Archive for September, 2008

Rescatando a México

La población del país se encuentra en un clima entero de inseguridad irremediable, que fortalece la plenitud y la potestad del Gobierno para actuar libremente en contra de aquellos que atacan a la Nación y a sus habitantes.

Se ha evidenciado la lamentable incapacidad del Gobierno Mexicano –en sus tres esferas- para competir con el narcotráfico y contra todos los agentes violentos que amedrentan la paz del país, creando el ambiente soez que acribilla las esperanzas y unifica el latifundio de violencia insuperable.

La inseguridad en México, conocida en lo general pero desconocida en el particular actuar salvaje en estos tiempos, ha sido blanco fácil para desatar una equitativa y brutal ofensiva del Poder Ejecutivo en la guerra contra de aquellos que envenenan a la sociedad. Caracterizada por el discurso flamante y la gallardía de nuestras defensas en contra del narcotráfico, esta guerra ha desatado infinidad de desafortunados incidentes en la República entera, ocupando un clima desalmado de miedo y terror entre todos los ciudadanos.

Los saldos de guerra actuales aparecen como una letanía apócrifa de la situación, resaltando un cuasi Estado de Sitio con la política aplicada para asegurar una victoria efímera y una capacidad de acción total, eficaz y completa de los rivales. La correspondencia de fuego al fuego acentúa una violencia desmedida en ambos bandos, atando a la sociedad a una ola de fuego cruzado sin precedentes. Augurando la sin igual batalla se tiene que meditar completamente el posible escenario que semánticamente habrá que lidiar la ciudadanía: los probables supuestos son varios, como imaginables en la acción que se ejercerá con el recrudecimiento.

La política aplicada hacia la inseguridad por Felipe Calderón conviene a los intereses momentáneos de una agenda sin proyecto a futuro, liada al momento y al espacio generado por actores importantes y por hechos triviales que circulan en los medios; a decir concretamente, todo lo que está de moda. No hay acción concisa que trate de desarticular a ese monstruo de mil cabezas que sigue y seguirá ahí en la penumbra sin siquiera ser molestado más que en la superficie que deja ver; no hay propuesta que incite la confianza de las gentes que formamos a la Nación, ni un liderazgo contundente que pueda aplicar sin distinción ni prerrogativas la ley como debería ser.

Las circunstancias que rodean el momento histórico hacen prevalecer la fuerza del Estado para contrarrestar la oleada del narcotráfico, quizás diluidos en probables tesis de golpes autoasestados para legitimar futuras acciones y limitar en un Estado Policiaco al país. Debe analizarse bien el proyecto a librar para descuartizar a ese monstruo, como definir bien que probabilidades existirán de adecuar las libertades y Garantías Individuales que costarán en dado momento a los mexicanos, que obligadamente se prevé en la irremisible guerra que el Ejecutivo ha de librar.

¿Cuánto costará rescatar a México de la violencia recíproca?, sólo los generales podrán difuminar las dudas.

La Doctrina del Shock

¿Suena familiar a los últimos acontecimientos en México?

Los mártires.

Se requiere de gran valentía y una visión amplía y crítica para enfrentar sistemas, desenmascarar tiranos y aportar nuevas teorías. Aquellos que así lo hagan serán destinados a permanecer en la memoria colectiva, sea concretada o no la empresa a la que se destinó el esfuerzo.Estos hombres, excepcionales y admirables desde el sencillo punto de su convicción, serán inevitablemente satanizados, crucificados, empalados, criticados y pisoteados por el augur que representan a los depositarios de aquellas instituciones, ideas, poderes o cualquier representación que pudiera darse en motivo a perder el fuero que se ha ganado y que no se quiere perder.

La persecución a estos hombres es motivación histórica a la lucha, un proceso cíclico y necesario en el refrescar ideológico y en el accionar de toda maquinaria: son aquellos los que generan el cambio para la aplicación de nuevos sistemas o para la aportación de un nuevo mensaje. Son seres necesario para la aplicación e implicación de paradigmas que han de fundamentar el celo de la colectividad, y que conjuntamente harán renacer el ascua que incendiará las conciencias.

Para que el proceso histórico se cumpla y el eco de las voces se haga sentir en lo más hondo de las sociedades, se requiere de un punto cúspide para el desahogo de sus inquietudes, lo que viene a ser una ruptura entre cúpulas de poder o de éstas con los dependientes a sus decisiones. Colateralmente un cambio social se resiste entre los inmiscuidos a las prerrogativas otorgadas por un sistema, mismas que desaparecerían o se debilitarían ante los posibles cambios. Al momento cúspide de separación entre los depositarios y los depositantes viene la estrategia de los primeros en la conocida “reacción”, que si bien es la fórmula lógica que antecede a la acción, los movimientos reaccionarios soportan bajo el anterior término la defensa de movimientos identificados para conservar lo que se tiene.

