

Politizando la política.

El debate es sano para asegurar las instituciones, para ejercer la influencia de sus ideas y para acrecentar la pluralidad en los círculos que las gobiernan. Es necesario para que se formulen los planes de acción y se ocupen de las necesidades primarias de todas las organizaciones, dando así pie al cabal cumplimiento.

 

El debate, de igual forma, es la más poderosa de las armas políticas para acentuar las diferencias y para evidenciar a los adversarios de una forma básica y concreta, conceptuando los detalles para pacificar o enfrentar la guerra ideológica.

 

El debate en torno a la Universidad de Guadalajara, entre sus líderes Mtro. Carlos Briseño Torres y Lic. Raúl Padilla López, ha generado un ríspido conflicto cupular que estriba en las claras diferencias entre ambos grupos políticos al interior de la UdeG, mostrando el juego de poder o de sucesión y apertura que la Universidad necesita para su fortalecimiento. Ha lugar entonces al inminente debate que ha cerrado filas en torno a las diferencias marcadas que al día de hoy han generado un drástico cambio en las estructuras universitarias.

 

Debe mencionarse que la política Universitaria, especialmente la de UdeG, tiende a ser un género especial dentro de la misma, obligada por las circunstancias y sus actores a mantener un perfil único dentro del Estado: Sus protagonistas, letrados en su mayoría y conocedores del vaivén científico y cultural, tienden a ocupar posiciones más detalladas y acordes a lo desplayado, a lo que se manifiesta y a lo precedente, a diferencia de la política partidista donde la situación transita efímeramente en el traslado de las negociaciones.

 

Muchos le llaman “política fina” a la Universitaria por sus acciones y por lo comentado anteriormente: las situaciones generadas al interior se definen y se debaten en casa, sin alzar el acaloramiento precedido a la confrontación. Así ha sucedido. La “grilla” de la Universidad no alcanza para ajenos, ni tiene apertura y es cíclicamente cerrada. Se preceden las luchas y las confrontaciones, no permite a la especulación: todo tiene una razón de ser, la piedra lanzada ha sido planeada y se sabe con certeza el desenlace de ello.

 

El otorgamiento de poderes y las prerrogativas que atienden a los funcionarios universitarios son atenuantes a la capacidad de valoración. La política universitaria esta por demás, politizada… si se encontrase algún núcleo especializado en la política y se dirimiese el debate universitario en el, carecería de justificaciones para concretizar los puntos comentados. La Universidad representa a la política más científica y más fundamentada que se practique en Jalisco. Desde los órganos que la gobiernan hasta las diferencias en sus organizaciones estudiantiles y entre los alumnos mismos. El poder que ejerce en todos los ámbitos representa la subasta de su precio.

 

El botín que representa la Universidad de Guadalajara, es por demás, el más ambicionado por todas las clases políticas de Jalisco: representa el círculo de mayor cultura y un poder trascendental en las decisiones del Estado. Es por ello, que hoy por hoy, la lucha encarnizada forjará un destino para la entidad: por un lado, darle frescura y una nueva identidad a la Universidad para su desarrollo institucional, acrecentando la inversión educativa; por el otro, continuar estoicamente con el cacicazgo de dos décadas y fundamentar regiamente su poder para los años venideros.

 

Hay vacaciones en la Universidad, y ahí se medirán las consecuencias que puedan solucionar los conflictos en la máxima Casa de Estudios de Jalisco.

 

¿Universidad de Guadalajara en crisis?

La guerra comenzó hace tiempo. Los grupos encabezados por el Rector General Mtro. Carlos Jorge Briseño Torres y Lic. Raúl Padilla López han tenido una confrontación directa en todos los escenarios posibles, citando la problemática que impera al interior de la Universidad de Guadalajara para evidenciar la crisis institucional que actualmente se vive.

No es para menos que, el otrora Grupo Universidad encabezado por Raúl Padilla tenga a mal la sensación de hundimiento ante el avance político de Carlos Briseño en la Universidad, ocupando posiciones de vital importancia para el surgimiento de una nueva ala política que ha innovado y le ha dado pluralidad y sobremanera, la ansiada y necesaria transparencia que imposibilitaba a la Universidad en su credibilidad ante la sociedad de Jalisco.

