Alguien llegó del ostracismo

La práctica del ostracismo en la antigua Grecia se refirió al exilio obligado y democrático que los atenienses elegían, por medio del ostrakon, a algún personaje por tenerlo en calidad de non grato o como un peligro para las garantías del Estado. También, fue medio de venganzas políticas en las cuáles, cualquier ciudadano, por muy noble o con capacidad comprobada para los asuntos políticos, estaba sujeto a las pretensiones, buenas o malas, del pueblo.

El ostracismo contemporáneo, específicamente el político de México, se basó en torno a la figura saliente del Presidente de la República casi imperial, colocándolo por el nuevo rey en el obligado destierro del no hacer. Así, cada ex Presidente “ganaba” alguna embajada o algún lugar honorífico en la historia sin tener la capacidad para crear cuadros o grupos de presión en la mella de la actividad del nuevo líder de la revolución. Consecuentemente, el silencio como ley y la incapacidad fueron aceptadas tácita y expresamente por todos al terminar el natural ciclo de poder.

En días pasados un personaje crucial en la historia moderna del país se ha mostrado, como en años anteriores, tímida y eficazmente en los medios de la Nación, removiendo sentimientos de aceptación o negación totales en la clase política y en la sociedad: Carlos Salinas de Gortari.

Ante ello, en años anteriores, el momento de la especulación en sus esporádicas participaciones remontaba rumores y especulaciones al dictar conferencias y defensas de su administración en torno a la posible participación política en comicios venideros. Lo cual, directa e indirectamente, influyó confianza y temor como en nuestros días.

Al día de hoy, Carlos Salinas se presenta en un escenario político favorable para el PRI, haciendo del mismo una sólida expresión de la unidad que se afianza después de la elección. Ha vuelto del ostracismo natural después de aquellos años que menguaron al país, y será un actor fundamental en la política ante los comicios venideros.

Sorprendentemente, jamás ha declarado en torno a la figura de Obrador, y sucede que en una gira en Oaxaca el ex mandatario, habló, en unas cuantas palabras sobre Andrés Manuel. Sarcásticamente, y dejando entrever la posibilidad de un combate abierto al cual podría jugar ya ante los medios, el debate público que pudiera surgir dejará en claro posiciones contundentes en la opinión de la sociedad.

Salinas volvió del ostracismo, sanamente para la política nacional. Es tiempo del debate que enajene el mito y la anestesia en las conciencias para fortalecer rectorías viables y opiniones contundentes en México.

De igual forma, en el cotidiano ámbito político, los nombres en el ostrakon se van escribiendo y después de la batalla electoral, muchos irán en éxodo al exilio. Su simple mención, allanará la muerte social descrita anteriormente. Esperemos quienes más vuelven y otros cuantos se irán.

Sobre el Autor

Licenciado en Derecho por la Universidad de Guadalajara. Se ha desempeñado en la misma como Auxiliar del Departamento de Política y Sociedad; Consejero Propietario, Representante General del Alumnado, Secretario de Cultura y Sub Coordinador Zona Ciénega de la Federación de Estudiantes Universitarios. Ha sido miembro del Consejo Editorial del Centro Universitario de la Ciénega, Jefe de Edición del Periódico Estudiantil Voces e integrante del Consejo General de la FEU. Actualmente es articulista de varias Revistas y Periódicos, miembro del Despacho Asesoría Legal y Técnica y Coordinador del Instituto Ocotlense de la Juventud, contando con un libro de poesía publicado.

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