A Otháner
Hoy, se cumple un mes del 5 de Julio. Las elecciones donde se puso a prueba la reforma electoral evidenciando vicios, señalando algunas cualidades. Hoy hace un mes, los mexicanos salimos a votar para renovar el Congreso de la Unión en sus 300 distritos de mayoría relativa; así como en las entidades donde hubo elecciones locales se renovaron: gubernaturas, presidencias municipales, delegaciones y congresos locales. Pasó la elección y el PRI tiene una mayoría absoluta (léase alianza con PVEM), el PAN conserva más o menos lo mismo que en el 2003 y el PRD por abajo de su media. El Social Demócrata se fue. Ganó Juanito (o Clara)
Renunció Germán, Beatriz está decidiendo su destino y Chucho dio cuenta de la cobardía del PRD. Dada la dinámica legal de la elección federal, se pude afirmar que fue una campaña que emocionó poco, espotizada, y pocos fueron los candidatos que usaron los medios virtuales que no estaban regulados. Generalmente, al ser elecciones de las llamadas no concurrentes suelen tener poca participación, en esta ocasión acaso por arriba del 40%.
Uno de los temas que generó ruido y posicionamientos interesantes, fue la propuesta del voto nulo o blanco. Los ciudadanos se organizaron para decirle a los partidos políticos que no se sentían representados. En su momento, hice un llamado a la reflexión sobre este movimiento http://www.e-consulta.com/tlaxcala/index.php?option=com_content&task=view&id=11148&Itemid=73 y desde luego hoy, los sostengo.
Sin duda, el movimiento tuvo resultados contundentes, en estas mismas páginas se apuntó ( http://criticapura.com/2009/07/%C2%BFlegitimidad-legislativa/ )que 5.57% de los que votaron el pasado 5 de Julio, lo hicieron de manera nula o por un candidato no registrado. Ese resultado no es menor, es un importante logro para un movimiento que surgió en los medios virtuales y que tuvo poco presupuesto, tuvo más votos que 3 de los partidos pequeños. ¿Qué se ha hecho? Si bien se han organizado algunas asambleas, no hay propuestas concretas, no existe una dirección clara de ese movimiento. El movimiento se puede describir en palabras de Enrique Krauze: “gandhismo instantáneo, un happening mediático, un acto que dura un minuto”.
Esperanza ya no está marchita, seguramente ya es naturaleza muerta. Es un hecho en que en ningún medio hemos visto, la propuesta concreta (legal) para las candidaturas ciudadanas, no hemos leído una iniciativa legislativa para avalar la reelección legislativa y de munícipes. No han aparecido documentos formales que entregar a la LXI legislatura para acabar con el excesivo dinero partidista o para aprobar el referéndum, el plebiscito etc. Con el tiempo veremos si logran trascenderlo o por el contrario dormirán hasta el 2012.