Es natural que el Grupo Padillista, en un agónico y petulante intento de sobrevivencia política en el Universidad de Guadalajara medre con todos los instrumentos posibles para manifestarse en contra del Rector Carlos Briseño, evocando los medios más sucios de desacreditación para demeritar la briosa tarea de la Rectoría General.

Puede que, habiendo ese natural desgaste de más de 18 años en el absoluto poder por parte del Lic. Raúl Padilla, se reconozcan las necesidades de creación de diferentes grupos políticos para el sano avance de las instituciones, generando obligadamente reestructuración y apertura para los tantos actores políticos y académicos que pujan por obtener voz dentro de la selecta cúpula Universitaria.

Tiempo ha pasado de la toma de protesta del Rector General y ya se sabía del inmediato protagonismo del que iba a ser sujeto, debiendo resistir los embates desde el interior de la principal casa de estudios de Jalisco. Son innegables las posibles aspiraciones las que se le atribuyen al Mtro. Carlos Briseño durante su actuar como principal responsable de la Universidad, sin embargo pregunto entonces, ¿no fueron los mismos rumores los que le señalaban al Lic. Raúl Padilla en tiempo como rector, manteniéndolo como posible candidato a la Gobernatura?. La situación es y era la misma, no comprendo entonces el por que se desata una guerra sucia en la Universidad si las realidades son semejantes entre los actuales líderes de la UdG.

Es reprobable la actitud que muchos políticos universitarios y académicos demuestran ante las actividades del Rector General; es imposible que la actividad pueda ser denostada por infundadas e irresponsables declaraciones para dañar el trabajo que hasta hoy ha implicado un gran esfuerzo de la Rectoría por dar cuentas claras a la sociedad de Jalisco, y debe decirse, son los mismos que necesitan oscurecer esas cuentas para que no puedan saberse los descaros que han manipulado durante años a la Udg.

La Universidad de Guadalajara es de todos los Jaliscienses y no de unos cuantos: debemos defender el patrimonio que se ha formado y hacer de la misma una caja de cristal que augure un futuro inmediato, que genere debate sano para el mejoramiento del Estado y de la región occidente del país y basar en medio de una política sana el proyecto que más convenga a Jalisco. No debemos ser presas de la rapiña política ni de los protagonismos que han dañado sobremanera a las instituciones de nuestro país.

El nuevo marco de U de G.

El presente artículo se publicó en el Periódico Guía de Ocotlán, Jalisco, el día 2 de abril del 2007, motivado en la toma de protesta del Rector General Mtro. Carlos Briseño Torres. A manera de anecdota, puede servir para resaltar la situación que en estos días podía imaginarse al interior de la Universidad de Guadalajara. Publico entonces, a manera de recordatorio para entender la situación actual dentro de la Universidad.

G.S.

El pasado domingo tomó protesta como nuevo rector el Maestro Carlos Jorge Briseño Torres, originario de La Barca, Jalisco, universitario de antaño y figura trascendental de la política Jalisciense de los últimos días.

Carlos Briseño llega en un escenario de aparente calma, donde las declaraciones de los diferentes actores sociales responden con agrado al nombramiento del nuevo líder, atendiendo favorablemente a los proyectos inmediatos anunciados por él mismo antes y durante su discurso inicial presentado en el Teatro Diana.

Ha dicho que ningún joven jalisciense con aspiraciones hacia la preparatoria, que no tenga recursos para costear sus estudios, truncará su carrera por ese motivo, prometiendo todo ello antes de finalizar su rectorado de seis años. De igual forma, según el plan de trabajo, hará que los programas académicos cuenten con la calidad pertinente dirigida a las demandas y necesidades de la sociedad, cumpliendo en gran medida con la simplificación que ha pregonado en lo concerniente a las carreras ofertadas y en la plantilla general, motivado en la preocupación de un saneamiento financiero en toda la Red Universitaria.

