A 80 años del PRI.

El Partido Revolucionario Institucional cumple ya 80 años, transcurso mediático que forjó una República estable, equitativa y coherente en base a los principios postulados de la Revolución Mexicana, del cambio social.

La palabra Revolución lleva dentro de si una significación de invaluable cuantía, sinónimo de cambio radical a las estructuras obsoletas y al modo de figurar existente de todos los espectros. La Revolución, su simple mención, hace tiritar de pavor y de odio a los sectores más conservadores de la sociedad, constatando así el compromiso telonero hacia las grandes corporaciones del capital por parte de los políticos pagados de la derecha.

Hace más de 80 años que la Revolución venció a aquellos tiranos, a los caciques de la sociedad y a los grupos de poder imprescindibles para lograr la dictadura. Se constituyó la etapa más floreciente en la historia del país y la estabilidad reinó para fortalecer al México contemporáneo. La justicia social y las prerrogativas a la clase más desfavorecida del país comprendieron años maravillosos en la creación de verdaderas acciones, fortaleciendo la organización y confiando en la capacidad del pueblo.

Hace más de 9 años que aquel sector conservador derrotado por el movimiento armado de la Revolución, regresó con altos bríos para adueñarse del poder y concesionarlo a unos cuantos empresarios y a instituciones establecidas vencidas desde los tiempos de Juárez. Hace más de 9 años que la derecha ha logrado instaurar un desorden en la República con medidas absurdas y solucionas perjudiciales para la nación. Hace más de 9 años que la derecha en el poder ha intentado subastar al país a los mejores postores extranjeros, y regalar la lucha histórica que el pueblo mexicano ha mantenido contra esos caudillos de lo establecido. Hace más de 9 años que el partido conservador en el poder ha sembrado la ignorancia, la incapacidad y la mediocridad para conseguir un terror especifico e inventar enemigos públicos para despilfarrar el gasto público en una guerra sin sentido. Es tiempo de cambios Revolucionarios y de medidas específicas para emancipar a la derecha del poder, de retomar el ideal de la lucha armada y conseguir el tiempo perdido de estos nueve años.

Al igual que esos 9 años, dentro de la senectud adquirida, la Revolución viciada muere con el triunfo del año 2000, llevándose al féretro al dinosaurio consentidor y a la vieja práctica dogmática que instauraron cómo los líderes de antaño. Así, las nuevas alas creadas hacen una innovación pragmática en el PRI para iniciar cambios importantes en la política.

La renovación con la idiosincrasia de la Revolución Mexicana y la renovación de votos con la Internacional Socialista, hacen del PRI la más unida y fortalecida opción de izquierda en México, para garantizar la lucha social tan requerida en nuestros días.

Sobre el Autor

Licenciado en Derecho por la Universidad de Guadalajara. Se ha desempeñado en la misma como Auxiliar del Departamento de Política y Sociedad; Consejero Propietario, Representante General del Alumnado, Secretario de Cultura y Sub Coordinador Zona Ciénega de la Federación de Estudiantes Universitarios. Ha sido miembro del Consejo Editorial del Centro Universitario de la Ciénega, Jefe de Edición del Periódico Estudiantil Voces e integrante del Consejo General de la FEU. Actualmente es articulista de varias Revistas y Periódicos, miembro del Despacho Asesoría Legal y Técnica y Coordinador del Instituto Ocotlense de la Juventud, contando con un libro de poesía publicado.

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