“Yo también quiero ser telepresidente”

La transmisión que anoche muchos mexicanos pudieron ver por 2 de los principales canales a nivel nacional (que no por los canales del estado) nos dice muchas cosas y no precisamente sobre los temas que se trataron en  las tan preparadas preguntas.

PipoTVNos dice mucho sobre la conciencia que ha tomado Presidencia sobre los bajos niveles de popularidad de Felipe Calderón y de sus acciones de gobierno. Da cuenta de la poca empatía que despierta frente a amplios sectores de la población. Que no ha podido congraciarse con el poco más del 60% del electorado que no votó por él o el 83% del total del padrón (incluidos los abstencionistas y anulistas) que nunca vió en él el líder que necesitaba este país. Así pues, nos muestra una presidencia que en los últimos días ha revirado sus estrategias de comunicacíon, imitando modelos extranjeros y lamentablemente mal entendiéndolos y por consiguiente aplicándolos de manera pobre. Desde el spam telefónico y por correo electrónico, los informes privados y ahora el talk show, que a la par de los muchos que existen ya en los canales de espectáculos y entretenimiento, nos deja con esa sensación de estar viendo un show de set televisivo y guión perfectamente cuidado, nada de realidad retratada.

En las pasadas elecciones quedó en evidencia el que los partidos políticos, candidatos y sus asesores no entienden la escencia de las redes sociales y el poder de acercamiento que les podrían dar con el electorado. Con los medios tradicionales no habían tenido problemas, Presidencia de la República ha venido repitiendo los viejos modelos del priísmo para difundir sus mensajes, bajo la simple premisa de que: “una mentira dicha 1000 veces se convierte en verdad”, para nosostros los mexicanos ya era algo habitual el que en estas épocas, cada año, la televisión se inhundara de logros, planes y promesas esperanzadoras en forma de anuncios populacheros… así lo hacía La Madrid, así lo hacía Salinas, Zedillo, Fox y así lo comenzó a hacer Calderón… pero dicen por ahí que “tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe” y eso es algo que los teóricos de las comunicaciones han comprobado una y mil veces. Cuando sobreexpones a una audiencia a un formato y a un mensaje, tarde o temprano, esta audiencia termina por desarrollar una “resistencia” hacia el mismo y pasa desapercibido. Es por eso que los anterirores informes del primero de Septiembre se convertían en eventos a los que nadie ponía atención, es por eso que el groso de la población, ante cualquier comercial y propaganda política en TV reacciona con la tradicional frase de: “Puras mentiras”. Y es por eso, que el creativísimo y prendidísimo equipo de Felipe Calderón, ante la imposibilidad de difundir sus mensajes de forma tradicional, se dio a la sesuda tarea de fusilarse esquemas ya implementados en otros países, tropicalizarlos y llevarlos al rotundo fracaso, todo en aras de tener un presidente mediático, de adelantársele en la carrera a Peña Nieto y pasar a la historia de México ya no como el espurio sino como el primer Telepresidente.

No critico el esfuerzo que hace presidencia; que bueno que se busquen nuevos esquemas, que bueno que si se tiene algo que decir busque la manera de hacerlo y que los ciudadanos los escuchemos, el problema es que el programa que presentaron ayer por la noche denota que no hubo una búsqueda y denota también, que lo que se tiene que decir no es honesto, no es un diálogo entre gobernantes y gobernados, es símplemente la búsqueda del político por imponer su visión de cómo está el país, visión que este sexenio, por imposible ya que parezca, se aleja aún más de la realidad que en otros años.

Los asesores de Felipe parecen olvidar que un programa con ese formato no puede ser pregrabado y editado, ya que su fuerza esta en ser un evento en vivo, en el que el espectador tiene la sensación de que se le presenta la realidad. En cambio, el Show de Felipe nos deja a diferencia del inicio de este texto, con algunas dudas que me gustaría preguntarle:

  • ¿Quién escogió a los “ciudadanos” (?) que formularon las preguntas?.
  • ¿Bajo qué criterio se eligieron a estas personas?.
  • ¿Quién formuló las preguntas, que tan sospechosamente giraron en torno a los temas del informe de gobierno?
  • ¿Por qué fue un programa grabado y con cortes de edición?

Aló Presidente Felipe…

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