La Universidad de Guadalajara, la principal casa de Estudios del Estado de Jalisco, enfrentará sola una política austera e insuficiente por parte de los Gobiernos Federal y Local, colocándola en un estado de innata rebeldía ante los poderes Ejecutivos. No cabe duda que la situación entre Universitarios y Gobernantes será ríspida y tendrá efectos colaterales en diferentes sectores de la sociedad: Emilio, en su afán de desacreditar el trabajo que llegue a cristalizar el nuevo Rector, embestirá contundente a lo emprendido por la Comunidad Universitaria, enajenando cualquier acto con su ya metódica e irrisoria ironía burguesa. Y del otro opuesto, Carlos Briseño podría enfrentarse a los fantasmas del dos de julio que tanto le persiguieron en la ruta de la rectoría.

La Universidad requerirá de un sobresaliente tacto político que reordene la gestión y un liderazgo pleno en la aparente unidad que se forma entre todos los funcionarios. No puede haber una Universidad que abandone la más alta misión de la función educativa sustentada en la autocrítica y en el avance científico casi inexistente en nuestra Casa de Estudios.

La calidad y cobertura educativa que Briseño tendrá que enfrentar, interviene en las propuestas centrales del plan, favoreciendo la desconcentración que Raúl Padilla inició, fomentando el crecimiento integral de los Centros Regionales, tan jóvenes, que por si mismos empiezan ya a resaltar y a competir en la oferta académica de los Centros Temáticos. No teniendo ya gravemente el dilema de los años pasados sobre la calidad o la cobertura, sino manteniendo la calidad generada y acrecentando con inversión de infraestructura nuevas preparatorias (y quizá sedes) a lo largo del Estado.

No creo en la capacidad de diálogo y negociación de la Universidad ni del Gobierno del Estado, pero estoy convencido de que puede haber trabajo concreto y contundente que demuestre y garantice el buen uso del capital público otorgado, que tan magra y avariciosamente distribuyen nuestros “doctos” gobernantes.

Inicia entonces, una nueva etapa en nuestra Universidad, que quizá se caracterice por el violento choque político e ideológico de las diversas partes que influyen en la vida de Jalisco, donde se deberá mantener un amplio criterio para la definición de metas en la Comunidad. Se debe avanzar, sino en conjunto, al menos con la educación, que necesariamente se tiene que ver reflejada en hechos tangibles y no en palabras.

La resolución internacional

El Estado de Texas se ha negado a aceptar el fallo de la Corte Internacional respecto a las ejecuciones de los cinco mexicanos, argumentando que la legislación tejana no permite la interacción de resoluciones ajenas a sus tribunales.

Jurídicamente, el tema no da mucho que discutir. Respecto a la jurisdicción del Derecho Internacional, es una falacia el poder que ejercen sus Cortes y que sus resoluciones son respetadas por el mundo. La gran mayoría de las Legislaciones en el mundo anteponen sus Leyes a cualquier Convenio realizado por sus Estados, manteniendo la soberanía en la medida que se arguye por el respeto a sus leyes.

No puede haber contradicción en lo dicho por el Estado de Texas, discutir sobre la aplicación del fallo de la corte en su territorio sería amputarle de soberanía y contravenir sus leyes y reglamentos.

La Corte Internacional y su Derecho siempre han venido a ser una grotesca burla deductiva. Su jurisdicción casi en cualquier país del mundo, es de suponer, agrede a sus leyes y genera una suposición de argumentos que jurídicamente no pueden ni deben tener validez alguna a pesar de los tratados originados entre los países. Mencionar ese respeto obligado, aunque algunas veces represente violaciones a las leyes, es necesario para el desarrollo de los tratados, especialmente de los de comercio.

Sin embargo, en fallos que obliguen a suponer la contravención a las leyes, se cae en la querella de la moral legislativa, en la jurisprudencia que origina naturalmente el Derecho en cualquier esfera y que deduce la capacidad de creación y de respeto de la ley misma. Aceptar leyes que contravengan las mismas sería el suicidio jurídico y amenazaría directamente con la soberanía y muchos aspectos que dan vida al Estado.

Sea injusto o no, la resolución de la Corte Internacional no puede ser acatada en el supuesto de la violación de jurisdicciones y de querella constitucional. Aceptarla, haría que los Estados Unidos abanderaran la causa de la justicia internacional y de todo aquello que pregonan por el mundo libre, manteniendo la paz diplomática con países que respetan mucho los organismos internacionales y sobretodo, con México, que fue el actor de la acción ejercida ante la Corte. Pero no sucederá así; el orgullo norteamericano a su accionar político se traduce en la inacción legal de cualquier tribunal ajeno a los suyos.

