Congreso Robot : distopía política como propuesta legislativa.

“The art of the Ethics itself: organizing good encounters, composing actual relations, forming powers, experimenting” Deleuze

Ayer me encontré con el sitio del Partido Robot sueco. Por si ustedes no lo saben, los partidos políticos son el deporte nacional en Suecia, un país que tiene muy buena fama en cuanto al ejercicio de la democracia, participación e incidencia ciudadana en la política,  3er lugar mundial de transparencia, seguridad social eficiente con un precio burocrático alto y una igualdad económica casi para todos, excepto para una pequeñísima parte de la población.  Desigualdad no es igual a pobreza.

La funcionalidad del Estado sueco no excluye los escándalos políticos y los errores en la administración pública.  En vísperas de las elecciones los diarios se dedican a escrutinizar la conducta personal de los gobernantes, ya que éstos representan a la ciudadanía y en la cabeza de los suecos no hay lugar para la corrupción:  los representantes de la gente tienen que comportarse éticamente.   Algunos ejemplos de las noticias  más relevantes de los últimos días: la negativa de un ministro a someterse a una prueba de sustancias químicas, los errores judiciales en el caso de Julian Assange y el envío de recibos de comidas personales de un ministro para ser reembolsados como “juntas”. Sí supieran lo que se gastan nuestros gobernantes en el Danubio en una tardecita.  En fin.

Pero hasta el momento no me he encontrado con ninguna noticia acerca del desvío de millones de pesos de una institución, fraudes electorales, presidentes que violan la constitución en las elecciones, militares y policías relacionados con el narcotráfico e implicados en el tráfico de migrantes o negligencia en guarderías infantiles.

Todos estos beneficios que aunque suenan maravillosos, en realidad son lo que cualquier otro gobierno tendría que hacer por sus ciudadanos. El marxismo y el socialismo tan temido por los gobiernos latinos conservadores y mal interpretado por tiranos latinos de “izquierda” , es sin duda,  el combustible ideológico de un país democráticamente activo, que además cuenta con uno de los índices más altos de suicidio, una de las tasas más bajas de natalidad y la penetración de banda ancha más alta del mundo.

Todos estos ejemplos son una simplificación de los pros y contras de un país con una historia completamente distinta a la mexicana, sin un vecino fronterizo  líder en consumo de drogas,  un presidente asesinado en su historia  y sobre todo, control social sistematizado.
Algunos ejemplos sobresalientes de control sistematizado son por ejemplo: la lavandería. Para reservar tu horario de lavado en el edificio, puedes usar tu candado personal para bloquear tu horario de lavado para tí solo, sin que nadie te moleste. Es hora de lavar no de chismear con el vecino.   Para abordar el tram o el metro, tu tarjeta de transporte tiene que ser deslizada en el lector. Hay cámaras y si no, hay inspecciones sorpresa para asegurarse que todos tienen tarjeta. No, no se puede pagar en el tram la tarifa. El cambio de monedas del supermercado, a pesar de que un humano recibe tu dinero, te lo devuelve una máquina que controla las operaciones. No, no hay “ ¿se lo redondeó?como en Soriana. El efectivo es raro, se usan las tarjetas incluso para pagar un helado en la tiendita.

Esto de nuevo son ejemplos básicos,  sin embargo demuestran como es que la sociedad sueca esta organizada de tal forma que toda la interacción social necesita un candado que permite en primer lugar , ofrecer independencia total para que los suecos no necesiten de nadie  más que de la burocracia institucional para resolver sus problemas y necesidades. Los suecos confían en su gobierno.   Esta confianza sin embargo nos lleva al segundo punto:  la estructura gubernamental sueca  permite guardar récords de todo tipo que permiten mantener el control social y vigilar a la sociedad.

Un desafortunado ejemplo es la FRA: una agencia de inteligencia que tiene como misión analizar/espíar todo el tráfico que circula por sus redes. Gran parte del tráfico de datos ruso pasa por el internet sueco, por cierto.

