
Revelarse contra la elección sucesoria en el PAN. Manuel Espino, Santiago Creel, Javier Corral, Ricardo García Cervantes, Humberto Aguilar Coronado y Gerardo Priego, todos ellos panistas, cada uno representa distintos y a veces hasta antagónicos grupos del panismo nacional. Sin embargo, han salido juntos a decir que no permitirían a otro candidato impuesto en la dirigencia nacional del partido.
Tras la renuncia de Germán Martínez el 6 de Julio, y tras pasar los procedimientos habituales, el único registrado para sucederlo es César Nava, ex secretario particular de Felipe Calderón. Esto ha unificado a dichos personajes para que su elección no suceda. En reiteradas ocasiones, dijeron que era fundamental hacer un acto de reflexión primero, no sólo para reconocer la derrota sino para reconocer que un partido con vocación democrática, había emulado al PRI.
Los seis chicos malos, emprenderán un gira por el país en busca de apoyo a su propuesta, de manera que antes del 8 de agosto, día del consejo nacional, puedan: o reventarlo por falta de quórum o bien hacer que Nava no alcance la mayoría calificada que requiere, osea 248 votos. Efectivamente el PAN tendrá que decidir si se convierte en la “secretaría de elecciones” del calderonismo o por el contrario continúa siendo un partido que apoye la decisiones presidenciales pero que sea autónomo en sus decisiones.
No sé si les alcance ir en contra de Los Pinos, sin embargo su petición es legítima. El PAN se desdibujó por completo, se convirtió en el partido que criticaba, abandonó su espíritu democrático a favor de una política pragmática que pudiera llevar a acuerdos. Ya veremos si estos “rebeldes” como: Mía, Roberta, Lupita, Miguel, Diego y Yovanni; pueden hacer sus sueño realidad.