Bush, durante muchos discursos y cumbres, ha utilizado la posición del respeto internacional, de la paz libertaria y del juego a mantener las decisiones internacionales para la generación del acuerdo que logren las potencias; y ante este doble discurso, se evidencia la contradicción norteamericana que jamás hará respetar esos organismos y que hará del mundo el gran conflicto que amenaza ante dicha resolución.

Una sociedad no podría subsistir sin leyes que hagan de sus ciudadanos el mantener un comportamiento de convivencia general, y suponer la intervención de leyes o reglamentos ajenos, haría un caos inmediato a la convivencia mencionada. Siempre existirá el dilema jurídico: lo legal no siempre es justo y lo justo a veces no es legal.

El modelo económico mexicano

México subsiste económicamente en un sistema absurdo y obsoleto. La situación contemporánea necesita de radicales cambios a la estructura y de un saneamiento drástico a las instituciones, incluidas reformas que tajantemente inciten un cambio constitucional a las leyes económicas reglamentarias.

La Nación atraviesa críticos cambios en el sendero económico, mismos que no reditúan tangiblemente en la economía de los mexicanos: la brecha entre ricos y pobres se acelera con el crecimiento de una seudo clase media, sosteniendo a las macroempresas del país con una mano de obra que deja poco a poco de subsistir ante la tecnología, orillando a dicho sector a la prestación de servicios, ya sea pública, a la empresa o a la iniciativa privada.

Ahora bien, con la simulación económica que desde hace más de 25 años, sexenio tras sexenio, se invierte en el llamado neoliberalismo económico, ha dejado tambaleando a la economía con graves crisis y errores inadmisibles que representan confusión y desatino en la inversión y tutela en la economía.

El sistema económico mexicano pertenece a una dualidad de acepciones y teorías manadas de la izquierda y la derecha; estos es, un sistema económico mixto, que según la Constitución pareciera de corte casi socialista, y en la praxis absorbente al sistema global imperante.

Tal circunstancia, como un impedimento teórico para formular un sistema económico coherente y atinado, parece el mayor escollo para el intento de una mejora integral a dicho sistema. Se puede encontrar en estos días una inevitable sanción en el campo energético, que sea mencionado de paso, sería un atentado a la Constitución y quizá, sólo el futuro dictará, un plus ultra a los ingresos de la Federación.

Ahora bien, el fundamento de lo anterior viene a cabo ante la circunstancia real de estos momentos: el sistema mixto mexicano. El petróleo, que a todas luces sería el fundamento natural y único para el cambio de la rectoría estatal en la economía, viene a ser un mero detonante para iniciar cambios profundos en lo referente a la materia económica. Es tiempo de aceptar el fallo histórico del neoliberalismo económico, que no ha dejado un solo día de estigmatizar al país desde que se concibió como modelo. Es tiempo ya de profundizar en la teoría las soluciones, o los planes a mediano y largo plazo, que sometan económicamente al país en un régimen inviolable para salvaguardar los intereses que se impriman

Sea a bien de la izquierda, un cierre total de fronteras, una dictadura económica; sea a bien de la derecha, una apertura total de fronteras, una fideicomiso internacional a la globalización. Sin embargo, se debe sanear el cómodo vicio de mantener ambas posturas que únicamente dañan lo establecido en la Constitución y consuman la tímida postura del Poder Ejecutivo en el momento de originar certeza.

Para bien o para mal, la Constitución debe tener cambios que revoquen el sistema preventivo social y las prerrogativas que otorga a sus ciudadanos, o bien, justificar los ya existentes y permear totalmente la actividad económica para mantener tutela y rectoría del Estado en toda materia económica. Es necesario, debe existir el cambio urgente que centre los esfuerzos de todos en lugar de vagar en ambos sentidos sin un rumbo que aseguro cambios al sistema.

Los extremos pueden ser malos. Pero hay momentos en que son necesarios para tender a la evolución o la extinción.