Para quienes no sepan que es el Copyright, entiéndase en español como derechos de autor, son las facultades que otorga la ley al autor sobre una obra de creación artística, científica o de índole intelectual, en teoría suena bien, es obvio que las autorías deben ser protegidas, pero que pasa en este mundo de dictaduras privadas, los derechos de autor fueron secuestrados por trasnacionales y lo que en ocasiones debería de ser del bien común, paso a ser propiedad para su explotación de esos cínicos y maleantes empresarios, lecturas recomendadas Pierre-Joseph Proudhon “La propiedad” para entender los que es la propiedad y algo más reciente Lawrence Lessing “Cultura Libre” este abogado fue el creador del popular Creative Commons y en este libro explica muy bien a lo que me refiero con el secuestro del Copyright, en especial en la primera parte.
Ahora pasando a lo que nos “cruje chencha” AP (Associated Press) a interpuesto una demanda a Shepard Fairy el artista detrás de la compañía, propaganda, tienda, marketing guerrilla o sepa Dios como describirla de Obey, si también es esa marca de ropa tan bonita y tan cara que nunca tendré jajaj, el punto es que Fairy es quien también esta detrás de la famosísima imagen de Obama, que en buena parte le ayudo a tener la presidencia y convertirlo en icono POP, AP asegura que dicho afiche infringe el copyright, ya que la foto en la que fue basada fue tomada por un
reportero de dicha compañía Mannie Garcia en abril del 2006, ahora el señor Obey tendrá que demostrar que AP esta incorrecta en dicha declaración, esto más que la simple nota invita una profunda reflexión sobre la legitimidad de este tipo de empresas que se dice afectadas por las creaciones artísticas derivadas, de cosas que si no se hubieran vuelto tan populares probablemente estarían en los cajones del olvido, debemos entender que las expresiones culturales, ya sean científica o artísticas, nos pertenecen a todos y no pertenecen a nadie, gente como Alberto Korda entendió esto con la foto más épica de todas, la del “Che” defendiéndola de la explotación comercial que empresas han querido tener sobre ella, esperemos que a Fairy le vaya bien en su juicio y que por el bien de todos gane, para así dar un paso más al camino de la cultura libre.