Por su naturaleza confidencial, es díficil saber que es lo que sucedió durante la séptima ronda de negociaciones del ACTA de Guadalajara.
Sin embargo, sabemos que la reunión sucedió en un hotel y se presume que parte de lo que se discutió durante esos días esta contenido en el más reciente derrame de información proveniente de la Unión Europea.
Este “leak” confirma especulaciones acerca de que el ACTA pretende amarrar los conceptos legales de violación de propiedad intelectual con la forma en que la información transita en el Internet, convirtiendo a los proveedores de servicios en los responsables de “proveer en las circunstancias apropiadas la terminación de suscripciones y cuentas de infractores recurrentes, en la red del proveedor de servicios“, si es que quieren conservar su “safe-harbor“. (pág 28, pie de página 24)
El “safe- harbor” es una garantía legal que se ofrece a los proveedores de Internet para que no sean responsables de lo que sucede en sus redes. Esto permite antes que nada que la red funcione como tiene que funcionar, enviando paquetes de información indiscriminadamente de un puerto a otro, pero también que la red se comporte siga creciendo de forma neutral.
También permite en el nivel meta-social del Internet que tú y yo podamos comunicarnos, expresar lo que pensamos y organizarnos para poder transformar nuestro mundo, sin necesidad de pedir permiso a un sistema.
El Internet no es simplemente una serie de tubos por el cual se distribuyen películas que generan billones de doláres en taquillas o canciones de Live Ad que utilizan sus ganancias para más tarde comprar armamento. El Internet no es únicamente una máquina de distribución de contenido al servicio de Hollywood, Sony Music, RIAA o la Somexfon.
El acceso a internet es considerado por un 79% como un derecho fundamental de acuerdo a la reciente encuesta de BBC. En pocas palabras, Marcink Dekaminski resume la importancia fundamental del Internet: “la democracia no puede existir sin libertad de información, comunicación y conversación”.
El Internet es un componente fundamental de la democracia del Siglo XXI.
Siendo así, el ACTA no sólo atenta contra la neutralidad de la red sino también directamente contra el artículo Primero de nuestra Constitución:
Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.
Claro que el gobierno mexicano no es precisamente reconocido por su respeto a la ley, nuestros derechos ni a la libertad en general. Pero aunque la industria cabildee leyes a todos niveles para controlar el Internet y evadir la democracia, existen recursos de gran peso para protegernos.
En el caso específico del ACTA, más nos vale leer nuestra Constitución dos veces y entender su valor para resguardarnos en ella y utilizarla como recurso legal cuando lo que esta en juego es nuestra libertad:
Artículo 15. No se autoriza la celebración de tratados para la extradición de reos políticos, ni para la de aquellos delincuentes del orden común que hayan tenido en el país donde cometieron el delito, la condición de esclavos; ni de convenios o tratados en virtud de los que se alteren las garantías y derechos establecidos por esta Constitución para el hombre y el ciudadano.