El mártir de toda causa, como pieza necesaria en todo movimiento, es fundamental para la propagación de la idea y de sus consecuencias, para aportar en la creencia un esclarecimiento y una esperanza recientes para cualquier seguidor, incitando al ejemplo el postulado iniciado por el mártir.

La causa trasmite livianamente la idea que el mártir, como solicitud intransigente, aporta inconcientemente al seguidor por medio de la capacidad de los sentidos; siendo su enseñanza la más practica y voluntariosa que el adoctrinamiento ideológico.

Para serlo, el tiempo-espacio son definitivos para agudizar los causes que han de seguirse y perseguirse como tales. Los reaccionarios serán, por lo general, aquellos que minarán el camino de los impulsores y que, directa o indirectamente, medrarán para imposibilitarlos en el ejercicio de su causa. La persecución y la presión a la que serán sujetos harán que su carácter sea sujeto a las más duras pruebas y que sus convicciones se santifiquen para alcanzar el estatus de inmortal en la conciencia colectiva.

El mártir es obligado y necesario, y a nadie en la reacción le conviene tenerlos. Día a día se generan para animar las luchas y la conquista de nuevos proyectos, de nuevos sueños.

UdG y su cita con la historia

El cielo de Guadalajara estaba gris ese viernes 29 de agosto del 2008. El paraninfo de la Universidad era testigo de una histórica sesión de Consejo General cuyo resultado nadie hubiera esperado. Atiborrado por estudiantes, académicos y administrativos, los que estuvimos ahí pudimos presenciar la polémica situación que terminaría en la crisis institucional de nuestra Casa de Estudios: la destitución ilegal e instantánea del Rector General.

Seguido a ello, como viviendo en las épocas en que controlaron la opinión y el accionar de la Universidad con su acostumbrada represión, los traidores, a la usanza y vieja escuela que los caracteriza, tomaron violentamente la rectoría y el edificio central de la Universidad para hacerse del control ilegítimo, forzado y brutal del que no pudieron imponerse por medio de la razón y el dialogo. Los porros, encabezados por César Barba (Chicho) y sus secuaces de Proyecto U, con las formas más bajas y primitivas que pueden tener los hombres sin razón, ocuparon los espacios de la integridad por los de violencia y así estacionar a la Universidad en el terrible letargo de la imposición.

Atrincherados en la Vicerrectoría, soportamos los embates de los porros y de los golpistas, de los indecentes que desde las sombras atacaron para esconderse y no mostrar sus rostros ni sus inmorales posturas. Sabedores de los riesgos que corrimos, de la tremenda e inconciente caza que iniciaría en contra de todos aquellos que pensamos distinto a un grupo hegemónico, que durante más de 18 años ha consolidado una dictadura para el bien de monumentales locuras y de faraónicas obras, nos comprometimos con nuestras conciencias al iniciar una lucha por la integridad universitaria, por la libertad, por la obligación de desatar a nuestra institución de la terrible imposición de unos cuantos.

Lamentablemente la encarnizada cruzada que los golpistas hicieron a la Universidad nos ha afectado directamente a la comunidad más imprescindible en la Universidad: Los estudiantes. Aquellos que no somos tomados en cuenta en los presupuestos, los que somos subastados por auditorios y por decisiones unipersonales que afectan nuestro desarrollo y aspiraciones.

Tal conflicto ha llegado a la Red Universitaria, y en la Zona Ciénega se ha acrecentado: Los estudiantes, la inmensa mayoría del cuerpo administrativo y académico apoya el proyecto de la apertura y de la transparencia, de la dignidad Universitaria.

Sin embargo, siempre existirán aquellos que anteponen las ambiciones personales por la causa social, por la convicción y la generación de propuestas sanas, de desarrollo; Ocotlán no podía estar al margen, y de mano de algunos profesores corruptos y de sequitos del régimen se originó la destitución del Director Mario Lugo de la Preparatoria Regional de la Ciudad, ocasionando un estado de ilegalidad en la misma.

Fue durante la noche que se le destituyo argumentando necedades y escasez de confianza, fue durante la noche que tuvieron el valor para dar el golpe, para reivindicar sus obligaciones para con los poderosos, para presentar sus proyectos. Solamente bajo la oscuridad esta pandilla puede operar, sólo bajo el amparo de la noche pueden ejercer, ya que no tienen la razón ni la suficiente calidad moral para pedir apoyos a la sociedad y la Comunidad Universitaria… sólo en la penumbra los delincuentes accionan, y fue así que estos delincuentes de traje golpearon a la institucionalidad de la Preparatoria de Ocotlán, Jalisco.

El tiempo pasará y cada uno de los protagonistas en esta etapa tendrá que rendir cuentas claras ante la historia, todos serán juzgados por el papel que demuestran en su actuar, en su convicción. La historia reivindicará las luchas y hará que la razón se imponga sea cual sea el resultado.

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