No, no soy una paranoica conspiracionista. Big Brother no esta vigilandote, vigila tu información. “En el orden emergente del paspectron, la sociedad humana se entiende en términos de tráfico de información”[The Defense Minister's New Philosphy, Karl Palmås]

El hecho que Suecia haya decidido en los años 90 desarrollar su infraestructura de internet con altos estándares,  tiene que ver con que el gobierno pretendía integrar a todos – es decir, las regiones polares desiertas con 20 habitantes -  a la fuerza laboral del Estado Sueco. En 1998 Suecia ya contaba con conexiones de 10mb.   Esto provocó un alfabetismo tecnológico altísimo que se traduce en desarrollo e innovación ha cambiado al mundo: Kazaa, Skype y The Pirate Bay, por mencionar los ejemplos más importantes. Además, el Internet permite que en Suecia los enterepeneurs sean la clase popular, las startups son la norma, la innovación reta lo tradicional y provoca una movilidad en la competencia constante y la creación de nuevos modelos económicos: el modelo sueco.

El Internet y las telecomunicaciones democrátizadas permitieron amplificar las posibilidades de bienestar del Estado Sueco.  También permite sistematizar el control y vigilancia.    Pero hasta la fecha, los ministros parlamentarios no necesitan de un Ipad ni de un E-congreso como el que plantea la iniciativa del PRI , para actuar éticamente.

El Congreso Robot.

Las razones por las que el Partido Robot existe en el internet sueco, claramente no son para reemplazar la labor política con robots como una sociedad tan tecnologizada nos haría pensar.  En vísperas de las elecciones en Suecia el próximo 19 de septiembre, las campañas políticas han iniciado. La propaganda, es molesta como toda propaganda política.  Nada de despliegues de poderío estilo priísimo veracruzano. Presumir poder es inaceptable en Suecia. Abusarlo, ni pensarlo.  Esto no impide que los partidos políticos publiciten sus verdaderas intenciones y puedan alejarse de la retórica homogenizada que caracteriza a los partidos políticos mexicanos.  Por ejemplo, aquí la propuesta del partido Sueco Demócrata:

Después de este alucinante anuncio, quisiera dejar claro que lo interesante de las elecciones es el debate que la sociedad crea fuera de los espacios partidistas. La crítica, la oposición, la participación como agente capaz de modificar la retórica de los partidos, en agendas ciudadanas, es lo que más contrapeso genera.

El Partido Robot es una crítica electoral que plantea la equidad entre robots y humanos.  Sus demandas inclúyen derechos robosexuales y roboparentalidad. :D

Y bueno ¿cómo es que la sátira política del Partido Robot se relaciona con la política mexicana? Mi propuesta de distopía política como propuesta legislativa se basa en la ingeniería en reversa de los mecanismos de control social y vigilancia para crear robots parlamentarios

Vimos como el primer paso de RENAUT fue un absoluto fracaso. El objetivo era poder identificar extorsionadores. Lo que sucedió fue que ahora está a la venta en el mercado negro. La COFETEL perdió toda posible confianza y se demostró que la amenaza de condicionar el acceso a las telecomunicaciones a los ciudadanos no sirvió de nada.   La identificación biométrica al parecer sigue en pie. No hay información al respecto por parte del gobierno, sin embargo Unysis trabaja en la creación de la Identificación Biométrica para los mexicanos.

La transparencia no es la característica más fuerte de la administración pública.  La Transparencia no son cuentas de gabinetes presidenciales e instituciones públicas en Twitter. Transparencia es la capacidad de acceder a la información, al código fuente. La transparencia es para el Estado, la privacidad para los ciudadanos. ¿Qué parte no entienden?  Al parecer muchas, por eso necesitamos inteligencia artificial: robots.

Robots como los del Ejército.  No se si ya estan enterados pero el Ejército Mexicano adquirió recientemente drones israelitas para localizar plantaciones de mariguana y opio a control remoto. El precio de los robots fue de 23.25 millones de doláres.  El avance de la militarización robótica del país es una realidad. Reuters nos da los detalles.

En cuanto a vigilancia sistematizada  tampoco nos quedamos atrás. Al parecer una ciudad mexicana será la pionera en erosión de la privacidad, utilizando el discurso de la seguridad y la protección.  La empresa de desarrollo e investigación biométrica,  Global Rainmakers Inc. Será la compañía encargada de instalar escáners de retinas en todo Léon Guanajuato para convertirla en la ciudad más segura del mundo. La base de datos de retinas será sin duda una mina de oro para  comerciantes y publicistas.
En Suecia, los ciudadanos pagan el precio de una sociedad justa con control. En México, pagamos el precio pero no tenemos ningún beneficio y mucho menos una sociedad justa.

Día a día el gobierno demuestra que es incapaz de administrar el monopolio del poder que se le ha concedido y lo convierte cada vez más en un monopolio de la violencia, con el pretexto de que esta es necesaria para re-construír un sistema político, que el sistema mismo se ha encargado de  infestar de impunidad y corrupción .

Necesitamos inteligencia artificial y sistemas de vigilancia a la inversa: nuestros gobernantes no han demostrado su capacidad ni de control, vigilancia o gobernabilidad.

En tiempos de guerra y fracaso,  la  distopía política es un mecanismo de experimentación deleuziano,  que tal vez nos permitirá alucinar respuestas y modelos de acción mucho más eficaces que las “mesas de diálogo” y las apologías proselitistas vía tuiter a ciudadanos imaginarios.

Tan ambicioso proyecto, necesita una valoración profunda de pros y contras. Pero para empezar,  imaginemos la posibilidad de robots parlamentarios y ejecutivos. Tanta teoría política contemporánea, filosofía, tanto debate, tanta tecnología, tanto código,  tantas propuestas ciudadanas que se quedan atoradas en trámites burocráticos y un frustante ninguneo por parte de diputados y senadores que prometen “hacer todo lo posible”-  y todo lo posible , son simples comunicados de prensa, declaraciones mediáticas y política elemental, es decir, relaciones públicas.

Tal vez los robots parlamentarios pueden habilitar relaciones distintas con nuestro gobierno, no gobernantes. Envíar una propuesta al disco duro de un robot parlamentario sería más productivo que esperar a que un diputado se digne a contestarte un email o de perdida un tuit, ya no digas la llamada.

La posibilidad de programar robots con inteligencia artificial no es cosa del futuro. Hoy en día el ser humano es incluso capaz de programar robots para cachar hotcakes. Llenar el cerebro de una máquina  con datos, iniciativas, estrategias, leyes, puntos de acuerdo, trámites y sobre todo, un sistema que permita tomar desiciones de acuerdo a lo que la mayoría desea, no es ciencia ficción.

Ya basta de títeres de Obama y de los cabilderos de las empresas más poderosas. Programemos robots, las máquinas no tienen ética ni moral que vender al mejor postor.

Un gobierno robotizado simplemente cambiará la dinámica amotinadora de “mayorías” fabricadas por una dinámica de representación directa.  Los robots mejor programados, con mejores propuestas y desempeño recibirán – en teoría -  más votos de los ciudadanos.   Utilicemos la base de datos biométrica para asegurarnos que son los ciudadanos quienes votan y no porros digitales como los de Calderón o López Obrados en Twitter.    Todos estos datos pueden ser utilizados por la sociedad civil para forzar la transparencia y eficacia  de los mecanismos de gobernabilidad.

Otra ventaja del congreso robótico es la fuerza laboral que ofrecería. Olvídense de abstención de diputados y sesiones a medias por que el Diputado Fulano o el Senador Sutano se tuvieron que ir. El Congreso Robótico Mexicano dejaría en el pasado los sueldos millonarios a diputados ausentes y juanitas truculentas. Los partidos políticos invertirían su presupuesto en el desarrollo de sus robots y no en estúpida propaganda plastificada. Las  propuestas de cabildeo podrían ser vigiladas públicamente y los sobornos se acabarían.  Sí un robot se corrompe por medio de un virus de Televisa o trata de ser hackeado por la industria de la música, se autodestruye y se reeplaza con un robot nuevo. Punto.

Adiós a licitaciones truculentas para concesionar el espectro. Los robots podrían distinguir  perfectamente entre un fraude y una competencia leal gracias  a sus discos duros programados con las leyes de telecomunicaciones, estadísticas actuales de acumulación de espectro y bases para licitar almacenados en su disco duro.

Utilicemos el presupuesto que se pretende destinar para un e-Congreso marca PRI (PDF), para crear un Congreso Robótico neutral como la tecnología. La modulación se la daremos nosotros. El fracaso es el mejor incentivo para experimentar: demos una oportunidad a los robots.  No dejemos en manos de los humanos corruptos el monopolio de la vigilancia y control del s.21.

Todo mundo habla de la corrupción e impunidad sistematizada. Hagamos de la  transparencia y  la justicia un sistema robusto. Basta de concepciones ingenúas de política, mejor robotízemos la democracia.

Congreso Robótico Mexicano:  la Ley es Código.

*PD Guarden las Ipads, pueden ser utilizadas para la interfaz de l Congreso Robótico.


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